Esto es lo que he decidido creer sobre              

La Quinta Dimensión y las situaciones de duelo


La quinta dimensión de la Naturaleza


Recuerdo que me llamó mucho la atención, durante el principio de la película "Prometheus" de Ridley Scott, que un padre hablando con su hija de unos 8 ó 9 años sobre su madre fallecida, le explica que su madre está en un sitio muy bonito en el que es muy feliz. La hija le pregunta a su padre que cómo lo sabe y él le responde que éso es lo que él ha decidido creer. Pues bien, lo que explicaré a continuación sobre las dimensiones del Cosmos y concretamente sobre la Quinta Dimensión de la Naturaleza, es lo que yo he decidido creer acerca de ese tema basándome en obras leídas de muy diversa índole y de muy diferentes autores y también en experiencias personales de mi vida.

Como mortal que soy, no puedo concebir la existencia fuera de este mundo tridimensional e intentando pensar de una manera que no se corresponde ni con las posiciones ateas ni con las religiosas, la mera lógica y quizás apoyado por una de las mentes más sabias de nuestro mundo tridimensional, Albert Einstein, persona profundamente religiosa como todos los grandes seres que han existido sobre la Tierra, sé que existen otras dimensiones, sé que Einstein dejó fórmulas matemáticas que demostraban la existencia de una cuarta, quinta y sexta dimensión y que cuando murió, sus seguidores no pudieron comprender, al punto de que algunos en su soberbia, debido a su ignorancia, quisieron demostrar que Einstein se había equivocado.

Para mi no hace falta ninguna demostración científica, es simplemente algo que me dice la lógica de mi cerebro. Lo mismo que está claro que no tendría sentido un universo de trillones y trillones de mundos y que sólo estuviera habitado uno de ellos, es decir, el nuestro, tampoco tiene sentido decir que la existencia de este planeta se debe a un mero proceso evolutivo y que las personas nacen y mueren sin más, aparecen y desaparecen. Ese sin sentido, que por otro lado no comparte más que una pequeña parte de la humanidad terrestre, deja el camino abierto a la posibilidad, no sólo de la existencia de otros mundos habitados sino también, a que todo el Universo es multidimensional y hay otras dimensiones que coexisten en el mismo espacio pero que nosotros limitados por nuestros sentidos físicos, no podemos captar, entre otras cosas porque no hemos desarrollado plenamente todas las posibilidades de nuestro cerebro y usamos una mínima parte de él. Hay seres más sensibles que perciben cosas que los seres ordinarios no percibimos.

Partiendo de la base de que el mundo es multidimensional, hay dimensiones con tasas energéticas de vibración superiores a las tridimensionales que conocemos y otras con tasas inferiores. Si el mundo físico conocido se mantiene debido al cumplimiento de leyes físicas, muchas de ellas descubiertas por el ser humano, el número de leyes que rige cada dimensión es cada vez menor cuanto más superior sea la dimensión en cuestión, es decir, que en dimensiones superiores el número de leyes es menor y por ello, aquel que pueda habitar en esas dimensiones superiores, al tener que cumplir un menor número de leyes para vivir, su grado de felicidad es mayor y sus posibilidades de movimiento pueden ser muy diferentes a las nuestras. Nosotros nos movemos limitados por la velocidad que puede alcanzar nuestro cuerpo físico que está limitado por leyes como la ley de la gravedad, la ley del rozamiento, etc, un ser que ya no tiene cuerpo físico porque lo ha dejado atrás al morir en la parte tridimensional, puede moverse a la velocidad del pensamiento o a la velocidad de la luz, puede ver todo lo que hay por debajo de su dimensión, nos puede ver a nosotros y nosotros no verle a él.

Y todo esto me lleva a pensar en Dolors, mi adorada esposa, el ser más adorable que jamás he conocido, que ahora que ha traspasado el umbral, se halla más allá de esta dimensión física y tridimensional, y es más feliz, pues ya no tiene que sufrir las miserias del cuerpo físico, los dolores, las enfermedades y puede vivir de una manera que los humanos que aún estamos prisioneros de nuestro cuerpo físico no podemos imaginar, aunque lo hacemos y lo fantaseamos contínuamente como se puede ver a través del cine, en los guiones cinematográficos y en la literatura universal de todas las épocas. Y a veces pienso que ahora no podrá comer paellas, con lo que le gustaban, pero eso quien lo dice, ¿mi mente desconocedora del más allá? pero quizás si ella leyera esto se reiría pensando “pobre Mariano, si supiera que aquí las paellas son infinitamente más buenas o, simplemente, no necesito comer paellas ni ninguna otra cosa material porque el placer de comer es un placer primitivo generado para que el cuerpo físico pueda proveerse de energía para vivir, pero cuando se es un ser de energía, el alimento proviene de otra fuente que tú, de momento, no puedes comprender.

Todo lo anterior me lleva a pensar en un tema muy frecuente en la vida como es el duelo que se experimenta cuando alguien muy querido fallece y como quiera que las circunstancias de un duelo pueden ser muy diferentes se podrían abrir varios apartados para hablar de cada una de esas circunstancias empezando por el tema que se podría titular:

“Los que se van y los que se quedan”

No importa cómo se van las personas queridas, nuestros hijos, nuestras esposas, nuestros maridos, nuestros amigos, no importa. Siempre el que más sufre es el que se queda y cuando te dicen que el tiempo lo cura todo, es una verdad relativa, porque cuando un ser querido se va, el tiempo de duelo es diferente para cada persona pero es experiencia común que al principio, cuanto más tiempo pasa, más duele. Lo que ocurre es que siempre se llega a un momento de máximo dolor, diferente en cada caso y en cada persona, y llega un momento en que el dolor tan fuerte y la desesperación se pueden empezar a calmar. Luego vuelve de repente, cuando menos uno se lo espera, y se vuelve a ir y poco a poco de manera ondulante, la intensidad del dolor va bajando.

Ese es un patrón común para la mayoría, habiendo, como en todo, excepciones. Pero hay algo muy importante a tener en cuenta y es la actitud que nosotros tomamos ante ese hecho tan doloroso como es que un ser querido se nos adelante en el camino. Yo nunca utilizo la palabra “pérdida”, no uso el verbo “perder” para estas ocasiones porque no se corresponde con la realidad, y prefiero decir que “el ser querido se nos adelantó en el camino” La palabra perder, si tiene algún sentido, lo tiene únicamente para las personas ateas, materialistas que no creen en la VIDA después de la vida. Esas personas, tienen muy poco margen de consuelo pues como piensan que después no hay nada más, pues lo experimentan como una pérdida.

Las personas que siguen las pautas de las religiones más comunes en occidente, tienen el consuelo de pensar que su ser querido está en el Cielo con Dios y que algún día, en el final de los tiempos lo reencontrarán. Es un consuelo pero hay mejores maneras.

Sin embargo, es una realidad, a la que cada vez se abren más personas ya que hay miles de testimonios, pasados y presentes, que la muerte no existe, que lo que muere es el cuerpo físico, lo que se desvanece con el tiempo es el cuerpo físico, que al quedarse sin la energía que le daba la vida termina pudriéndose y desapareciendo. Pero lo que hay que entender es que nuestra auténtica realidad no es nuestro cuerpo físico, sino nuestra Conciencia, nuestra energía y como decía Einstein, la energía ni se crea ni se destruye, simplemente se transforma y cuando el cuerpo físico deja de ser útil, por viejo y desgastado, por enfermedad grave, por lesión fatal en accidente, por asesinato, por suicidio, no importa el motivo, cuando el cuerpo físico deja de funcionar, le energía vital que lo sustenta, es decir, nuestra auténtica realidad, nuestra conciencia con su cuerpo energético que es un doble exacto al cuerpo físico, sigue viviendo en otra dimensión.

Y mucha gente se dirá que qué es eso de “otra dimensión”. Bueno, hay gente que dice que su ser querido se fue al Cielo. El cielo es la otra dimensión. Lo que pasa es que se puede hablar de una manera generalizada o de una forma más particular, más exacta, con más detalles.

Aunque hay intereses creados, tanto religiosos como políticos, de que no se conozca, de que no se difunda, cuál es la realidad del Universo en que vivimos, cada vez hay más descubrimiento de algo que ha existido siempre, de un hecho que es lo que es, y es que el Universo es todo energía y la energía se diferencia por su estado de vibración y el estado de vibración de la energía es lo que forma distintas dimensiones en el Universo y por eso se dice que el Universo es multidimensional, tiene varias dimensiones y ya hay pruebas científicas actuales de que eso es así, aunque hay miles de personas que siempre lo han sabido y lo han expresado quizás con otras palabras y en terminologías religiosas cómo cuando se habla de las diversas estancias que hay en el Cielo.

El caso es que cuando un ser querido se nos adelanta en el camino, deja su cuerpo físico y continúa su VIDA con su cuerpo energético, que como decía antes es un doble en imagen del cuerpo físico y se puede decir que en ese momento atraviesa el umbral, el umbral de separación entre la tercera dimensión (donde vivimos con cuerpo físico, necesario para captar los estados de vibración más densos de la energía que es la materia), y en el Otro Lado, en el Más Allá (de la dimensión física), en la Quinta Dimensión (la cuarta es el tiempo), continúa su VIDA. Y vivir en esa Quinta dimensión es como estar en el cielo, porque allí hay ausencia de dolor, hay felicidad, hay Amor, nuestros seres queridos son felices y libres cuando entran en la Zona de Luz de la Quinta Dimensión.

El cambio de dimensión es diferente en cada persona. No es lo mismo dejar esta vida física, en la cama, porque el cuerpo se desgastó, sin enfermedad, con tranquilidad de espíritu, que hacerlo de manera inconsciente sedado por morfina para evitar el dolor del cuerpo físico. No es lo mismo encontrar el fin de la vida de manera esperada aunque sea por enfermedad, que de forma brusca por muerte instantánea al tener un accidente grave o al ser asesinado o por suicidio. El paso brusco de una dimensión a otra puede producir, sólo en un principio, no saber qué ha pasado, no saber dónde está uno, pero enseguida recibimos ayuda para que podamos comprender la situación.

Llegados a este punto, es necesario comprender y aceptar otro concepto además de que el Universo es multidimensional y es que el Universo está ordenado, la palabra Cosmos significa orden en contra de Caos que significa desorden. Lo que pone orden en el Universo son las leyes físicas, muchas de ellas conocidas y estudiadas por la Ciencia, pero la ciencia actual todos sabemos que es muy incipiente y que está aún muy lejos de comprender y explicar la totalidad del Universo, en parte por un exceso de orgullo, y es que el Universo no se ordena sólo, si hay un orden es porque hay un Principio Ordenante, una Energía Suprema y Consciente capaz de controlar su Creación. O sea, lo que en las religiones se conoce como Dios. Es absurdo y no conduce a ninguna parte el creer que el Universo es multidimensional pero que se maneja sólo, excluir de su realidad la existencia de Leyes Divinas que lo regulan todo.

Sólo bajo estas dos premisas, que el Universo es multidimensional y que hay un una Potencia Superior que lo rige, es posible empezar a entender que hay VIDA después de la vida, que la vida no es solamente ese período de tiempo desde que nace el cuerpo físico hasta que se desmorona por la causa que sea y entonces podemos empezar a entender que hay un porqué y una explicación para todo. Otra cosa es que nosotros, con las limitaciones de nuestra mente material la podamos comprender a cabalidad. Es esa incomprensión la que nos lleva a desgarrarnos de dolor e incluso cuando se es creyente dudar de la existencia de Dios porque no entendemos cómo puedes ser, qué sentido tiene, que se vaya un hijo, un hermano, alguien que aún es joven y aún no ha vivido, o no ha vivido lo suficiente (a nuestro entender) y deja hijos en el caso del punto de vista de que se adelantó en el camino un padre o una madre, etc.

Aquí entraríamos en un tema que es el de la Ley del Equilibrio Universal y de que todo tiene un porqué y que las injusticias a nivel Divino no existen, sólo existen las injusticias humanas, creadas por los errores que comentemos continuamente los seres humanos. Dios es Amor y la energía principal del Universo es el Amor y jamás el Creador que creó todo el Universo con Amor, abandonaría a ninguna criatura a la injusticia y al dolor. Lo que ocurre es que hay muchas veces que los seres humanos sólo aprendemos las cosas con dolor y para que crezcamos y aprendamos aspectos que nuestra ignorancia y nuestro orgullo nos hacen pensar que esas cosas no las necesitamos, que es una injusticia lo que ha ocurrido, que eso demuestra que Dios no existe, etc., etc., etc., ocurre que si no hay otra manera de que aprendamos algo para nuestro propio bien, pues sólo lo aprendemos con dolor. Y ahora no lo entendemos y nos parece injusto, pero cuando pasamos al Otro Lado, cuando nuestra Conciencia se libera del lastre del cuerpo físico y después de pasado un pequeño período de aprendizaje por el que todo el mundo pasa al llegar a la Quinta Dimensión, consistente en repasar toda nuestra vida para aprender de nuestros errores y apoyados con infinito Amor por un Alma particular y desarrollada que nos explica y no nos juzga, solo nos enseña, entonces podemos comprender lo que ha pasado y vemos que no ha habido ninguna injustica y que las cosas tenían que ocurrir como han ocurrido.

Todo efecto tiene una causa y para que se produzca ese efecto, en este caso, que la persona abandone el cuerpo físico para seguir con su vida en la siguiente etapa, la causa puede ser de muy diversa índole, pero siempre acorde con las Leyes Divinas. Según esas leyes, a veces la causa es simplemente que el cuerpo físico se desgastó de puro viejecito. Otras veces la causa es un error médico (muchísimas veces los errores médicos son las causas para que algo acurra, para que se desencadene el efecto que se necesita a nivel cósmico). Otras veces la causa es una explosión, es una bala, es un suicidio (nos saltamos la Leyes Divinas a nuestro criterio). Todo es usado porque quien tiene el poder de usarlo, y eso no quita que toda acción tenga sus consecuencias. El error médico, la negligencia de los médicos tan frecuente, es usada, pero eso no quita para que el causante de ese error, cuando le llegue el momento, lo pague, tenga que arrepentirse y sufrir hasta comprender su error. Pero como podemos intuir todo esto se escapa bastante de la normal comprensión del ser humano con sus capacidades mentales tan limitadas. Es cosa de dioses no de humanos. Todo el mundo que pasa al Otro Lado recibe ayuda. Lo normal y ordinario es que le salgan al encuentro sus seres queridos que se le adelantaron, y siempre hay un Alma particular para cada uno que nos va a ayudar, que nos va a enseñar a cómo usar nuestra nuevas habilidades, porque a partir de ese momento, en ausencia del cuerpo físico, no vamos a hablar con sonidos sino que la comunicación es telepática, la forma de movernos es muy diferente, estamos en una dimensión nueva y desconocida y se nos tiene que enseñar a vivir en ella. Nunca somos abandonados. Como el cuerpo energético es el que le da la vida al cuerpo físico, cuando éste ha enfermado, se ha desequilibrado, hay repercusiones en el cuerpo energético que tienen que ser restauradas y equilibradas y mientras eso ocurre pasamos un corto tiempo de paz y tranquilidad durmiendo, mientras se repara el cuerpo energético. Lógicamente hay miles de casos diferentes y hay muchas personas que no necesitan pasar por ese proceso o que el tiempo es muy rápido, como en los niños. Cuando no hay seres queridos adelantados esa Alma nos protege y enseña, nunca nadie es abandonado.

Volviendo al punto de partida, al momento en que se produce la separación física, es indudable que el dolor y el sufrimiento que eso nos produce es inmenso y por supuesto que los peores casos son los de hijos que se nos adelanten, aunque para hijos que aún no son adultos también es muy fuerte que se les vayan sus padres, o en el caso de adultos su pareja. Pero es muy importante la actitud que nosotros tengamos para poder paliar de alguna manera ese dolor tan terrible que a veces produce en las personas negación de la realidad y ni siquiera reaccionan. No lloran, han formado un bloque de separación con lo ocurrido. Lo normal es llorar, pero hay que diferenciar entre llorar y desesperarse y retorcerse de dolor. Es normal que ocurra, nadie le puede decir a una madre o a un padre que no llore porque se le fue un hijo o una hija. No se puede evitar, es imposible, sería inhumano, pero es muy importante darse cuenta de que nuestras acciones todavía afectan a nuestros seres queridos que acaban de irse y que ellos nos ven y nos oyen y se sienten mal de no poder decirnos que no nos preocupemos, que están bien, porque desde una dimensión superior se puede ver la inferior pero no al revés y si bien nosotros no vemos a nuestro ser que se adelantó, sólo vemos el cuerpo físico que dejó, él sí nos ve y nos oye a nosotros y si fuéramos conscientes de eso entonces se produciría un doble efecto. Por un lado evitaríamos sufrimiento y retención en sus procesos de crecimiento al ser querido, y por otro lado la comprensión de lo ocurrido nos ayudaría muchísimo a superar nuestro dolor, a aprender a manejarlo con amor y no con sufrimiento.

Lo siento, puede parecer duro, pero no ama mejor quien más sufre. Es más fácil abandonarse al dolor y al sufrimiento, que superar ese dolor y transformarlo en verdadero amor y si nosotros en verdad amamos a nuestro ser querido, no vamos a querer ponerle ninguna traba en su camino, no vamos a querer que se sienta mal, si lo amamos de verdad querremos lo mejor para él y lo mejor para nuestros seres queridos que se nos han adelantado es que les enviemos, amor, paz, tranquilidad, palabras que les hagan libres para que sigan libres con sus vidas, que no significa olvidarlos en ningún momento. El olvido es lo que más tristeza puede producir en un ser que ha pasado a la siguiente etapa de su vida. Tenemos que comunicarnos con nuestro ser querido, tenemos que hablarle con el pensamiento y decirle que esté tranquilo, que vamos a intentar ser felices por él, para que él pueda seguir libre sus procesos, libre porque cuando nos ven sufriendo atrozmente se sienten retenidos y no quieren seguir adelante, se retrasan, a veces incluso se quedan en zonas intermedias de la Quinta Dimensión y no entran en la Zona de Luz donde les espera la Felicidad con mayúsculas, el sentir el amor del Creador, el vivir en la libertad que supone no tener las cadenas que son el cuerpo físico con sus dolores y molestias y falta de comprensión de las cosas.

Claro, somos humanos y ese cambio, esa transformación de sacrificar el sufrimiento en aras del amor por el bien del ser amado, no se puede hacer de golpe, hay algunas excepciones, pero normalmente, no se puede hacer de golpe sobre todo si es la primera vez que pasamos por esa experiencia y es necesario llorar para que no aparezca alguna enfermedad como consecuencia de la represión de ese llanto, de ese desahogo necesario. No se pueden evitar las lágrimas, el dolor inmenso, pero cuidado porque eso no quita para que no nos dejemos caer en la desesperación, que muchas veces por ignorancia de las cosas o porque somos débiles, nos dejamos arrastrar por el camino más fácil que es el del desespero. Es mucho más difícil, poco a poco, por comprensión de las cosas y sabiendo que a nuestro ser querido le vamos a hacer más bien si le mandamos amor y alegría que si le mandamos dolor y sufrimiento, es más difícil, repito, ir transformando poco a poco ese sufrimiento en buscar momentos de alegría para ofrecérselos a él, recordarles los buenos momentos, escribirlos, eso es muy terapéutico y ellos lo reciben, porque lo que escribimos pasa por nuestra mente y ellos leen fácilmente nuestra mente por eso les podemos hablar mentalmente.

Y tenemos que llegar a la integración de nuestro ser querido en nuestra vidas. No existe el olvido, al contrario, la integración, el poder comunicarnos con él, el pensarle, el hablarle, el contarle lo que hacemos, el tenerlo en cuenta, pero sin retenerlo, diciéndole que siga libre su camino, porque ellos, aunque están vivos y en la Quinta Dimensión hay mucha actividad y hay muchas cosas que hacer, tienen habilidades que les da su cuerpo de energía y hagan lo que hagan siempre están por nosotros. Basta que les pensemos para que nos conectemos y si cuando pensamos en ellos les mandamos amor y alegría, en cuanto podamos hacerlo, eso les ayuda enormemente a crecer y a poder seguir su camino sin la atadura que suponer el saber, porque lo saben, que estamos tristes y destrozados, que les damos por perdimos, que pensamos que se murieron y que no les veremos más o a lo sumo cuando nos muramos o que no nos reuniremos con ellos hasta el final de los tiempos.

Y otro tema es el de las señales que ellos intentan mandarnos para que nos percatemos de que están vivos, pero si estamos atormentados por el dolor, no las vamos a recibir, o si creemos que perdimos al ser querido no las vamos a captar y a veces no se reciben por causa de que hay leyes que no lo permiten en base a que tenemos algo que aprender, pero el tema de las señales es otro y muy grande ya que hay señales de muy diferentes tipos, directas e indirectas (abundan más las indirectas) que hay que aprender a verlas, la comunicación por sueños, las casualidades que no lo son, etc.,.


"Pérdida" de un hijo/a

Examinemos ahora lo que muchos llaman "pérdida" de un hijo y partimos de la base de que "la muerte no existe". No puedo imaginar lo duro que tiene que ser la "pérdida" física de un hijo porque no es mi caso y en esta vida sólo se comprenden de verdad las cosas cuando uno las ha vivido. Sólo puedo hablar, como es lo normal, bajo el punto de vista de mi experiencia. En primer lugar, si ha pasado muy poco tiempo desde que el hijo/a pasó al Otro Lado, y siendo una situación tan fuerte, el duelo normal, el dolor natural que se siente puede durar fácilmente los dos años que ponen de límite los profesionales en la materia, aunque eso es muy teórico dado que cada caso es diferente. Para mí, el dolor va en aumento a medida que pasa el tiempo y es de esperar que llegue hasta un punto x, diferente para cada persona y situación en el que ese dolor ya no puede aumentar y a partir de allí empieza a disminuir y luego hay períodos de altibajos. Por lo que he leído y por lo que me han contado amigos, que eso todavía es más fiable, pues el dolor no desaparece nunca, sino que uno aprende a manejarlo, no duele tanto y uno lo incorpora a su vida.

Sinceramente el dolor que se siente no hubiera tenido límites, no sé si lo hubiera soportado si hubiera pensado que había "perdido" al ser querido para siempre o que como dicen las religiones occidentales lo volvería a ver al final de los tiempos, con la “Resurrección de los muertos”. Pero no fue así y desde el mismo momento en que dio su último suspiro, me despedí de ella diciéndole que no se preocupara, que los tres estábamos bien y que se fuera tranquila y se lo decía mirando hacia el techo, sonriendo y diciéndole adiós con la mano, porque estaba seguro que ella, en ese momento, recién desencarnada, estaba flotando por el techo de la habitación y nos estaba viendo y oyendo. Escribo en plural porque mi experiencia en el tema se basa en el caso del paso al Otro Lado de mi esposa y por lo tanto de la madre de mis hijos.

Así que, afortunadamente desde el principio la traté y empecé a seguir mi vida sin ella físicamente, pero con ella continuamente a mi lado, en mi corazón, en mi mente, hablándole con el pensamiento, porque el sufrimiento excesivo puede dejar a las almas recién pasadas al Otro Lado, detenidas en su proceso de ascensión hacia la Luz e igualmente, otro proceso es que según estuviera de enfermo el cuerpo físico del que se ha ido, eso afecta al cuerpo energético y entonces las almas pasan por un proceso de sueño durante el que se les cura y se les deja el cuerpo energético sin ninguna enfermedad. Se podría decir para entendernos que los primeros meses las Almas pasan por esa serie de procesos que lógicamente son diferente en cada caso.

Lo que es muy cierto y tiene mucha lógica es que si una persona cree que su ser querido ha muerto y lo da por perdido, eso imposibilita una posible relación de comunicación posterior. El olvido es una segunda muerte para alguien que está en el Otro Lado, pendiente de nosotros y ver que no lo recordamos (hay muchos casos de personas que cuando se les muere un ser querido hacen borrón y cuenta nueva, venden el piso, se deshacen de todo lo que pueda recordar al difunto y se trata de cambiar totalmente, a veces se cambia de ciudad, etc., ) Todo eso que a veces los psicólogos recomiendan, puede ser muy negativo para nuestros seres queridos que necesitan, que siguen necesitando nuestro amor para seguir avanzando en la nueva vida que es la Verdadera Vida.

Por eso si una persona que ha pasado al Otro Lado, no sabe nada de estas cosas, hay Almas que se encargan específicamente de darles todas las explicaciones necesarias y, excepto casos, que los hay, de personas muy orgullosas, que no creen en nada, que llevan el odio en su interior pues no se creen que han muerto y no se dejan convencer porque no escuchan, pues pasan en la parte intermedia de la quinta dimensión o dimensión astral un tiempo, aunque tarde o temprano aceptan y pasan a la Luz que es la parte superior de esa dimensión.

Otra cuestión es que si estamos muy atentos a nuestro sufrimiento, cosa muy normal en estos casos, pero si nadie nos lo dice pues al no saberlo podemos cometer un error, repito si estamos acaparados, centrados, invadidos por el terrible sufrimiento que implica el “perder” físicamente a una persona y más a un hijo, eso hace que los seres trascendidos no pueda comunicarse con nosotros. Entonces en el caso de la comunicación con nuestros seres queridos hay que considerar tres cuestiones. La primera es creerlos vivos, imaginarlos vivos. La imaginación positiva es una potencia del Alma capaz de crear. La segunda es estar atentos a sus posibles manifestaciones y si estamos inmersos en un sufrimiento terrible y ese sufrimiento llena nuestra vida, pues eso rompe los canales de comunicación. La tercera es que lo merezcamos, tanto de parte de ellos como de nuestra parte.

Esta tercera parte merece una explicación adicional que una persona atea, por ejemplo, no podrá aceptar. Y es que el Universo esta ordenado por Leyes que no se rigen por sí mismas ni han aparecido de la nada. Hay un Principio Creador, hay una Potencia Superior, hay una Energía Infinita que se condensa en la palabra Amor con mayúsculas y que en muchas religiones se la denomina Dios, no importa cómo se la llame, lo que importa es que sin ese Principio Inteligente que hace del Universo un cosmos, es decir, algo ordenado frente al Caos que es el desorden, pues lo que habría es la casualidad, los accidentes, la anarquía y el Universo iría hacia el Caos rápidamente. Sin embargo, lo que predomina en el Universo es el Orden y ese orden implica que se cumplan unas leyes, algunas de las cuales afectan a nuestro mundo tridimensional y la ciencia conoce algunas de ellas y se estudian en física, pero esas no son las únicas, hay más leyes porque el Universo es multidimensional y todo tiene que ver con la energía, la energía es lo único que nunca se crea ni se destruye, simplemente se puede transformar y por eso dependiendo del grado de vibración de la energía, ésta adopta una u otra forma. La energía con vibración más densa es la materia, la energía con tasas de vibración más elevadas es el espíritu, pero ambos, materia y espíritu es lo mismo, es energía.

Entonces, volviendo al tema del merecimiento, hemos de tener siempre en cuenta en nuestra relación con el Más Allá, con el Otro Lado, con la Otra dimensión, con la Quinta Dimensión, con la Dimensión Astral, etc. puesto que hay muchos nombres para lo mismo, que allí también se han de cumplir unas leyes algunas de las cuales son elevadas y dependen únicamente del Creador, de la Potencia Superior que rige el Universo y se puede hablar de la Ley Divina, que no puede ser comprendida por la mente humana y que en muchísimas ocasiones, el orgullo humano, fruto de su ignorancia de lo Real, hace que desatendamos o no creamos en estas cuestiones. Sin embargo, es básico para comprender que las cosas no suceden porque sí, que las casualidades no existen en cuestiones serias, que todo tiene un porqué, que las personas estamos sometidos a leyes inferiores, físicas, tridimensionales, pero también a Leyes Superiores y aquí entra la explicación de que no existe la injusticia Divina pero sí la humana y que los fenómenos relacionados con la muerte física de seres queridos pueden ser mal interpretados porque no comprendemos porqué pasan y nos parece injusto y también que las personas son todas diferentes y así como hay personas que merecen tener cierta sensibilidad desarrollada, otras no, no han alcanzado aún ese nivel de Conciencia.

La falta de comunicacion, posible, con el ser querido que ha trascendido el nivel de la materia, puede ser porque esté en un proceso de curación, puede ser que no consiga comunicarse porque aún no haya aprendido cómo hacerlo, puede ser porque cuando lo hace uno esté tan inmerso en su sufrimiento que no se percate de las señales que le mandan, puede ser porque en su destino particular, en su Karma particular, aún no se le permita la comunicación, puede ser porque en el tuyo, no se te permita a ti. Los porque siempre se nos van a escapar desde este lado. Desde el otro sí pueden saber los porqués y los pueden entender o como mínimo comprender y preguntar a sus Guias o Tutores que todos tenemos uno que es un Alma más desarrollada que tiene más conocimiento.

En este apartado también podríamos ampliar el tema de que cuando se pasa al Otro Lado, no te conviertes en un Angel. A veces llamamos a nuestros seres queridos ángeles, pero o lo hacemos por ignorancia, si es que creemos que se han convertido en ángeles o lo hacemos por uso literario, comparativo, porque desde luego cuando un ser querido abandona el cuerpo físico y pasa a la Quinta Dimensión, está más cerca de ser un Angel que un humano, pero no es un Angel. Un Angel es un Alma que ha desarrollado su Conciencia, su Esencia mucho más que un desencarnado normal y corriente en base a trabajos que serían motivo de todo un tratado y que no corresponde explicar desde estas líneas. Simplemente por aumentar un poco la comprensión de la Realidad del Universo, no como la explican en la ciencia oficial o la religión oficial (occidentales), sino en esa otra ciencia que también existe, pero que no es aceptada normalmente más que por unos pocos (pocos pero que son miles y miles), en esa otra ciencia, el Universo es multidimensional y dejando al lado la cuarta dimensión que es el tiempo, la quinta es la dimensión Astral o quinta dimensión y aún hay más.

Nosotros cuando fallecemos, es decir cuando dejamos atrás el cuerpo físico, seguimos con el cuerpo energético que a veces se le denomina astral, pero que no es propiamente un cuerpo Astral totalmente formado, sino un cuerpo susceptible de formarse y de perfeccionarse más. En ese sentido las religiones hablan de jerarquías, hablan de Angeles, Arcángeles, Querubines, Serafines, Tronos, Potestades, que no son sino seres cada vez más desarrollados con conocimientos cada vez más altos y capaces de habitar en las diferentes dimensiones hasta llegar a la Potencia Creadora, al Amor Universal, al Principio único que no se puede entender con la mentalidad humana.

Siguiendo con otro tema muy importante como es el Amor con mayúsculas, el Amor es desear el bien del otro, aunque eso signifique algo que a nosotros nos duela. Qué no hace una madre o un padre por amor a su hijo o hija si de verdad lo quiere. Qué no hace un esposo o una esposa por su otra mitad si de verdad la quiere. Y aquí podemos entrar de nuevo en terreno práctico. Es normal cuando se nos muere un ser querido, llorar y retorcerse de dolor y de impotencia y según los casos de rabia, de rebeldía, de no aceptación, deprimirse y que nos vengan todos los males del mundo. Pero si somos un poco humildes y tenemos un poco de comprensión, eso lo está produciendo nuestra propia psicología material, humana, nos dejamos arrastrar por lo que es más sencillo, entre otras cosas por culpa de los intereses creados por la sociedad occidental, que no nos explican las cosas más que como a los gobiernos o a la iglesia les interesa. Es más fácil llorar y desesperarse que, por amor a nuestro ser querido, enfrentarnos a nuestro sufrimiento y, guardando un equilibrio, porque es normal y necesario llorar en los primeros meses de duelo a fin de no enfermar, hacer el sacrificio de intentar ser feliz en lo que nos resta de vida, porque eso es lo que realmente va a ayudar a nuestro ser trascendido, el vernos felices. Es más fácil dejarse arrastrar por el sufrimiento y apiadarnos de nosotros mismos (muchas veces de manera inconsciente), que hacer el sacrificio consciente de sobreponernos por amor a ellos.

El sacrifico real sólo se puede hacer si hay amor verdadero en nuestros corazones. Porque el Amor que es la fuerza motriz del Universo, lo que todo lo puede, es sacrifico, es algo Sagrado y la misma palabra nos lo está indicando. Fijémonos, sacrifico viene de Sacro Oficio, es decir, Oficio Sagrado, y el Oficio Sagrado en su niveles más altos es el Oficio de Dios, es el Amor, pero eso tiene muchos niveles porque esa Potencia Superior del Universo ha depositado una chispa de su amor en todos nuestros corazones para que lo podamos desarrollar y al desarrollarlo nos acercamos más a él y entonces, vuelvo a repetir, cuesta más abandonarse al sufrimiento, a la autocompasión, a revivir las desgracias, (el camino fácil y normal en un ser humano, no lo critico) que el sacrificio de intentar ser feliz por hacer feliz al ser amado, al ser que se nos ha adelantado en el camino porque se lo “merecía”, porque ese era el designio y la necesidad Universal Superior para mantener el Universo en equilibrio, porque ya había aprendido lo que había venido a aprender y porque la Potencia Superior, a veces (la mayoría de las veces) no le queda más remedio (aunque ahora no lo entendamos, después sí lo entenderemos) que usar el dolor para que nos acerquemos al comportamiento necesario para nuestro propio bien, para que aprendamos algo que de otra manera no podemos aprender (y repito, el ser humano ante esta circunstancia y debido al defecto del orgullo que es el peor de todos los defectos, se rebela, no entiende y se rebela y no acepta) pero por eso existe esa máxima de la Sabiduría Superior que dice que “el dolor es una medicina que se nos aplica para nuestro propio bien”.

Es importante creer que la persona que se ha ido sigue viva en el Otro Lado y tenerla en cuenta mentalmente siempre que haya ocasiñon para ello. Intentar no desesperarse en el sufrimiento, por amor a es persona, para que no sufra y pueda seguir adelante en su nuevo camino y cuando se escapan las lágrimas, dejarse llorar un poquito, porque el proceso de duelo es real y no se puede saltar, hay que desahogarse mínimamente, pero siempre controlando y comprendiendo que es un proceso normal en el que no hay que abandonarse y desesperarase.

Excepto las personas que, en mi opinión, por la causa que sea, “se lo merecen”, y pueden tener un contacto muy directo con sus seres queridos trascendidos, como hay casos, la mayoría de mortales nos hemos de contentar, al menos en un principio, con recibir esa gracia y para ello hay que estar atentos. El estar atentos implica también que se cumplen los dos primeros puntos, que los crees vivos y que no estás hundido en el sufrimiento. Las señales que no son directas pueden ser muy sutiles y a veces necesitadas de interpretación, como es en el caso de los sueños. La mayoría de los sueños son producto de nuestro inconsciente, pero hay sueños especiales que son vivencias de la quinta dimensión ya que ese es nuestro punto de contacto con la quinta dimensión. Cada noche cuando dormimos nuestro aspecto energético, nuestra psicología, se desarrolla en esa dimensión solo que no lo controlamos, es inconsciente, pero puede ser un punto en el que nuestros seres transcendidos pueden poner señales. Otra cosa es que, primero: recordemos los sueños y segundo, nos demos cuenta de que son especiales. Normalmente si los recordamos, tienen una vivencia especial, son como más reales que los sueños ordinarios, son más emocionales. Pero además hay otras muchas manifestaciones que van desde aparentes coincidencias o casualidades de cosas que nos pasan en la vida, ideas que se nos ocurren para nuestro propio bien, olores, sensaciones, y hasta pueden haber sonidos y movimiento de objetos (las menos de las veces). Y hay que tener paciencia y no exigir porque las cosas se nos dan por merecimiento y no podemos entender cuando merecemos o cuando no.


La influencia de la religiones

Hablando de religiones y sus derivados, es decir que muchas iglesias se escinden y forman ramas nuevas y así sucesivamente hasta formar muchísimas, durante mi etapa universitaria dejé de lado totalmente la religión, no me interesaba para nada y más tarde, con mi esposa, estuvimos investigando diferentes asociaciones que hablaban de la posible evolución del ser humano. Fue una etapa de leer muchos libros y practicar muchas técnicas de meditación, diferentes prácticas, etc. Es un tema un tanto difícil de exponer para una persona que está practicando una religión en concreto y trataré de ser lo más respetuoso posible.

Hay que diferenciar entre ser religioso y ser espiritual. Son dos cosas diferentes. Todas las religiones tienen una parte exterior, que es la que normalmente se da a conocer al pueblo y una parte interna o esotérica que sólo se da a conocer a algunos iniciados. La parte esotérica o interna de todas las religiones es la misma y se basa en la existencia de un Ser Superior y en el Amor como principio supremo de todas las cosas. A lo largo de los siglos han existido personas muy desarrolladas espiritualmente que han llegado a la unión con Dios y que han dedicado sus vidas a extender la palabra de Dios. El más alto nivel de desarrollo espiritual en la Tierra lo desarrolló Jesucristo que dio origen al cristianismo si bien en otras culturas y épocas hubo seres similares como Buda, Krisna, etc.

Estas enseñanzas crísticas de cualquiera de ellos, en un principio eran puras, pero con el correr de los tiempos, dieron lugar a las religiones, y el mal uso que los hombres hicieron y hacen de las religiones dieron lugar a la creación de infinitas variaciones, desgajes de la rama principal, sectas, etc., etc. en las que lo que predomina principalmente es el fanatismo religioso que tanto mal ha hecho a la humanidad. Cuántos crímenes se han cometido y se cometen en nombre de Dios. La misma Iglesia Católica cuantos asesinatos ha cometido en el pasado en nombre de Dios, porque el poder corrompe inevitablemente y las estructuras de poder creadas por los hombres dentro de las propias iglesias ha corrompido las religiones, no ha ocurrido lo mismo con la parte oculta y esotérica de esas religiones que siempre han tenido los mismos principios inalterables e inmutables.

Cualquier religión primordial sabe que el mundo es multidimensional y que la vida es eterna y se divide en diferentes fases que todas tienen la misma misión, llegar al Religare. La palabra religión viene de religare que significa volver a unir, ¿el qué? Pues volver a unir la chispa divina que hay en el interior de cada ser humano con su origen, con Dios. Eso se consigue desarrollando el amor, del que los humanos tenemos una chispita en nuestros corazones susceptible de ser desarrollada conscientemente.

Cuando una persona ha cumplido su misión en la parte tridimensional o material de la Tierra, sigue su Vida en la quinta dimensión (la cuarta es el tiempo). Allí no sirve el cuerpo material o físico, se necesita usar el cuerpo energético para que toda nuestra psicología, nuestra Conciencia, pueda seguir su VIDA en la siguiente etapa. El proceso de la muerte lo es únicamente del cuerpo físico que ya no nos sirve. El cómo ocurre la muerte, es de diferentes maneras, puede ser de puro envejecimiento, que el cuerpo material se desgasta y ya no puede seguir funcionando, pero puede ocurrir por una enfermedad que se puede dar desde antes de nacer, en el seno materno, hasta en cualquier edad de la vida. O puede ocurrir un accidente mortal o ser asesinados o suicidarnos.

Nuestro cuerpo físico está unido a nuestro cuerpo energético, que es idéntico en la forma al físico, por lo que se llama el Cordón de Plata. Mientras ese cordón no se rompe, estamos vivos en esta dimensión porque es a través de él como fluye la energía vital, la energía que da vida al cuerpo físico. Cada noche y de manera inconsciente, cada vez que nuestro cuerpo físico se queda dormido, nuestra psicología queda libre por la quinta dimensión, libre pero inconsciente unida a la tercera dimensión por el Cordón de Plata, es el proceso de los sueños. Algunas personas han desarrollado un poco más la conciencia y pueden tener experiencias más conscientes en esa quinta dimensión llamada también dimensión astral. Puede haber un paro cardiaco, pueden los médicos diagnosticar que una persona está muerta, pero si no se ha roto el cordón de plata, no lo está y de allí que hay tantos casos de personas que las dan muertas clínicamente e, inexplicablemente para los médicos, vuelven a la vida. Pero cuando el cordón de plata se rompe entonces sí que hemos pasado definitivamente el umbral y nos hallamos en el otro lado sin posibilidad (de momento) de regreso. El cuerpo físico al quedar desconectado de sus principios vitales rápidamente se endurece, cambia de color y comienza su proceso de putrefacción.

Al pasar a la otra dimensión, a la dimensión astral, al Otro Lado, al Más Allá, da igual como se lo denomine, nos encontraremos en la quinta dimensión que es mucho mayor que la tercera y donde comienza nuestra Nueva Vida. Esa dimensión tiene tres zonas básicamente, una inferior donde predomina la oscuridad, una intermedia y una de Luz. La mayoría de personas normales, y se podría decir que todos los niños, van directamente, son atraídos por la zona de Luz. Siempre, se tenga la edad que se tenga, si tenemos seres queridos que se nos han adelantado en el camino, vienen a recibirnos, pero siempre hay una alma más desarrollada que se ocupa de cada uno de nosotros individualmente para enseñarnos a vivir en este nuevo lugar para nosotros.

Hay una serie de procesos comunes, como es la entrada en la Luz, el reencuentro con seres queridos si los tenemos y lo que se llama el juicio, que consiste en repasar en compañía de esa Alma desarrollada, lo que ha sido nuestra vida para que aprendamos de los errores que hemos cometido. No se nos juzga, no se nos recrimina nada, se nos enseña y hay mucha variedad de casos, tantos como para escribir un libro pues hay personas que no se creen que están muertas y no quieren ir hacia la luz y permanecen en esa zona intermedia, perdidos pero siempre con la posibilidad de llamar a su Alma que la cuida y en cuanto comprenden que deben ir hacia la Luz, pues entran en ella donde todo es felicidad y gozo.

Los seres que durante el repaso de sus vidas no comprenden los errores tan graves que han cometido, no pueden entrar en la Luz hasta que sientan el verdadero arrepentimiento y comprensión profunda de sus errores. Allí puede haber todo tipo de personas, asesinos, religiosos y políticos que han engañado conscientemente al pueblo para su beneficio, gentes que tienen el orgullo tan desarrollado que no admiten ningún consejo y no quieren creer pese a las evidencias que están muertos y se hallan en la zona de oscuridad. A eso es a lo que las religiones en su parte externa se ha denominado infierno, que no es ningún lugar físico que exista, sino que es una situación en las que nosotros mismos nos metemos, hasta que llega el arrepentimiento al comprender nuestros errores y entonces nos acercamos a la Luz y ese tarde o temprano es nuestro destino final, tanto si somos creyentes como si somos ateos, porque lo que cuenta es lo que hayamos hecho en nuestras vidas y según esos hechos nosotros mismos nos autodestinamos a la oscuridad que nunca es para toda la eternidad pero que puede demorar un tiempo si no somos capaces de abandonar nuestro orgullo y demás errores. También hay una zona intermedia en la que se puede pasar un tiempo en el caso de personas que no se dan cuenta de que han pasado al otro lado. De cualquier manera no existen ni infiernos ni purgatorios tal como se explican de una manera infantil (a veces malévola por parte de las religiones) y no existe ni el fuego temporal ni el fuego eterno, (hay un peligro en interpretar literalmente pasajes de ciertos libros). No pueden existir porque Dios es Amor y jamás el Principio Creador del Universo causaría mal o dolor a sus criaturas. En base a una de las leyes primordiales del Universo, la del Libre Albedrío, es que nosotros mismos nos demoramos en entrar en la zona de Luz, en la zona de felicidad, hasta que no hemos comprendido nuestro errores.

Las personas normales y los niños, en general van directamente hacia la zona de luz. Los que se suicidan, comprenden el error que han cometido, pero tardan un poco más antes de entrar en la Luz, por eso los casos de suicidios por amor, son errores que la persona comprende demasiado tarde, cuando ya se ha quitado la vida, porque eso no le va a llevar a la zona de luz donde se halla el ser amado con el que desea reencontrarse, sino que se demora un tiempo antes de que eso ocurra, el tiempo de comprender que ha cometido un error y con la comprensión siempre llega el arrepentimiento y hay muchos casos diferentes y en el auto-juicio se tienen en cuenta absolutamente todas las causas por las que una persona se ha quitado la vida y hay muchos grados de atenuantes.

Nuestros seres queridos que se hallan en la Luz enseguida quieren indicarnos que están vivos porque ven sufrir a los que se han quedado atrás en el camino y existe la posibilidad de que manden señales para indicárnoslo, pero en este tema, como en todos, hay mucha variedad de casos, porque en el Universo todo está sujeto a leyes y hay veces que las leyes permiten que el desencarnado se comunique con el que ha dejado atrás pero a lo mejor el que aún está en la tierra, esas mismas leyes no le permiten recibir esas señales porque tiene que aprender algo.

Lo que sí está claro es que no existe la injusticia divina, sólo existe la humana. Las cosas que nos ocurren en estos temas puede que no las entendamos, mientras estamos prisioneros de nuestro cuerpo físico con sus deseos y todos sus defectos psicológicos, pero una vez lo dejamos atrás y traspasamos el umbral, estamos en disposición de comprender lo que nos ha ocurrido, porque nos ha ocurrido y en el momento que nos ha ocurrido. Los que quedamos atrás tendremos que tener paciencia y esperar con humildad que nos llegue el turno.

En la quinta dimensión los cuerpos energéticos dañados por enfermedades o accidente o asesinato, son reparados mientras la conciencia duerme plácidamente y todos comienzan un proceso de rejuvenecimiento y los niños de crecimiento hasta alcanzar con los años una edad media de juventud, eso no implica que cuando alguien pasa al otro lado y lo salen a buscar sus seres queridos, estos se presenten con la edad que tenían cuando los vimos por última vez, para ser más fácilmente reconocidos. Luego, cuando nosotros ya nos hemos afianzado en nuestra nueva vida y aprendemos a usar nuestras nuevas facultades en ausencia del cuerpo físico, podemos ver cómo están en realidad y en la zona de Luz todos están bien y felices y allí lo que predomina es el amor y el perdón y allí se puede seguir uno desarrollando espiritualmente.

Es allí donde no resulta difícil ver a Jesucristo o a otros seres más desarrollados que tienen presencia total, no sólo en la quinta dimensión sino en la sexta y séptima. Más allá se halla el Principio Superior, la Energía Suprema, Dios, y que nosotros, pese a estar trascendidos todavía no podemos percibir más que por sus efectos, por el amor que tiene hacia todas y cada una de sus criaturas. No cualquier hijo de vecino puede ver a Dios, porque para penetrar las demás dimensiones se requiere de otros Cuerpo Superiores que hay que crear. Pero este es otro tema muy complejo que lo mejor es estudiarlo una vez se halla uno en la Quinta dimensión y allí puede tener los maestros apropiados.

Cuando decimos que nuestros seres queridos están en el Cielo en compañía de Dios, es una forma de hablar, porque la quinta dimensión en su zona de luz es como si fuera el cielo, es una parte del cielo, la más baja, pero una parte. El desarrollo de las Almas implica diferentes grados de conciencia y diferentes facultados, por eso en ciertos libros, se los denomina y se habla de Angeles, Arcángeles, Querubines, Serafines, Tronos, Virtudes, Potestades, y Jesucristo está por encima de todos ellos en cuando a desarrollo espiritual y acercamiento a Dios. Tanto Jesucristo como su madre, María, son iniciados, seres muy desarrollados espiritualmente, que habiendo tenido cuerpo físico y pasado por todas la experiencias hasta llegar a la misma presencia de Dios, puedes encontrarlos fácilmente una vez estás viviendo en la dimensión astral, una vez que ha dejado la dimensión física, aunque se dan muchos casos en que ellos pueden manifestarse en la dimensión física sin necesidad de un cuerpo físico, pero estamos hablando de casos muy especiales.

Todas las dimensiones de un planeta están en el mismo espacio, pero se diferencian por la vibración de la energía. Desde las dimensiones superiores se pueden ver las inferiores, pero no al revés, salvo excepciones de intercomunicación entre las quinta y la tercera que tienen un nexo de unión puesto que nuestro cuerpo físico despierto está habitando en la tercera, pero nuestra psicología, en cuanto el cuerpo físico se queda dormido penetra y vive sus sueños en la quinta y según el grado de conciencia de la persona, existe la posibilidad de visitas más o menos conscientes a esa quinta dimensión, pero el cuerpo físico ha de estar dormido. Por eso hay sueños (producto de nuestro inconsciente) y experiencias astrales que son como sueños, pero que hay un grado de conciencia. Es allí, donde, si la Ley Divina lo permite, puede ocurrir una comunicación entre las dos dimensiones tercera y quinta y se pueden recibir señales.

En la Quinta Dimensión, en el Otro Lado, en el Más Allá, al no existir el cuerpo físico no se usa el lenguaje ordinario y se comunican por telepatía. Nosotros no estamos acostumbrado a eso y no tenemos desarrollada esa capacidad aunque existen personas que la tienen desarrollada en cierto grado y les es más fácil, si la Ley lo permite en ese momento, captar los pensamientos de sus seres queridos. Aquí hay más excepciones que casos reales en que ocurran. De cualquier manera hay muchas clases de señales que nuestros seres trascendidos pueden aprender pero siempre tienen que contar con que tengan permiso para hacerlo y por nuestro lado que se nos permita recibirlo y eso no lo podemos controlar. Lo podemos pedir, pero si no corresponde porque hay una ley, alguna situación que lo impide, pues no se da.

Sin embargo, es muy importante comprender estos temas porque si sabemos que el Amor es la principal energía del Universo, es el alimento principal para nuestros seres queridos que ahora son energía sin parte material, pues en base a eso no debemos de olvidarlos nunca, hemos de tenerles presentes siempre, recordándoles con amor, con cariño, enviándoles siempre todo nuestro amor y poco a poco a aprender a ir cambiando el sufrimiento normal que sentimos ante su partida, y el vacío tan grande que nos dejan, por otros sentimientos más felices de alegría, porque lo mejor que les podemos mandar a nuestros seres queridos es amor y ese amor se demuestra si somos capaces de sacrificar nuestro sufrimiento y por ellos buscar momentos de felicidad que poder ofrecerles y eso es lo que más les va a permitir el crecer espiritualmente, el seguir subiendo en vibraciones energéticas, el aprender y tener sus misiones y el poder hacer muchas cosas en la tranquilidad de que sus seres queridos que aún están en la dimensión física, cada vez están mejor, y les agradecen ese sacrificio que realizan, ese esfuerzo de no dejarse caer en lo fácil que, como ya he mencionado y lo seguiré haciendo, lo fácil es sufrir y llorar continuamente y desesperarse y si bien es cierto que en los procesos de duelo hay que llorar pero siempre de una forma equilibrada, comedida, sin desesperarse ni caer en el descontrol.

Sufrir es una debilidad humana que tiene sus justificaciones hasta cierto punto porque el dolor de una separación de un ser querido es muy fuerte, pero si somos capaces, poco a poco, por comprensión, de ir cambiando ese sufrimiento por amor, no ama quien más sufre, ama más el que es capaz de por amor al ser querido, sabiendo que nuestro sufrimiento a ellos los retiene o los deja no ser todo lo felices que podrían ser, por amor, procuramos buscar nuestra felicidad para poder ofrecérsela, para poder ofrecerles momentos buenos y no momentos de sufrimiento, pero como esto no se puede hacer de golpe, sobre todo cuando hace poco que se ha producido la separación que el dolor es más intenso, pero si se comprende esta cuestión, poco a poco en la medida que podamos, hemos de acercarnos a ellos en base al amor no en base al sufrimiento, porque en la Quinta dimensión no existe el sufrimiento, solo existe el amor y es eso lo que necesitan que les mandemos, si sólo les mandamos lloros y desesperación, no les ayudamos. Hay que encontrar pues, a medida que va pasando el tiempo, poco a poco y con comprensión y equilibrio, la manera de integrar en nuestras vidas a nuestros seres trascendidos y no olvidarlos nunca, hablar con ellos mentalmente porque nos oyen y pedirles perdón si en algún momento nos pueden las lágrimas, que no reprimimos pero si controlamos y decimos “Hasta aquí llegué vida mía, ya no quiero llorar más porque te amo” Y hemos de rehacer nuestras vidas, con ellos integrados, su recuerdo, su permanencia constante en nuestros pensamientos y en nuestro corazón pero procurando que cada vez lo que predomine en nuestro corazón sea el amor, el sentimiento alegre y feliz de saber al ser amado que está bien y que lo que necesita es vernos bien a nosotros y por ese amor que sentimos hacia él nos superamos y crecemos e intentamos seguir adelante. No es fácil, no es el camino fácil, porque sobre todo al principio cuesta mucho, es más fácil tumbarse en la cama y llorar y desesperarse que levantarse y hacer algo que nos distraiga, algo que nos pueda poner en un estado de ánimo y decirle a nuestro ser querido que le amamos y que por ello vamos a intentar dejar de sufrir para enviarle la energía positiva que es el Amor.


Sobre la seguridad de que hay Otra Vida

Este es un tema que, de alguna manera, tiene que nacer en uno mismo. En primer lugar hay que reflexionar en el tema en base a leer lo que otras personas testimonian acerca de eso y lógicamente hay que comprenderlo y verle la suma lógica que tiene y el primer paso es la creencia en ello en base a la comprensión del tema. Mientras tu mente no comprenda y no crea en ello pues no se puede hacer nada, excepto en los casos, que los hay, que porque así está escrito en las Leyes del Universo, esté permitida la comunicación de Allá para Aquí y que sean comunicaciones muy claras, en cuyo caso hasta la persona no creyente en estas cuestiones no le queda más remedio que cambiar de actitud pues ya no se trata de creencia sino de vivencia. Hay muchos casos de este tipo pero a pesar de ser muchos, no son frecuentes.

Normalmente, nuestros seres queridos, cuando atraviesan el umbral intentan comunicarse con nosotros para indicarnos que no están muertos, que siguen vivos pero en otro estado de la energía, han dejado la etapa de energía densa (materia) para pasar a la etapa de energía más pura, con frecuencia de vibración más alta.

La vida en el Universo es más compleja de lo que normalmente se explican en colegios y Universidades porque el Universo es multidimensional y las explicaciones que se dan, o para ser mas precisos, que se han dado y se siguen dando la mayoría de veces, se basa únicamente en los aspectos físicos tridimensionales. Aunque Albert Einstein ya dejó formuladas la existencia de otras dimensiones, sus fórmulas matemáticas no fueron comprendidas por los científicos de su época y siguientes e incluso en base al orgullo e ignorancia del ser humano, hubo muchos científicos que como no podían manejar esas fórmulas adoptaron la postura de decir que Einstein estaba equivocado. Sin embargo hoy en día ya hay muchos científicos que han descubierto la existencia de la quinta dimensión (aunque de manera incipiente) y la física cuántica está proporcionando una forma de ver el Universo más cercana a lo que es en realidad, es decir a su multidimensionalidad.

Sorprendentemente, místicos de otras épocas, han explicado estas cosas pero con palabras basadas en vivencias y en experiencias místicas dentro de contextos religiosos y aún no se ha percatado la “ciencia oficial” de la gran cantidad de datos que hay en sus escritos. También hay que tener en cuenta que tanto las religiones como la ciencia, están sujetas a mandos jerárquicos y que los políticos que conocen de estos temas los callan porque no les interesa que se sepan debido a la gran cantidad de intereses creados que existen en este planeta. Desafortunadamente y porque las Leyes Universales respetan el libre albedrío del ser humano y le dejan hacer, aunque toda acción tiene su consecuencia y tarde o temprano se equilibra (el que hace el bien recibirá bien y el que hace mal recibirá su consecuencia) digo, desafortunadamente, la cultura occidental que cada vez se extiende más por el planeta, está basada en una serie de intereses creados, económicos la mayoría de ellos, que el cambiar de creencias y el reconocer otra forma de vida, provocaría que los que son ricos y poderosos perdieran el poder que ahora tienen y por eso se encargan muy mucho de que estas cuestiones no salgan a la luz de una manera oficial y por ello el camino se convierte en algo personal e individualizado.

Como dejó demostrado Einstein y esto no se lo han podido refutar y sí forma parte de los conocimientos científicos oficiales, la energía ni se crea ni se destruye, simplemente se transforma. Los conocimientos físicos acerca de la materia y la energía estuvieron muchos años errados al creer que materia y energía eran dos cosas diferentes. La realidad es que todo es energía en el Universo y la energía se manifiesta de formas diferentes según su grado de vibración. La materia es también energía sólo que en un grado de vibración más denso, más lento. La VIDA tiene la tendencia natural de que la energía vaya en la dirección de adquirir cada vez una frecuencia vibratoria más alta descomponiéndose y transformándose en desecho las partes que se densifican.

El cuerpo físico de los seres vivos no es la auténtica realidad de los mismos. Si no hubiera un principio vital que los animase, una energía que los mantuviera en movimiento, en vida, pues dejarían de existir. De hecho, ese cuerpo físico al que podríamos llamar “máquina humana” sabemos que está sujeto a su desaparición y muerte y en ausencia de la energía que lo mantiene vivo, se transforma y se pudre rápidamente como un desecho. Por poner un símil o comparación, las máquinas se mueven y funcionan mientras tienen energía eléctrica, mientras están conectadas a una fuente de energía. Si las desenchufas y las dejas permanentemente desconectadas de la fuente de energía, se pudren, se oxidan y con el tiempo se descomponen (más tiempo que la máquina humana que se compone de sustancias orgánicas blandas y más rápidas de descomponerse, pero a la larga el proceso es el mismo).

Hubo un tiempo en que se creía que la muerte se producía cuando el corazón dejaba de palpitar. Luego se comprobó que la muerte clínica se produce cuando deja de haber actividad en el cerebro, pero tampoco es esa la causa de la muerte del cuerpo físico. Claro todas estas explicaciones son parciales porque se basan en los estudios de una medicina y de una física materialista que sólo tiene en cuenta tres dimensiones.

Hasta que no se comprenda que el ser humano es un todo pero que en ese todo lo importante, lo real, lo que nunca desaparece es la Conciencia que tiene su propio cuerpo energético que es un doble exacto del cuerpo físico al que está unido y que es la fuente que le da la vida, no se podrá saber qué es lo que produce la muerte del cuerpo físico. El nexo de unión entre nuestra verdadera realidad, nuestra Conciencia con todas sus energías y la parte meramente física, el vehículo material que necesita mientras transita por la zona tridimensional del Universo, es lo que en medios místicos o esotéricos siempre se ha denominado como “El Cordón de Plata” y que se le denomina así porque quienes tienen la sensibilidad, la Conciencia suficientemente desarrollada para verlo, lo ven como una especia de cordón de color plateado. Ese cordón es susceptible de estirarse y encogerse y de hecho, cada vez que nos dormimos, cada vez que el cuerpo físico se queda dormido, toda nuestra psicología que tiene su existencia en la quinta dimensión del cosmos (las dimensiones están todas mezcladas en el mismo espacio pero no se confunden porque están sujetas a leyes distintas), toda nuestra psicología se desdobla y puede tener experiencias de la siguiente dimensión del cosmos, de la Quinta Dimensión (la cuarta es el Espacio) también conocida como Dimensión Astral. La mayoría de las personas tenemos la conciencia poco desarrollada y su capacidad de ver es limitada y por ello la mente, que es otro tipo de energía que convive con la Conciencia, desarrolla lo que conocemos como sueños. Los sueños se desarrollan y se procesan en la Quinta Dimensión y normalmente son de tipo inconsciente, es decir, no hay control sobre ellos y la mayor parte de las veces los olvidamos al despertar e incluso hay muchas personas que nunca los recuerdan y creen que no sueñan. No hay nadie que no sueñe (ningún ser humano ordinario) y en esos sueños existe la posibilidad de tener alguna percepción real de la Quinta Dimensión, ya no son sueños propiamente dichos sino experiencias astrales que se diferencian de los sueños ordinarios porque el despertarse, hay un recuerdo muy vivido y emocional distinto del sueño ordinario. De cualquier manera el Cordón de Plata es lo que hace que cuando el cuerpo físico está dormido podamos viajar en sueños y podamos regresar a la realidad tridimensional al despertarnos.

La desconexión del Cordón de Plata del cuerpo físico es la única y auténtica causa del proceso de muerte del cuerpo físico. Si se desconecta el Cordón de Plata, la energía vital deja de fluir desde el cuerpo energético al cuerpo físico y éste empieza a entrar en un proceso muy rápido de descomposición. Todos les sentidos, todas esas ventanas que nos permitían comunicarnos con el exterior, con la realidad tridimensional dejan de funcionar, ya no sirven. Las personas que presencian el momento de la muerte del cuerpo físico pueden comprobar cómo éste con mucha velocidad, al no tener la energía vital que lo sustentaba, se empieza a endurecer y a ponerse de color amarillo y en los tanatorios, los vemos sonrosados porque los maquillan, pero si uno tiene ocasión de permanecer un rato con el cuerpo físico del ser que ha pasado al Otro Lado, tendrá la experiencia ineludible y siempre presente de que el cuerpo físico se enfría, se endurece y cambia de color y la expresión vital de la persona empieza a desaparecer de manera que llega un momento en que la expresión del rostro se desfigura y uno puede darse cuenta de que lo que ha quedado allí no es la misma persona que era momentos antes de estar animado por la vida.

La Conciencia con su cuerpo energético, es decir, nuestra verdadera realidad, continúa viva pero ha trascendido la parte tridimensional de la vida, está ya en la siguiente etapa y tiene que pasar por una serie de procesos ineludibles y comunes a todo ser humano.

Hasta aquí he estado escribiendo comentando únicamente aspectos físicos, eso sí, teniendo en cuenta de que la física real es la física multidimensional, pero no he mencionado otra aspecto importantísimo y que si no se considerase, nada podría ser explicado correctamente. Me estoy refiriendo a que el Universo, el Cosmos, la palabra cosmos significa orden y si hay un orden es porque hay un Principio Ordenante, es porque hay unas Leyes que hacen que se mantenga ese ordenamiento, ese orden. Esas leyes son de muy diverso orden y algunas, las que afectan a las partes tridimensionales del cosmos, la ciencia oficial las va conociendo poco a poco y las estudia pero desconoce otras muchas porque afectan y tienen que ver con procesos que están más allá de la mera dimensión tridimensional.

Ese Principio Ordenante, es lo que en términos religiosos se le denomina como Dios, con diferentes nombres según los contextos culturales y que en base a la ignorancia humana, a sus defectos psicológicos, en el planeta Tierra, se ha llegado a describir de mil maneras diferentes dando lugar a miles de variaciones o derivados de lo que conocemos como religión y es por eso que hay tantas variantes, tantas sectas que se derivan de troncos comunes.

El ser humano es susceptible de desarrollarse y crecer energéticamente (en términos religiosos, crecer espiritualmente) y de hecho existen una gran variedad de personas con distinto grado de desarrollo, pero el único desarrollo que cuenta es el desarrollo, el crecimiento de la Conciencia. La Conciencia es nuestra auténtica realidad y lo único que nos puede permitir VER Otras Realidades. Dentro de nuestra psicología, la Conciencia va emparejada con otro tipo de energía que es la mental, esa energía tiene aspectos positivos, pero la humanidad del planeta Tierra ha desarrollado más los aspectos negativos que los positivos (la mayoría de las personas y hablando en general). Pero hay personas que tienen la conciencia un poco más desarrollada y tienen por ello una capacidad de percepción diferente y mayor que en general.

Cuando una persona fallece al desconectarse el Cordón de Plata, su cuerpo físico entra en los procesos conocidos de descomposición pero su Conciencia con su parte energética, continúan en la Dimensión Astral o Quinta Dimensión del Cosmos. Hay muchas formas de denominar esto. Hay quien dice se pasa a otro plano de existencia, yo prefiero utilizar la expresión se pasa a otra dimensión porque eso implica que se pasa a una vibración de la energía diferente. Si no existiera el Principio Ordenante, la situación sería de desorden y caos y simplemente el efecto seria entrar en un sueño del que uno no se puede despertar, de ahí que muchas veces a la muerte se la denomine el sueño eterno. Pero como hay un Principio Ordenante que se basa en la energía más sutil y más importante del Universo que es el AMOR, y que ese Universo, ese cosmos, ese Orden, lo es porque las leyes que lo ordenan, en base a esas Leyes Divinas (las Leyes Divinas se las llama así porque han sido creadas por ese Principio Ordenante, pero en ellas están incluidas las leyes de la física que conocemos parcialmente), en base a esas Leyes, el paso del Umbral, el cambio dimensional, se produce en un entorno común.

En primer lugar, si había dolor físico, éste desaparece automáticamente, porque el dolor es la sensación de alarma que el cerebro comunica al organismo a través del sistema nervioso. Al quedar la máquina humana desconectada de su fuente de vida, la conciencia empieza a experimentar otro estado en el que al no haber cuerpo físico, no hay dolor. Cómo han comunicado y en esto hay miles de testimonios recogidos por médicos, psiquiatras, psicólogos y todo tipo de personas que estudian e investigan estas cuestiones, cuando se dan procesos de muerte clínica pero que luego vuelven a la vida, porque se ha podido parar el corazón o los aparatos humanos dejar de captar las energía cerebral, pero el Cordón de Plata no se ha desconectado y por lo tanto vuelven a la vida, todos cuentan situaciones similares (que pueden diferir unas de otras en función de la propia vida de cada uno), es decir, se ven flotando en la habitación donde acaban de dejar su cuerpo físico, pueden reconocer a algún ser querido que se les hubiera adelantado en el camino y que sale a recibirlo, o a lo mejor solo ven personas conocidas, si no tiene un ser querido que se les haya adelantado, pueden ver una luz que les atrae y les hace sentir una paz y un bienestar que no han conocido en vida y por ello es sumamente atrayente, pero si el Cordón de Plata sigue conectado y debido a esas Leyes, no le corresponde todavía pasar al siguiente paso de la VIDA, la Conciencia regresa a la realidad del cuerpo físico y si había dolor lo vuelve a experimentar, sólo que la mayoría de las veces, en función de la profundidad de la experiencia que se haya tenido, esas personas cambian de actitud ante la vida.

Sin embargo, y se sabe por los numerosos casos, miles de casos, que hay de comunicación entre la Quinta y la Tercera Dimensión, las personas son recibidas por sus seres queridos que se les han adelantado en el camino de la VIDA, y siempre hay un ser más avanzado, más desarrollado espiritualmente, más consciente, un Alma que se dedica de manera particular a esos menesteres, que la va a conducir y le va a enseñar cómo vivir en ese nuevo medio en el que no hay cuerpo físico que es a lo que nosotros estamos acostumbrados, y para poder seguir la VIDA en la parte de Luz de la Quinta Dimensión, esa conciencia tiene que crecer y la primera parte del crecimiento se consigue comprendiendo lo que has hecho en tu vida física y por ello hay un repaso exhaustivo de la misma para aprender de los errores y comprenderlos y en base a esa comprensión arrepentirse de lo errado, de lo equivocado y que quizás hicimos mal a otros. Aquí lógicamente se abre un abanico de posibilidades muy grande pues todo esto está en función de la vida de esa persona.

Uno pasa de la Tercera a la Quinta Dimensión, cuando le corresponde. La causa de la desconexión del Cordón de Plata puede ser y es diferente en cada persona. Hay quienes no llegan a nacer. El Cordón de Plata existe desde el mismo momento en que el espermatozoide y el óvulo se fusionan pero hay muchos casos en que ese ser no llega a nacer y su misión ha podido consistir en proporcionar una experiencia de aprendizaje de una situación (que siempre resulta dolorosa aparentemente) para los padres. Evidentemente no es lo mismo el repaso de la vida de un niño que de un adolescente que de un adulto que de un anciano. Los niños no han tenido tiempo de desarrollar vicios o errores en su vida y pasan esa etapa más rápidamente. La Quinta Dimensión es muy extensa y tiene principalmente una zona de Luz o superior pero también tiene zonas intermedios y otras de ausencia de Luz. Este proceso que en algunas religiones se le denomina Juicio, pero que no se juzga ni se recrimina nada a nadie, sino que se le hace ver sus errores para que se arrepienta y aprenda de ellos, siempre culmina en la entrada en la Luz en el momento en que has comprendido tus errores y te has arrepentido de ellos, porque en la Luz solo puede existir la comprensión y el Amor. Entonces hay casos de personas que no entran inmediatamente en la Luz porque no quieren reconocer algunos de sus errores, el orgullo les mantiene en la zona intermedia o incluso pueden estar en las zonas inferiores pero siempre tienen a su disposición el Alma que se les asigna para ayudarles y al final, tarde o temprano todos acaban pasando a la zona de Luz. El normal de las personas pasan estos procesos con mucha rapidez y entran en la Luz fácilmente.

Otro aspecto a tener en cuenta es que hay personas que si el paso dimensional ha sido muy brusco, muerte súbita, asesinato, accidente mortal, etc., puede que estén un tiempo en que no se dan cuenta de que han fallecido en la dimensión física y necesitan, y para eso está, esa Alma, que les explique su nueva situación. El cuerpo físico ejerce una poderosa atracción para la persona que ha desencarnado y por eso se recomienda incinerar los cuerpos para evitar que la persona pase días cerca de su cuerpo, cerca de su tumba, de donde lo han enterrado. Por supuesto que las personas desencarnadas están presentes en la habitación donde acaban de fallecer y posteriormente en el Tanatorio y es muy normal que al menos los primeros días estén rondando las tumbas donde los han enterrado. No ocurre en todos los caso pero casi en la mayoría.

También hay que tener en cuenta que cuando el cuerpo físico ha fallecido por una enfermedad, el cuerpo energético tiene que ser regenerado completamente y en estos casos, la persona pasa por un tiempo dormida mientras se le regenera el cuerpo energético. Como en la quinta dimensión el espacio se vivencia de otra manera, se podría decir que no existe el tiempo y por lo tanto todos estos procesos se realizan nada más pasar al Otro Lado y pueden ser más o menos largos dependiendo de las circunstancias particulares de cada ser.

Lo que sí es cierto es que normalmente las personas que se nos adelantan intentan ponerse en contacto con nosotros enviándonos señales para darnos a entender que están vivos, que no han muerto, que la vida continua y en mejores condiciones, lo que ocurre es que en este tema hay muchas variantes, muchas posibilidades diferentes. Hay dos cuestiones importantes a este respecto. Si uno no cree en estas cosas o cree que la persona se murió y la historia se terminó, pues eso es una barrera para recibir señales. La segunda es que si estamos totalmente identificados y acaparados por el dolor, eso también impide la manifestación de señales, el que las captemos. Ellos las mandan pero nosotros como sólo estamos pendientes de nuestro dolor, no las percibimos. Las señales pueden ser de muy diferentes tipos, desde las directas por telepatía (las menos frecuentes), hasta las indirectas a través de sueños especiales, o cosas que nos pueden parecer casualidades, o ideas que se nos ocurren y que han sido inducidas por nuestro ser querido, siempre en nuestro beneficio. Puede darse el caso y se da de que las Leyes no permitan la comunicación porque la persona que ha quedado en la dimensión física tiene algo importante que aprender y para ello se da esa circunstancia. No todo el mundo pues, puede recibir señales pero sí la mayoría y sólo hace falta, aceptar esta realidad, no quedarse clavado en el sufrimiento y estar atento. También las señales no son permanentes. En muchas ocasiones cuando nosotros nos encontramos plenamente recuperados y les mandamos nuestro amor y alegría pueden dejar de recibirse señales porque muchos seres trascendidos, como no están inactivos sino que realizan misiones, si están tranquilos al ver que nosotros estamos bien, se van un tiempo.

Me acuerdo en este momento de un hermano de mi madre que se fue hace un par de años. Al principio estuvo enviándole señales a su esposa casi cada día y ella llegó a hacerse consciente de las mismas y hace unos días hablando con ella por teléfono me dijo que se encontraba mucho mejor y que había tenido un sueño muy diferente de cualquier sueño ordinario en el que vio a su marido (mi tío) que le decía sonriente que como veía que ya se había recuperado y estaba muy bien, pues que se iba en una misión y a partir de ese momento no sabía cuando podría comunicarse con ella de nuevo. Y a partir de ese momento, mi tía dejó de recibir sus señales, pero con la tranquilidad y el bien estar de saber que su marido está bien y con la generosidad y verdadero amor (ausencia total de egoísmo) de no sufrir al saberlo feliz y dejarlo volar. Si ella se hubiera puesto triste y hubiera vuelto a llorar o a estar mal, seguramente eso habría retenido a su marido en su crecimiento espiritual y mi tío que estaba unido a su mujer, así lo siento yo, de la misma manera que me siento unido a la mía, hubiera optado por quedarse todavía en el estado X en que se encontrase y seguir esperando a que su mujer estuviera bien.

Nuestro ser querido, en este tiempo se halla ya totalmente recuperado y en proceso de regeneración y rejuvenecimiento pues esa es la realidad inmutable del más allá, pese a que muchas veces cuando se nos aparecen en sueños o en el caso de personas que son capaces de entrar en contacto visual con ellos, los vean tal como los recordaban. El cuerpo energético que se usa en la Quinta Dimensión puede adoptar la forma que quiera y para ser reconocido adopta en un primer contacto la forma que hay en la cabeza de la persona que lo visita. En la Quinta dimensión las personas jóvenes siguen creciendo y las mayores rejuveneciendo pero en un primer contacto, por ejemplo cuando salen a buscar a un ser querido que ha dejado atrás su cuerpo físico, se presentan ante él de manera que sea reconocido. Luego cuando la persona ya ha pasado por todos los procesos por los que tiene que pasar y se va afianzando en su nuevo mundo, ya puede ver a las personas que hay con ella tal como son en el momento.


Respuestas a preguntas comunes

Cuando falleció mi esposa, recuerdo el tremendo sufrimiento de los primeros meses y cómo fue cambiando poco a poco, dissminuyendo, siempre por el consuelo de pensarla viva, siempre con el haberla integrado a mi vida ya que la tengo presente en todo momento, haga lo que haga. Andando por la calle, al principio me sentía solo totalmente entre las multitudes como si fuera dentro de una burbuja, nada me importaba sólo intentaba no llorar por la calle. Los quince primeros meses no he dejado de llorar ni un solo día, pero poco rato y controlado, para no hacerla sufrir a ella. Es un punto de equilibrio al que hay que llegar pues durante el período de duelo, normal y natural en toda persona, aunque con connotaciones y duraciones diferentes según los casos, las situaciones y las personas, hay que llorar porque de lo contrario se corre el peligro de enfermar si se reprime totalmente ese sufrimiento, pero no hay que desesperarse y descontrolarse porque eso, entre otras cosas impide que haya comunicación entre los dos lados y puedes dejar al ser querido retenido o retrasarle en los procesos por los que tiene que pasar ya que lleva el lastre de ver que los seres queridos que ha dejado en la tercera dimensión están sufriendo horriblemente.

Tiene que ser terrible el caso de que la persona se vaya de repente y no le de tiempo ni a despedirte ni a nada. Aunque lo mío también fue muy terrible porque después de pasar por toda la quimioterapia, en vez de empezar a mejorar se empeoró por más linfomas en la columna, pero los oncólogos nos mantuvieron con la esperanza de que se curaría hasta el último momento, de manera que un viernes nos estaban dando consejos para darla de alta y lo que había que hacer, masajes en las piernas debilitadas del mes en la clínica, las visitas ambulatorias para seguir con el segundo tratamiento, etc., y al día siguiente sábado, vienen y dicen que el cáncer les ha ganado la batalla, que está terminal y le quedan uno o dos días de vida y que le dan morfina para inducirla al coma para que no sufra. Encima me dijo el doctor que se lo comunicara yo que la conocía mejor y después tener que llamar a mi hija Alana de 25 años en aquel momento y a mi hijo Daniel de 19 y decirles que vinieran a la clínica que la mamá se iba, siendo que ellos, como yo, estábamos en la creencia de que se podía curar.

He pasado a lo largo de mi vida por diferentes procesos incluidos el de ser ateo y materialista, pero luego en base a vivencias y lecturas y puesta en práctica de esas lecturas, pues me di cuenta de que las cosas no eran como las cuentan oficialmente y de que hay muchos intereses creados tanto por parte de los gobiernos y de la ciencia oficial como de las religiones oficiales, para no perder sus estatus de poder, etc.

Aunque he leído mucho a lo largo de mi vida, en un principio montonadas de libros de psicología clínica, mientras estudiaba Psicología Clínica en la Universidad de Barcelona (mi época de ateísmo y de materialista), luego el estar 6 meses en cama a causa de una hernia discal de la que al final no me tuvieron que operar y se curó por medios naturales, tanto mi esposa como yo empezamos a abrirnos a otros conocimientos y vimos a través de meditaciones y otras prácticas que había algo más que lo que se explicaba oficialmente. Fueron años místicos se podrá decir pero nada que ver con la religión. Luego iniciamos una vida más sencilla y nos desprendimos de todos los libros que teníamos para estar más ligeros si había que cambiar de piso como así hicimos.

Después pasaron años en los que la dedicación a la familia, a nuestros familiares, nos mantuvo alejados de todo tipo de circunstancias relacionadas con la espiritualidad entendida de una manera científica y no religiosa, es decir, una cosa es ser religioso y otra ser espiritual. El religioso cree en unas teorías X, concretas y sigue las pautas que le marca su iglesia, asiste a sus ritos, etc. El espiritual busca la verdad, busca a Dios en su interior o le ve reflejado en los demás, pero no suele usar rituales ni seguir los dictados de las jerarquías eclesiales.

Y cuando se fue mi esposa, sentí ardientemente la necesidad de seguir una relación con ella y como no podía ser material, me vi impelido a que fuera espiritual y a buscarla y no conformarme con pensar que estaría bien en una dimensión superior de la Naturaleza. Debido a nuestros (hablo en plural porque en la mayoría de cosas mi esposa y yo íbamos cogidos de la mano) años de lecturas de otras culturas, a las prácticas de meditación, a los intentos de conseguir desdoblarnos astralmente con algún pequeño éxito y muchos fracasos, pero de alguna manera todas esas lecturas y todas esas experiencias quedaron en mi interior y cuando necesité pensar en mi esposa de otra manera, salieron y se adueñaron de mí, porque no podía resistir el pensar que la había perdido y entonces aparecieron en mi vida personas con experiencias de seres queridos fallecidos y todo lo que me contaban coincidía con montones de libros leídos años atrás sobre cómo es el Universo.

Me volví a encontrar con una compañera de la Universidad de hacía años y me empezó a hablar de mi esposa, de Dolors, que así se llama, de que ella la veía y que estaba metida en casa y no quería seguir hacia la Luz y que cuando le preguntó por qué, le dijo que esa era su casa y tozuda que tozuda (Dolors siempre fue muy tozuda) no quería irse de su casa. Luego esta amiga vino a mi casa y en presencia de mi hija hizo una sesión en la que me hizo visualizar a Dolors, que la vi que estaba con su madre y le dije que se fuera con ella, que entrara en la Luz y eso hizo. Mi amiga me dijo que a partir de ahora, a partir de la marcha de Dolors empezarían a ocurrir “milagritos” en mi vida, cosas que se pueden achacar a la casualidad pero que no son casualidades y aunque no han sido muchos pero sí que me han ocurrido y ansío que me sigan ocurriendo, porque son señales, son formas de comunicación de los que están en la quinta dimensión con los que están en la tercera.

Ciertamente, las religiones, en general, y por motivos de intereses creados, por motivos de poder, han erigido todo un edificio teórico en torno a cómo es el Universo, basándose muchas veces en los escritos bíblicos y sin tener en cuenta (aunque ellos lo saben pero no lo divulgan) que hay 70 evangelios y no sólo los cuatro clásicos y conocidos y a los otros, como no les interesan, los tachan de apócrifos, de falsos. Por otra parte La Biblia es un libro que está escrito en clave y no se puede tomar al pie de la letra todo lo que allí se dice porque hay cosas lineales pero hay otras que son simbólicas y tienen su interpretación.

No existe ni el infierno, ni el purgatorio, ni el juicio final ni ninguna de esas cosas que la Iglesia utiliza para someter por el miedo a los incautos pero si existen zonas del Universo a las que hacen referencias esas palabras. Hay montones de testimonios de todas las épocas, por supuesto fuera de la Iglesia y si conocidos por ella, desterrados y tildados de herejías, que explican la comunicación de los seres queridos que se nos han adelantado en el camino con los que quedamos atrás.

Hace unos años se puso de moda y empezó la proliferación de libros escritos por médicos principalmente que al ser testigos de personas que se las ha considerado muertas clínicamente, luego han vuelto a la vida y todos cuentas cosas muy similares como son el encuentro con sus seres queridos fallecidos en la tercera dimensión antes que ellos, la visión de una luz que les atrae y que les hace sentir mucho amor, etc. Mi misma amiga Roser, la que veía a Dolors, me contó que a ella le pasó, que haciendo escalada, le cayó encima del pecho un compañero y le produjo un paro cardiaco y mientras la intentaban reanimar y la llevaban en una ambulancia y la entrada en el hospital, en el quirófano, todo, ella iba continuamente por encima de su cuerpo pero fuera de él, no sintiendo ningún dolor y les decía a sus amigos que estaba bien pero ni la veían ni la oían y cuando la dieron por muerta, ella seguía flotando por el quirófano y se hallaba la mar de bien, sólo que no era su momento y cuando le aplicaron shocks en el pecho para reanimarla, al final se vio metida de nuevo en su cuerpo y volvió a la vida y al dolor.

Pero paralelamente a esos libros que sólo hablan de las experiencias de personas que han sido dadas clínicamente muertas, hay otros muchos de personas que cuentas como se han comunicado con ellos sus seres queridos partidos con anterioridad, a través de las escritura automática, de médiums, de aparatos electrónicos, incluso directamente a través del pensamiento, pero es que también hay otro tipo de señales que son cosas que te pueden pasar inadvertidas, cosas que se pueden achacar a coincidencias pero que no lo son y aquí la variedad es muy grande. También a través de los sueños es posible que se de esa comunicación, pero cuidado, no siempre ocurre, no todo el mundo tiene esas experiencias aunque son bastante normales cuando se las identifica, sin embargo siempre está de por medio, en estos casos de comunicación indirecta, le mente poniéndonos la duda si habrá sido una coincidencia o es que realmente eso lo ha provocado nuestro ser querido.

Voy a enumerar unos cuantos puntos referidos a este tema para que no se pierdan:

1. El Universo se compone de varias dimensiones, que se diferencian entre sí por el estado de vibración de la energía.

2. Todo es energía, incluso la materia que es energía con un estado de vibración más denso.

3. En cada dimensión del Universo predomina, unos grados de vibración de la energía.

4. La energía ni se crea ni se destruye, sólo se transforma (principio descrito por Albert Einstein y aceptado por la comunidad científica).

5. La energía más poderosa del Universo es el Amor. (Aquí podemos empezar a entender que ciencia y religión, en la realidad, están unificadas)

6. Desde una dimensión superior se puede ver la inferior pero no al revés.

7. Existen 7 dimensiones básicas en el Universo. Con el cuerpo físico vivimos en la tercera dimensión y los sentidos del cuerpo físico sólo pueden captar las vibraciones propias de esa tercera dimensión. La cuarta dimensión es el tiempo.

8. La vida es eterna y una parte de ella es el paso por la dimensión física, por la tercera dimensión.

9. La muerte no existe más que para el cuerpo físico, pero éste no es nuestra auténtica realidad y cuando nuestra realidad que es la Conciencia más el cuerpo energético que da vida al cuerpo físico necesita seguir creciendo y continuar en la siguiente dimensión (la quinta), se desconecta energéticamente del cuerpo físico que al quedar sin la energía que le daba la vida, se descompone y con el tiempo se deshace en polvo.

10. La VIDA (escrito con mayúsculas para diferenciarla de la vida) continúa en la Quinta Dimensión. Nuestro ser querido que se nos ha adelantado en el camino (marido, esposa, hija, hijo, hermano, amigo, quien sea) continúa en la Quinta dimensión desde donde ellos nos pueden ver a nosotros pero nosotros no a ellos (con excepciones en casos de algunas personas que tienen desarrollada la conciencia en un grado un poco más alto de lo habitual). Esa Quinta Dimensión ha tenido a lo largo de los siglos diferentes denominaciones y de una manera generalizada las religiones se refieren a ella cuando hablan del Cielo.

11. Cuando una persona atraviesa el umbral de separación entre la Tercera y la Quinta Dimensión, lo que para nosotros significan los primeros meses, ellos lo ocupan en diferentes procesos de distinta duración según los casos.

12. Lo ordinario es que el que se va empieza un camino de felicidad y el que se queda uno de gran sufrimiento (el período de duelo, diferente en cada caso y persona). Lo normal es que nuestros seres queridos intenten comunicarse con nosotros y mandarnos señales para indicarnos que están vivos. Esas señales son de diferentes tipos y no siempre las recibimos.

13. La recepción de señales, en líneas generales, depende de tres cosas: A) Comprender que hay VIDA después de la vida. Si creemos que hemos perdido al ser querido es más difícil, a veces imposible, que captemos ninguna señal. B) que estemos atentos y una gran dificultad para eso es el sufrimiento tan atroz que nos causa la separación física del ser querido. C) Que las Leyes Divinas permitan el contacto, las señales.

14. En relación con lo anterior, por lo tanto, se deriva que es una falacia afirmar que el Universo se sostiene por si mismo, por si solo. El Universo es una creación puesto que es un Cosmos y la palabra cosmos significa orden. Es decir, el Universo está ordenado y hay unas Leyes que lo sustentan. Si hay un orden es porque hay un Principio Ordenante (que las religiones denominan de manera genérica como Dios). Esas leyes son de diferente categoría. Algunas son meramente físicas y la ciencia actual ya las conoce, otras afectan a dimensiones superiores y se las podría denominar Leyes Divinas, en el sentido de que la mente humana que es material, no las puede comprender.

15. En base a esas Leyes se puede intuir que no existe la injustica Divina, sólo la humana. Todo tiene un porqué y los que se van y cruzan el umbral, en uno de sus primeros procesos, al repasar toda su vida en el mundo físico, crecen espiritualmente, crecen energéticamente y lo llegan a entender, llegan a entender porqué se han ido y en el momento en que se han ido. Otra cosa diferente ocurre a los que nos quedamos en este lado que con nuestra limitada razón humana y material nos es muy difícil comprenderlo, pero cuando nos llegue el momento lo comprenderemos.

16. Siempre que se atraviesa el umbral nos salen a esperar nuestros seres queridos que ya pasaron antes y en cualquier caso siempre hay un Alma experimentada particular para cada uno que nos acompaña y enseña a vivir en la Nueva dimensión. Y se podría seguir enumerando más puntos, pero estos son básicos.


¿Dónde está mi ser querido que acaba de fallecer?

La respuesta es que está en la Quinta Dimensión, continuando con su VIDA, en un principio, y hablando de forma generalizada, pasando por una serie de procesos comunes, como es el repaso de la existencia vivida en la Tercera dimensión a fin de comprender nuestros errores y crecer. Si se ha cambiado de dimensión por culpa de enfermedad grave, hay un tiempo de reposo para la Conciencia mientras se repara la parte desequilibrada del cuerpo energético (que tiene el mismo aspecto que el cuerpo físico y por eso se pueden reconocer a nuestros seres queridos en el Más Allá (en la Quinta dimensión).

Durante los primeros meses se pasa por una serie de eventos ineludibles y el más importante de todos es lo que se llama el juicio, donde con un Ser Espiritual más avanzado en el camino y con experiencia, nos ayuda a repasar toda nuestra vida y a aprender de nuestros errores y arrepentirnos de ellos. Aunque se le llama juicio no se nos juzga, no se nos recrimina nada, simplemente se nos muestra para que crezcamos espiritualmente, para que nuestra comprensión aumente y muchas veces como resultado de ese proceso hay personas que en base a su orgullo no aceptan ni siquiera que han cruzado el umbral dimensional, que han muerto en la dimensión física y se niegan a entrar en la zona de Luz de la Quinta Dimensión y se quedan en una zona intermedia, siempre asistidos por el Alma que se nos asigna para ayudarnos hasta el momento en que nos damos cuenta y comprendemos y nos arrepentimos y pedimos entrar en la Luz. Eso es el purgatorio. Otras personas se autocondenan a si mismas a la zona inferior de la Quinta dimensión donde lo que predomina es la oscuridad, pero siempre con la posibilidad de salir de allí en cuanto lo pidan. Eso es el infierno. El acceso a la zona superior de la Quinta dimensión, la zona de Luz es el destino final de todo el mundo, unos entran deprisa (los niños), otros tardan diferentes tiempos pero siempre entran todos. El Principio Creador del Universo ama a todas sus creaciones y jamás dejaría en el sufrimiento eterno a nadie, es más ni siquiera es él quien decide donde se queda al pasar el umbral, es uno mismo el que decide donde quedarse. Lógicamente en este tema hay muchas variaciones diferentes, pero en general esa es la cuestión del juicio, del infierno, del purgatorio.

Muchas personas sienten rabia y frustración cuando un ser querido se les adelanta y no comprenden cómo puede ser y reniegan de Dios y de todo. Eso es por culpa de las enseñanzas tan lineales y superficiales que hemos recibido en nuestra educación. Como decía antes, en el punto 15, no existe la injusticia divina, lo que sí existe es una falta de comprensión enorme de la realidad de la VIDA y del UNIVERSO y todas sus LEYES y eso hace que reaccionemos así hasta el punto que en los manuales explicativos de lo que es el duelo, se contempla en que muchas personas pasan por momentos de rabia y frustración. Si se comprende que la VIDA es eterna, que la vida en la parte tridimensional es una pequeña parte del total y que nuestra auténtica realidad, la Conciencia, nunca muere sino que va creciendo poco a poco en base a la experiencia por las diferentes etapas de la VIDA, podemos llegar a intuir lo realidad. Digo llegar a intuir la realidad porque la comprensión profunda del tema, no se puede tener en la tercera dimensión, hay que haber cruzado el umbral y pasado por ese juicio que lo único que hace es que crezcamos espiritualmente y veamos las cosas de una manera global, desde un punto de vista más elevado y seguir estudiando el tema en Dimensiones Superiioires de la Naturaleza.

Cuantas veces, cuando hablo con Dolors mentalmente, le digo que ella ya sabe porque murió de cáncer, a esa edad y en esas circunstancias pero yo me tendré que esperar a que llegue mi hora de atravesar el umbral dimensional y elevar mi nivel de comprensión de la VIDA para poder comprenderlo, porque con nuestra mente pequeñita y tonta, no llegamos a alcanzar el porqué equilibrado y justo. Y todo esto adoptando una postura de humildad y comprensión que si tenemos demasiado orgullo o estamos demasiado fanatizados por nuestras creencias religiosas o de la pobre ciencia actual, nos puede impedir esa visión de la realidad y simplemente nos rebelamos y nos llenamos de odio producto de nuestra incomprensión, pero por culpa de haber sido engañados desde pequeños por las maquinaciones de poder del mismo ser humano.

Nuestro ser querido nos ve y nos oye e intenta expresarnos que está muy bien, pero si nosotros sólo estamos identificados con nuestra desgracia, con nuestra incomprensión de las cosas, que el mundo es una mierda (con perdón) que todo es injusto, que Dios no existe, que... sufrir y sufrir y sufrir. Eso no nos lleva en el buen camino, eso no nos lleva en la dirección apropiada. Hay que rehacerse y seguir adelante, pero no porque lo diga un libro o porque nos lo diga un psicólogo con buenas intenciones, hay que rehacerse y buscar por amor, por amor a nuestro ser querido que necesita vernos que estamos bien para él poder seguir tranquilo con las misiones que tenga que realizar, porque la muerte no es el descanso eterno, en la Quinta Dimensión sigue la vida y con mucha más fuerza e intensidad que aquí y necesitan sentirse tranquilos y lo que más les ayuda es recibir amor de sus seres queridos que han quedado en la tercera dimensión, verlos felices.

Voy a relatar una experiencia de mi tía Esperanza, la esposa de mi tío Jesús, hermano de mi madre. Mi tío Jesús dejó esta dimensión hace años después de vivir toda su vida con su esposa y tener hijos y toda una vida bien hecha pues toda su familia le quería y había sido buena persona con todos, pese a tener un carácter muy fuerte, pero le podía más su gran corazón. Cuando se fue Dolors, mi tía Esperanza no se atrevía a hablarme como lo hizo el otro día, cuando yo le dije lo que pensaba de todas estas cosas y al ver que yo creía en la VIDA después de la vida, se desahogó y me contó todo lo que había vivido sola, en su casa, todas las señales continuas que recibía de su marido, como la acariciaba por las noches con un soplido en la cara, las cosas tan raras que le habían pasado y cómo una amiga que tiene que es médium en varias visitas que le había hecho a mi tía Esperanza, la amiga le decía: “Tienes a tu marido detrás, nos está escuchando y se le ve sonriente y feliz”. Mi tía Esperanza, lógicamente, pasó muy malos momentos al quedarse viuda después de toda una larga vida dedicada a su marido porque eran dos almas gemelas que todo lo hacían juntos y llegó un momento en que reaccionó y empezó a dejar de llorar y de sufrir y empezó a incorporar a su marido en su vida y me llamó muchísimo la atención porque lo que yo estaba escribiendo, sobre las señales y sobre cómo había que relacionarse con el ser querido, mi tía sin haber leído nada de eso porque ella es de la escuela antigua y no entiende de ordenadores ni los tiene, resulta que me abrió su corazón al ver que la comprendía y me explicó que hacía unos días se le había presentado su marido en sueños con una claridad y nitidez muy diferente de cuando soñaba con él y que le había dicho que como veía que ya estaba tranquila, que ya había comprendido que él era feliz y que jamás se olvidarían y que se volverían a encontrar, que ya no le mandaría más señales porque tenía que partir en una misión y mientras durase no podría, pero que se iba tranquilo viéndola feliz y sintiendo que nunca había dejado de enviarle amor y más amor.

Y ese es el comportamiento adecuado que a mi tía Esperanza le salió de sí misma y es el correcto. Dejar de sufrir y enviar amor al ser querido por medio de la superación en la vida, de buscar cosas que nos llenen, que nos gusten, que nos hagan felices y hacerlo por amor, por amor al ser querido porque nuestro bien es su bien. En cambio si sólo nos dedicamos a sufrir y sufrir, es muy difícil que podamos captar las señales que nos mandan y además los retenemos, les hacemos más difícil su vida en el más allá aunque cuando se entra en la Zona de Luz es imposible no ser feliz, pero eso les apena y retiene si nos ven mal y no pueden hacerse entender porque las señales son de muchos tipos, directas (las menos veces) e indirectas (las más), a través de cosas que nos pasan, de “casualidades” que con “causalidades”, de sueños especiales.

Hay veces que no recibimos las señales porque estamos encerrados en nuestro sufrimiento. Por supuesto que si damos por perdido al ser querido le imposibilitamos de toda comunicación, pero también hay que tener en cuenta, aunque no lo comprendamos, que puede haber a veces un impedimento temporal en que las señales las mandan pero no son recibidas porque alguna ley superior así lo dicta en base a que tenemos que pasar en esta vida por esa experiencia.

Todos los seres que nos trascienden están siguiendo con sus vidas en la quinta dimensión. Nos ven y nos oyen, nos envían señales que a veces no captamos o que no hemos aprendido a captarlas porque no creemos en esas cosas y porque el sufrimiento es lo que más espacio ocupa en nuestras vidas y hay que estar serenos y confiar. Cuando nos preguntamos porque no nos envían señales a lo mejor la pregunta es porque yo no recibo sus señales.

La comunicación con el más allá es posible porque hay muchos testimonios de todas las épocas. Y puedo decir que yo mantengo una relación con mi esposa, que la tengo siempre presente y que en más de una ocasión me ha ayudado, a veces en pequeñas cosas, a veces en grandes, hechos de mi vida que un ateo o un materialista (tengo muchos amigos, buenas personas, pero que no creen en nada de nada) me diría que eso son coincidencias, casualidades, accidentes, todo menos reconocer que la vida es algo mucho más grande de lo que a primera vista parece y peor, que la vemos de manera limitada porque así nos han educado y nuestro entorno oficial lo sigue manteniendo. Hay que rebelarse, hay que ser rebelde, hay que luchar contra la ignorancia vestida de sabia con ropajes científicos o religiosos y lo único que nos puede dar fuerza para esa rebelión bien dirigida, es el Amor, el amor por el ser querido, por amor el ser querido hacemos lo que sea, hasta sacrificar nuestro propio sufrimiento y tratar de ser feliz por él y para él.


"Sincronicidades"

Dentro del contexto de que la muerte no existe y de que nuestros seres queridos intentan comunicarse con nosotros para decirnos que no suframos, que están bien, está el tema de las "señales" y el de las condiciones para poder recibirlas. Nuestros seres queridos nos pueden leer mentalmente y nos pueden inducir ideas que nosotros podemos pensar que se nos han ocurrido a nosotros o cuando se está muy receptivo llegar a darnos cuenta de que eso ha podido ser una “sincronicidad”

Hay estudios sobre las “sincronicidades” o “coincidencias” que forman parte de las “señales” de nuestros seres queridos. No todo el mundo puede captar directamente, los mensajes telepáticos de nuestros seres queridos. Es más, esos son los casos menos frecuentes. Son más abundantes los casos de sueños y todavía más y se dan muchos más casos, las señales llamadas “Sincronicidades” y en ese estar abierto a las posibles comunicaciones del Universo, como lo llaman algunos autores, yo bajo un poco más el listón y me refiero a las posibles comunicaciones de nuestros seres queridos, pues muchas veces son esas coincidencias o sincronicidades que aparecen en las cosas más habituales y menos llamativas, tales como escuchar una frase que viene a cuento con la situación que estamos atravesando en ese momento y sentimos que tiene mucho que ver con nuestro ser querido. Una frase que la podemos leer en cualquier lugar inesperado, o escuchar en la radio, a través de una canción, en una película, y que inmediatamente en nuestro interior sentimos que tiene relación con nuestro ser querido, pensamos y sentimos espontáneamente que podían ser esas sus palabras, etc. Hay estudios documentados sobre estos temas, no es nada que me esté inventando en este momento, pero quiero ilústrarlo con un ejemplo sencillo de una sincronicidad que me ocurrió hace un tiempo. A veces las señales son "coincidencias", los entendidos en la materia las llaman “sincronicidades” y si estás pendiente las captas, sino no, o simplemente a veces no son señales. Pero yo estaba acabando de ver una película en la que la protagonista ha muerto y durante las letras de crédito se oye una canción que le canta a su amado y mientras la oía he pensado en tí, era como si tú me lo dijeras a través de esa canción que decía: Una historia sin tiempo que no tiene fin, Un amor como el nuestro que nunca podrá morir. Quiero ser en tu Alma un momento feliz, Te amaré por siempre, viviré dentro de ti. En los días de dolor, siente mi amor, Que vendrá con el viento, que vendrá con el sol, En los ojos de Dios, lejos de ti, Me verás en sueños, sentirás mis besos y oirás de mí. Sé que en ese momento mi esposa me puso en alerta mentalmente para que oyera esa canción. Me podía haber pasado desapercibida, haber apagado el DVD al salir el FIN, pero he seguido y la canción empieza cuando los títulos de crédito llevan un rato y es muy cortita, pero ahí estaba yo con la idea de seguir y en cuanto la empecé a oír pensé en mi esposa, en que había sido ella la que me hizo oírla porque de alguna manera contestaba a mis pensamientos del mediodía. Forma parte del tema de estar atentos, de tener la actitud adecuada. Por supuesto que las personas que no creen en nada de estas cosas, pues es su problema y son muy libres, pero eso que se pierden.


Para los que sufren recordando el cuerpo físico deteriorado del ser querido

Yo sólo he visto tres cadáveres en toda mi vida. El primero el de mi padre en 1977. El segundo el de mi madre en 1992 y el tercero el de mi esposa en 2007. En la época en que se fueron mis padres, yo no tenía los conocimientos que tengo ahora y lo que sí recuerdo muy profundamente, dado que yo vivía en Barcelona y ellos en Zaragoza, es que, tanto cuando vi a mi padre, como cuando vi a mi madre, no los reconocía pese a haber estado con ellos pocos meses antes. Y eso que estaban en el tanatorio y habían pasado por el proceso de maquillaje que siempre les hacen a todos los cadáveres para exponerlos ante los familiares.

Posteriormente, sabía cuando se fue mi esposa, que el cuerpo físico no es nuestra auténtica realidad, que es la Conciencia y su cuerpo energético que es un doble exacto del cuerpo físico que al quedar desconectado de su fuente de energía (el cuerpo energético) se deteriora rápidamente. Pero una cosa es saber los hechos porque te los cuentan o lo lees y otra es experimentarlo y vivirlo. Cuando mi esposa cruzó el umbral dimensional y quedamos en la habitación de la clínica únicamente mis hijos y yo, pudimos ver perfectamente como con una rapidez increíble, su cuerpo físico se tornaba amarillo y cambiaba su expresión. Comprendimos perfectamente que Dolors ya no estaba allí, que había partido, posiblemente estaba flotando en el techo de la habitación mirándonos y así nos despedimos de ella y le dijimos nuestro adiós mirando hacia el techo. Al día siguiente en el tanatorio, la habían maquillado y estaba mejor, sonrosada, pero era todo efecto del maquillaje. Tanto a mi padre como a mi madre, quizás por que era años atrás o porque el maquillador no fue tan profesional, estaban irreconocibles. Tuve que estar mucho rato mirándolos para ver que realmente eran ellos. Con mi esposa fue distinto, hicieron un trabajo de maquillaje muy bueno, pero si somos objetivos en la expresión, nuestros seres queridos, en cuanto dan su último aliento y pasan al Otro Lado, están bien, con color, con luz, porque son energía y lo que ha quedado atrás, el cuerpo físico ya no es nuestro ser querido, es “el traje que usaba” para poder vivir en la dimensión física y que, al no tener la energía vital, la energía que le daba la vida, se endurece, cambia de color y de expresión y entra en proceso de descomposición con gran rapidez.

Por eso no es nada insensato sino totalmente razonable que los recordemos como cuando estaban vivos y si su cuerpo físico murió por alguna enfermedad, o quedó desfigurado por un accidente, aún es mejor que los recordemos como cuando no estaban enfermos, como cuando estaban sanos y llenos de vida porque la realidad es que ahora, en el Otro Lado ya no están enfermos, están más saludables y mejor que nosotros, están felices y vivos y deseando vernos a nosotros salir adelante y sería y es un error mortificarnos con el recuerdo de algo que ya no es nuestro ser querido que está perfectamente bien en el Otro Lado.

El llanto en los diferentes momentos del duelo

No llores si me amas,
Si conocieras el don de Dios y lo que es el cielo.
Si pudieras oír el cántico de los ángeles
y verme en medio de ellos.
Si pudieras ver desarrollarse ante tus ojos, los horizontes,
los campos
y los nuevos senderos que atravieso.

Si por un instante pudieras contemplar como yo,
la belleza ante la cual las bellezas palidecen.
¿Tu me has visto,
me has amado en el país de las sombras
y no te resignas a verme y
amarme en el país de las inmutables realidades?

Créeme.
Cuando la muerte venga a romper las ligaduras
como ha roto las que a mí me encadenaban,
cuando llegue un día que Dios ha fijado y conoce,
y tu alma venga a este cielo en que te ha precedido la mía,
ese día volverás a verme,
sentirás que te sigo amando,
que te amé, y encontrarás mi corazón
con todas sus ternuras purificadas.

Volverás a verme en transfiguración, en éxtasis, feliz
ya no esperando la muerte, sino avanzando conmigo,
que te llevaré de la mano por
senderos nuevos de Luz y de Vida.
Enjuga tu llanto y no llores si me amas.

San Agustin


Así es como he adoptado el lema de San Agustín que he hecho mío y que cuesta mucho de cumplir los primeros meses cuando se te adelanta en el camino una persona muy querida.

Cuando esto ocurre, llorar es inevitable y como he mencionado otras veces, es necesario porque de lo contrario el cuerpo y la mente pueden enfermar. Sin embargo, es muy importante ir tomando el concepto y la comprensión de lo que el llorar implica.

Este es un tema muy delicado, porque todos podemos tener creencias o teorías arraigadas en nuestro interior y apoyadas por nuestra cultura y nuestro medio familiar, laboral y social y a veces ponerse a circular en contra de la corriente puede resultar muy difícil y sólo se hace posible en base a la comprensión.

No es lo mismo entender que comprender. El entendimiento es de la mente, de la razón, del manejo de teorías. Uno puede ser muy intelectual y entender muchas cosas, tener una gran memoria y haber estudiado varias carreras universitarias, pero esa persona a lo mejor se puede dar el caso de que tenga muy poca comprensión, porque la comprensión la da el corazón, no la mente, la comprensión la da la Conciencia, no la mente, la comprensión la da la experiencia, no las teorías, la comprensión sale de las vivencias. Por eso una persona puede no haber estudiado, no conocer muchas teorías de los miles que circulan en nuestro entorno cultural, pero ser muy inteligente y comprender muchas cosas en su fondo, en lo que importa, no en lo superficial.

A pesar de todo, no hay que malinterpretar las cosas y no hay que irse a los extremos y lo ideal es que haya un equilibrio entre el conocimiento teórico y el práctico, entre la razón y el corazón, entre los pensamientos positivos y los sentimientos positivos, porque los negativos no nos llevan hacia la Luz, sólo a la enfermedad del cuerpo y del alma.

No se puede pedir a nadie que está pasando por la experiencia de que se la haya ido un ser muy querido que no llore. Como decía antes, incluso es aconsejable. Pero entonces, ¿cómo encajan las palabras de San Agustín?

He tenido la suerte de creer en la VIDA después de la vida. En ningún momento dí por perdida a mi querida esposa, pero cómo no llorar si la persona amada, si la persona con la que has compartido todo en la vida, se ha ido después de estar 32 años compartiéndolo todo. Y aún así lloré cada día durante los 14 primeros meses, pero nunca caí en la desesperación, en la rabia, en rebelarme contra todo y contra Dios, en sentir que la vida es injusta y que todo está mal. Dolors me ayudó en eso y me sigue ayudando, su amor me salvó de la desesperación, el amor, la energía primordial del universo.

Dios es amor. Es una frase que puede ser muy real para quienes creen en Dios. Y ¿qué ocurre con los que no creen? Pues el amor sigue siendo la línea de salvación, el amor al ser querido, el amor a nuestros hijos, a nuestras parejas, a nuestros padres, a nuestros hermanos, a nuestros seres queridos. Uno puede no creer en nada, pero sí puede sentir el amor por su ser querido. Si lo da por perdido, el duelo es mucho más fuerte, es más difícil encontrar consuelo.

Uno no puede comprender bien lo que no conoce. Aunque en nuestra juventud Dolors y yo tuvimos nuestras épocas de ateísmo, no es el caso presente. Yo no soy ateo, pero reconozco que tampoco soy una persona religiosa. No es lo mismo ser religioso que ser o intentar ser espiritual. Todas las religiones en su fondo son buenas, porque todas se basan en lo mismo, en el amor. Otra cosa es el uso que los seres humanos hacen de las religiones y sus preceptos.

Yo no puedo hablar en profundidad de la religión mahometana, o hindú u otras religiones que no sean la cristiana. Es la que más conozco. Pero no soy religioso, es decir, no sigo los preceptos de la Iglesia a la que considero un estamento de poder. Me encanta el Sermón de la Montaña, me encantan las Bienaventuranzas, creo en Jesús el Cristo, pero he llegado a todo eso por lógica. Es mi caso, no tiene que ser necesariamente algo que valga para todos.

De la misma manera que me parece un poco absurdo pensar que estamos solos en el Universo, que de los trillones y trillones de mundos que hay en el Cosmos, sólo la Tierra está habitada, de la misma manera pienso, veo, siento que el Universo es Multidimensional, que todo es energía y que todos los fenómenos de la naturaleza, no tienen sentido ni explicación total si sólo recurrimos a las leyes ordinarias de la física (que no las conocemos todas). Hoy en día, incuso en la comunidad científica se están descubriendo otras dimensiones a través de la Física Quántica.

En los textos religiosos de todas las culturas se habla de ella, con otras palabras, con simbologías, pero ahí están las Leyes Universales de la Energía Cósmica, otros dirán, ahí está la Ley de Dios. Da lo mismo. Y si tenemos en cuenta que la palabra Cosmos significa orden, es porque hay un Principio Ordenante. Llámalo Dios. Es lo mismo.

Y la energía primordial del Universo es el Amor, no estamos hablando ni de sexo ni de erotismo, el verdadero Amor es el Amor Consciente y todo el mundo tiene en su corazón, en su alma, en su Conciencia, una chispita de ese amor y esa chispita se puede desarrollar hasta llegar a convertirse, como decían muchos santos de otras épocas, en un fuego abrasador que dirigido de manera positiva hacia el bien, nos puede llevar hacia la Luz, hacia la esperanza, pero desarrollado negativamente nos puede llevar hacia la oscuridad, hacia nuestra propia destrucción.

Es necesario llorar, las lágrimas pueden salvar el cuerpo y el alma, pero todos los excesos, todos los extremos son malos y hemos de intentar llegar a un punto de equilibrio, cuando buenamente podamos, sin obligaciones, sin normas, pero con conocimiento de las cosas, con conocimiento del Universo.

Para las personas que no creen en que haya VIDA después de la vida, esto no tendrá sentido. No es mi propósito convencer a nadie porque no es ético el querer manipular y convencer las conciencias ajenas. Solo lo quiero explicar porque a mí me ha servido en mi proceso de pasar por la experiencia de duelo.

Para mí (y para millones de personas) hay VIDA después de la vida, y a parte de los numerosos testimonios que hay escritos en libros o en personas vivas que así lo afirman por sus propias experiencias vividas, esa VIDA que continúa en la siguiente dimensión del Cosmos, con la misma persona, porque nuestra auténtica realidad no es nuestro cuerpo físico sino nuestra Conciencia que está unida al cuerpo energético que es un doble exacto del cuerpo físico, cuando pasa al otro lado y se hace consciente de ese hecho, cuando nuestros seres queridos atraviesan el umbral dimensional que nos separa, nos quieren avisar y nos mandan señales de muchos tipos para indicarnos que están bien, que no han muerto, que lo que ha muerto es el cuerpo físico, el vehículo que se necesita para vivir en esta dimensión física, pero que en la otra dimensión no nos sirve y por eso al separarnos de él, al cortarse la unión energética, que en muchas lugares se ha dado en llamar Cordón de Plata o Cordón Plateado, por su color, ese cuerpo sin energía se pudre a gran velocidad.

Pero si estamos llorando continuamente, si estamos desesperados, furiosos, llenos de rabia y de incomprensión, si ni siquiera somos capaces de ser mansos de corazón como dice esa bienaventuranza del Sermón de la montaña, pues no podemos captar esas señales. Sin embargo, hay algo que a pesar de todo nos mantiene unidos a nuestros seres queridos y ese algo es el amor hacia ellos. Y esto es así para creyentes y para no creyentes, porque las creencias no dejan de ser teorías y otra cosa diferente son los hechos y el hecho es que si había amor hacia nuestro ser querido estamos conectados energéticamente a él y sólo es cuestión de tiempo (diferente en cada persona y circunstancia) de que nos percatemos de ello.

Y bajo el prisma de que hay VIDA después de la vida y de que por lo tanto, nuestro ser querido no ha muerto y nos ve y nos oye, es aquí donde muy lentamente y con gran esfuerzo se puede hacer realidad la frase de San Agustín, si me amas no llores.

A mi me ha costado y me cuesta seguir esa pauta y repito que esto que voy a decir ahora sólo se puede hacer en base a la comprensión, en base a la experiencia, y es que el verdadero amor es el amor consciente, o sea el amor con conocimiento, el amor desinteresado, el querer el bien del ser amado por encima de todo, y cuando empezamos a hacernos conscientes de que nuestro ser querido no nos quiere ver llorando y desesperados, que con eso lo retenemos en sus procesos naturales de elevación de la energía, dicho de una manera más sencilla, que los entristecemos, si llegamos a comprender que lo que ellos necesitan es vernos bien, vernos felices, ver que salimos adelante, pues es por amor a ellos que tenemos que hacer ese esfuerzo, ese sacrificio de llorar lo imprescindible, lo necesario para no enfermar, pero hay que intentar ofrecerles no nuestra tristeza y nuestro sufrimiento, sino nuestra alegría, nuestro coraje y que sepan que vamos a salir adelante y que siempre pueden contar con nuestro apoyo, con nuestra alegría y cuando no podemos y caemos en el llanto (estoy hablando de procesos avanzados, no del principio) pues nos disculpamos y si caímos nos levantamos, y podemos hablar mentalmente con ellos porque nos escuchan y siempre que pueden nos ayudan aunque nosotros no nos demos cuenta (aquí hay muchos grados de personas diferentes que son más o menos sensibles a la captación de sus señales, de sus ayudas).

No puedo pasar por alto el mencionar que la experiencia de pasar por una situación de duelo por el avance dimensional de un ser querido, es siempre diferente en cada persona. En primer lugar porque todos somos diferentes y todos experimentamos las situaciones de dolor de manera distinta. En segundo lugar por las variaciones de parentesco que pueda haber. No hemos de ser hipócritas, hay grados de dolor diferente según el tiempo convivido, la afinidad tenida, etc. Y lo hablo por comprensión, es decir, por haber pasado por ello, en 1977 con el paso de mi padre, en 1992 con el de mi madre y en 2007 con mi esposa. Este último ha sido infinitamente mayor que los anteriores entre otras cosas porque algo que marca también la pauta y mucho y el que no lo quiera reconocer que lo reflexione, no es lo mismo que se te adelanten tus abuelos, a que sean los padres, dentro de las leyes naturales, de que ya han vivido toda una vida, les llegó el momento porque no somos eternos físicamente hablando (sí energéticamente hablando), concretando y por poner un ejemplo vital mío. No fue lo mismo cuando se fue mi madre a la que quería y quiero muchísimo estando yo casado y con hijos, que la experiencia de la partida de Dolors para nuestros hijos y para mí. Y aún es peor y aparentemente, humanamente hablando, contra las leyes naturales (no contra las Divinas) que se te adelante un hijo.

Y otras muchas variables como el tipo de muerte, la causa que la ha provocado. Aunque pueda parecer cínico, no es lo mismo que estés económicamente bien situado a que encima de tener que sobreponerse a la situación de duelo, haya problemas económicos que pueden ser para algunas personas insolventables. No experimenta igual la lluvia y el frío, quien tiene un hogar mínimamente acomodado que aquel que no tiene donde vivir o que no puede llegar a final de mes y tiene parientes enfermos que cuidar y… las variaciones son enormes de un caso a otro.

Y volvemos al tema del llanto, explicado ya para una fase avanzada de duelo y principalmente de comprensión de lo ocurrido. Esto ya lo he explicado antes y sé que es muy duro y lo sé porque lo he vivido, lo he experimentado en propia carne. Pero hay que decirlo porque si no se conoce podemos caer en error. No ama más quien más llora, no ama más quien más sufre, es muchísimo más difícil sacrificar ese sufrimiento para no hacer sufrir al ser amado. Repito por enésima vez, cuando se pueda, cada persona es diferente, pero caer en el círculo del sufrimiento llega a ser una conducta egoísta porque nos produce un cierto placer aunque no nos percatemos de ello si no nos conocemos, si no nos auto estudiamos a nosotros mismos. Esto es muy difícil de entender. Sé que no todo el mundo lo entiende, por lo menos al principio y sobre todo en los casos más desgarradores como es cuando se nos van los hijos.

El Amor es el oficio sagrado, el amor consciente, el querer por encima de todo el bien del otro por encima del nuestro es un sacrificio, hay que sacrificar el sufrimiento propio para que no sufra en demasía el ser querido. Sacrificio significo sacro oficio, o sea, oficio sagrado, y se llama oficio sagrado porque estamos trabajando con lo más sagrado que hay en el Universo que es la fuerza del Amor, lo que nos mantiene vivos, lo que cuando existe no nos puede separar de nuestros seres queridos y por ello hemos de sacrificarnos e intentar seguir nuestras vidas por y para ellos, para ofrecerles alegrías, no tristezas.

Y aquí, como en todo, se dan todo tipo de variables en función de nuestras circunstancias. Cuando una cosa que duele y no se entiende el porqué, duele más, por eso un camino hacía la liberación de una parte de nuestro dolor es la comprensión.

Hay tres cosas que rigen sobre todo en la siguiente dimensión: el amor y el perdón es lo que predomina en la Otra Vida y eso se deriva de la comprensión. En el Otro Lado, todo el mundo pasa por un proceso de revisión de lo que ha sido su vida y lo que se tiene en cuenta no es lo que ha creído o las teorías que ha estudiado, se tiene en cuentas el comportamiento hacia nuestros semejantes, los hechos no las teorías. Nuestros seres queridos nos aman y nos perdonan todo lo que a nosotros nos pueda parecer que no es susceptible de perdonarse, porque su grado de comprensión es mucho más elevado que el nuestro. Sin embargo, nosotros, desde nuestra posición también podemos poner en práctica el amor, el perdón y la comprensión y para eso no es necesario muchas veces ni siquiera ponerse en contacto, es una cuestión interna, de corazón, pero no hay que dejar pasar algo muy importante, que nosotros también necesitamos ser capaces de perdonarnos a nosotros mismos, si no nos conocemos a nosotros mismos, no podemos perdonarnos y mucho menos llegar a perdonar a los demás. Y el perdón desinteresado es un acto de amor.

Si queremos sanar nuestro adolorido corazón, si queremos liberarnos del dolor desgarrador, hemos de comprender, hemos de perdonar, hemos de amar, hemos de dejar de lado el orgullo y la ira, ser pacíficos y humildes y todo esto, soy consciente de que suena a mensaje cristiano, pero si profundizamos un poquito en cualquier religión, todas nos indican lo mismo, porque la palabra religión, viene de religare, de volver a unir, la Conciencia, la Chispa Divina que hay en todos nosotros, con el Origen Universal, con la Fuente de Energía, usando otra terminología, con Dios. Repito que el problema de las religiones se deriva del mal uso que de ellas hacen los seres humanos, no de sus doctrinas internas cuya síntesis siempre es la misma, el Amor y de allí que San Agustín, tantos siglos atrás ya nos hablara con sus palabras de esas dimensiones superiores y de que si amamos a nuestros seres queridos no lloremos, como se puede leer en su poema.

No quiero dejar de mencionar que al principio, en algunos casos, puede ser necesaria la ayuda de profesionales y de medicina que alivie la angustia cuando ésta es muy fuerte. Esto es obvio y digamos que afecta a la parte más física. En general lo que escribo va dirigido a la parte psicológica y aún mejor a la parte espiritual que puede haber en todos nosotros.


Cómo conseguir los momentos de alegría y superar la tristeza

Por amor a ellos hemos de seguir adelante y hemos de intentar ponernos bien y digo "hemos de intentar ponernos bien", no digo "hemos de ponernos bien" porque aunque ésa sea la meta, al principio no son sino intentos, pero es importante saber que esos sentimientos son comunes a todas las personas que pasamos por la experiencia de que un ser querido se nos adelante en el camino. Y como he dicho otras veces, al principio el dolor puede aumentar hasta un punto diferente en cada persona, más allá del cual se empieza uno a sentir mejor y comienzan los altibajos. Hay días que estás bien y otros no. Por supuesto que hay fechas especiales que son más delicadas que otras de pasar, pero hay que pasarlas y para mí, yo sólo puedo hablar por mi experiencia, lo que me ayuda es pensar y sentir a mi esposa viva, saber que me ve y me oye y que lo mismo que ellos nos ayudan a nosotros sin que a lo mejor nos demos cuenta, nosotros también podemos ayudarles a ellos que se alegran y son felices si nos ven contentos, aunque al principio sea de vez en cuando.

El sufrimiento es inevitable, pero hemos de intentar superarlo y sólo el amor verdadero que sentimos hacia ellos nos puede ayudar. El amor verdadero es aquel que quiere el bien de la persona querida por encima del nuestro, y es por ese amor, cuando lo hay, que podemos encontrar fuerzas de flaqueza y seguir adelante. Y con paciencia y confiando en que no estamos solos, que recibimos ayudas cuando la Ley divina lo permite, podemos salir adelante y hemos de cambiar el sufrimiento por alegría. Esto no se puede hacer de golpe, no se puede hacer al principio, es un trabajo diario y contínuo que sólo lo puede direccionar bien nuestro amor por el ser querido.

Aunque el tiempo no cura, si puede disminuir ese dolor, porque con el paso del tiempo, tú puedes trabajar tu duelo, puedes trabajar tu relación con el ser querido y lo que al principio no se puede hacer, después sí que se puede. Pero siempre, el motor de todo lo que hagas ha de ser el amor que sientes por tu ser querido.

Hablo siempre bajo la perspectiva de que la muerte no existe, de que hay VIDA después de la vida y que nuestros seres queridos están muy bien allí donde están en la Quinta Dimensión de la Naturaleza, en su zona de luz y que nos ven y nos oyen y cuando nos ven tristes, desesperados, pues eso lógicamente no les gusta. Ellos tienen un grado de comprensión mucho más alto que el nuestro y son almas capaces de comprender y perdonar y cuando nos ven llorando y sufriendo, lo comprenden y perdonan ese sentimiento de dolor que les mandamos, pero así no les ayudamos. Ellos necesitan ver que salimos adelante, que somos felices, que nos alineamos en el camino del bien, de confiar en el Universo, en su Potencia Creadora, es decir, en Dios.

El sufrimiento, como ya he dicho otras veces, es algo muy humano y natural pero cuando simplemente nos abandonamos a ese sufrimiento y no hacemos algo por salir de él, en bien de la persona amada, si caemos en el círculo del sufrimiento contínuo, pues eso no es amor, es una debilidad humana, es puro egoísmo. Recuerdo los consejos de una amiga de Buenos Aires, que me escribía y me decía que no lloraba por Dolors, que estaba llorando por mí, que era una acción egoísta. Eso me costó entenderlo y me sirvió de ayuda la oración de San Agustín que comienza diciendo “Si me amas no llores” y que he puesto en el capítulo anterior.

Al principio es necesario llorar, pero esa es una etapa que hay que superar y solo se supera correctamente si lo hacemos a través del amor al ser querido. Es muy importante poder integrar al ser querido en nuestro interior, en nuestra vida, hablarle porque nos oye, tenerlo en cuenta, que vea que no lo hemos olvidado, pero hemos de intentar enviarle momentos positivos, momentos buenos, no siempre tristezas porque nos podemos meter en el terreno de la enfermedad, podemos enfermar. Muchas veces es necesario acudir a ayuda profesional si no podemos controlar nuestra angustia. Yo lo hice los primeros meses, pero además de eso que es una ayuda bioquímica, lo mejor es la actitud que nosotros adoptemos y tiene que predominar en ella el amor al ser querido, el desearle lo mejor y por él, intentar superar nuestras tristezas para poder ofrecerle el regalo de nuestras alegrías. Es una meta, repito, al principio no se puede hacer porque cuesta, pero si no se tiene en cuenta y se empieza en algún momento, pues entonces nunca se llega a hacer y quedamos atrapados en el dolor y el sufrimiento que se transforma en una actitud egoísta por nuestra parte.

Anoche estaba sentado, solo, en el sofá de mi casa viendo una película y de pronto sentí en el corazón la presencia de mi esposa y me gustaba, me gustaba su caricia espiritual y me despistaba de la película de lo bien que me sentía al notar que estaba a mi lado. Sin embargo, a pesar de todos los pesares, a pesar de que mi trabajo consiste en salir adelante y no ofrecerle momentos de tristeza sino de alegría, la llegué a sentir tan cerca de mí que al final se me saltaron las lágrimas y estuve llorando en silencio, un ratito corto, pendiente de que no me vieran mis hijos de que estaba llorando, pero debido al trabajo que en este sentido voy realizando desde hace meses, reaccioné y le pedí disculpas a ella por mis lágrimas, porque no es sufrimiento lo que quiero enviarle, sino alegría y eso me animó y sentí su sonrisa y que me animaba y seguí viendo la película.


La necesidad de cambiar el sentimiento de pérdida

Es importante ir cambiando el sentimiento de pérdida por el de que no lo has perdido en absoluto ni lo perderás nunca y ten por seguro que lo volverás a encontrar. Es un primer paso. Si damos por perdidos a los seres queridos que se nos adelantan en el camino, cometemos un error porque de esa manera, primero no se corresponde con la realidad y segundo el dolor es mucho mayor. El dolor del duelo es muy particular de cada persona y aunque hay psicólogos y “expertos” en temas de duelo que han escrito los tiempos de duelo, eso es un mero ejemplo, una media estadística por hablar positivamente de ello, porque en realidad el tiempo de duelo, el tiempo de dolor es diferente en cada persona y además casi nunca se explica que el dolor va en aumento hasta llegar a un punto máximo, diferente en cada persona y que después empieza a remitir, con nuevas subidas y bajadas, pero siempre más soportable cada vez.

Normalmente, las personas que no han pasado por la experiencia del paso al Otro Lado de un ser querido, no pueden comprender lo que nos ocurre a los que si lo estamos experimentando día a día. Pero ellos no tienen la culpa, son afortunados de alguna manera por no experimentar un duelo. Aunque mirado desde un perspectiva muy alta, muchas veces el paso de un ser querido, aunque en un principio nos produce un dolor y un sufrimiento inmensos, muchas veces nos hace reaccionar, hace que nuestra conciencia que estaba dormida y abotargada por los atractivos ilusorios del río de la vida ordinaria, reaccione y muchísimas veces, muchísimas, de esa situación tan dolorosa sale algo muy bueno para nosotros.

Pero para ello no nos hemos de abandonar, no hemos de dejar que el tiempo pase simplemente. Si no hacemos nada al respecto, el tiempo pasará y nuestro dolor seguirá e incluso se puede poner peor. Hemos de reaccionar, hemos de cambiar el chip como se suele decir ahora. No hay que seguir con lo de siempre si lo de siempre no nos ha servido. Hay que cambiar. Un buen cambio es empezar a ver las cosas de otra manera, movernos, esforzarnos, indagar a ver si resulta que con otro método, con una nueva forma de pensar eso nos ayuda. Y puesto que estamos hablando del sufrimiento que tenemos por lo que sentimos que es una pérdida, empecemos por pensar y reflexionar si en verdad lo hemos perdido, qué ha pasado en verdad y eso nos lleva a estudiar la situación de otra manera.

Lo que más puede confundir a alguien que ha pasado y pasa por el sufrimiento y dolor que produce el que un ser querido se nos adelante en el camino se debe a que, en líneas generales, nos han educado mal acerca de lo que es el Universo, la vida y la muerte, lo que somos realmente nosotros y porqué ocurren las cosas.

Nadie puede negar que como seres humanos somos muy débiles pero esa debilidad se aumenta por la ignorancia y el desconocimiento de la realidad del Cosmos. Eso es algo que padecen muchas culturas del planeta Tierra, no todas, principalmente las de tipo occidental y en gran parte se debe a intereses creados a intereses de poder no solo de los gobiernos sino también de las iglesias.

Si nos hubieran enseñado desde pequeños como es el Universo, lo que es la VIDA, lo que somos en realidad, que todo es vibración, es decir, que todo es energía, y que la energía ni se crea ni se destruye y que la vida es eterna y se compone de muchas etapas… Si nos hubieran enseñado que nuestra auténtica realidad no es nuestro cuerpo físico, que es la parte densa, sino nuestra conciencia y su energía vital que da vida al cuerpo físico que es meramente un traje para cuando visitamos la zona tridimensional del Universo… Si nos hubieran enseñado que la Vida continúa después de la muerte del cuerpo físico, que la muerte sólo lo es del traje físico, no del Alma (la conciencia y el cuerpo energético es una parte del Alma)… Si nos enseñaran que cuando venimos a experimentar la vida en la zona física y tridimensional del Universo, es con un objetivo, siguiendo unos planes propios del Alma y que de acuerdo con leyes de la Naturaleza, cuando se termina esa misión debemos regresar a casa… Si nos hubieran explicado que cuando el Alma (con todo lo que conlleva) deja el cuerpo físico, al pasar al otro lado experimenta la felicidad del regreso al hogar, que toda enfermedad se cura rápidamente y estamos sanos y felices... Si dentro de nuestros conocimientos figurara el saber que los que se nos adelantan en el camino siguen todos ellos por una serie de proceses, pero que nos ven y nos oyen en todo momento, y que no sólo oyen nuestras palabras sino nuestros pensamientos y si supiéramos que nuestro dolor y sufrimiento los retiene, no les deja seguir con plena libertad su Vida en la siguiente dimensión del Cosmos… Si nos educaran y nos enseñaran que cuando un ser querido se nos va, lo mejor que podemos hacer por él es liberarlo de nuestro sufrimiento y de nuestro dolor cuanto antes podamos, pero eso es muy difícil de encajar y siempre produce incomprensión y a veces rabia y sentimiento de injusticia… Si poco a poco, a través del amor, que es el deseo desinteresado por el bien del ser querido, trabajáramos ese dolor y ese sufrimiento en aras de no enviárselo a él, sino de tratar de superarnos por él, de seguir adelante por él, de ofrecerle nuestro coraje y nuestro amor, nuestro esfuerzo en superar ese dolor que nos embarga.

Hay una máxima de la sabiduría de todos los tiempos y que ya he mencionado anteriormente, que dice que “el dolor es una medicina que se nos aplica para nuestro propio bien”. Difícil de entender a primera vista, difícil de encajar si estamos entre medio del dolor, difícil de comprender si adoptamos el camino fácil que es el sufrir y sufrir y no hacer nada positivo, sólo sufrimiento, sin esforzarnos en superarnos, cayendo en nuestra propia debilidad humana. El dolor no se va a ir, pero se mitigará en el momento que comprendamos que nuestro comportamiento es egoísta, que lloramos por nosotros, porque nos hemos quedado sin el ser querido y porque no comprendemos en nuestra ignorancia de la realidad del Cosmos de que no lo hemos perdido, de que se fue porque así tenía que ser, que lo comprenderemos en su momento y que no hay nunca ninguna injusticia.


Los niños

Lo más doloroso es que se nos adelante un hijo. Sin embargo, he podido comprobar que hay padres y madres principalmente, que logran superar ese dolor, que se les parte el alma pero a su debido tiempo, diferente para cada persona, demuestran el coraje de seguir adelante. Eso siempre está bien y lo puede hacer todo tipo de persona y sea cual fuere la calidad del parentesco del que se nos ha adelantado. El dolor siempre está ahí pero no con la misma intensidad que al principio y no de la misma manera si consideramos perdido al ser querido que si sabemos que aunque de momento no le veamos ni le oigamos ni lo podamos tocar, él sí que nos ve, nos oye y lee nuestros pensamientos, que podemos hablarle mentalmente porque nos oye, porque siempre están a nuestro lado, que no los podemos ver con los ojos físicos porque ellos están en otra dimensión, se mueven, su energía vibra a una velocidad más alta que la nuestra, pero están ocupando nuestro mismo espacio.

Y aunque la vida en la zona de luz de la quinta dimensión produce felicidad por sí misma, allí hay mucha actividad, no están en paz, les molesta que les digan “descanse en paz” porque no están muertos, están vivos y tienen más actividad que nosotros pero pese a esa felicidad su grado de crecimiento espiritual y de libertad, muchas veces se ve mermado por el dolor y el sufrimiento que no para en los que ha dejado en la tierra, en la tercera dimensión y si se sabe, lo natural es intentar superar ese sufrimiento para bien de ellos y dejarlos más libres de lo que ya son por estar allí, no tenerlos atados contínuamente a nuestro sufrimiento, porque ellos se alegran cuando nos ven bien.

La vida en la tercera dimensión comienza desde el mismo momento de la concepción en que el Alma que va a tomar un cuerpo físico se conecta al óvulo fecundado a través del Cordón de Plata y es a través del Cordón de Plata (llamado así por su color plateado, no porque esté hecho de plata) que el cuerpo físico va recibiendo la energía vital. Por eso el aborto voluntario no es correcto, aunque pueden haber muchas causas atenuantes, porque se corta la vida de un Alma que se iba a encarnar. Y de la misma manera, el cuerpo físico no empieza a desintegrarse y morir hasta que se desconecte la conciencia y el Cordón de Plata. En el momento de la desconexión el cuerpo físico se enfría y endurece rápidamente y queda como un cascarón vacío, muchas veces que ni recuerda a la persona que era, y la vida continúa en la quinta dimensión. Es porque hay vida desde el momento de la concepción, que las madres que experimentan un aborto no deseado, sienten la pérdida del hijo aunque no haya llegado a nacer y ese niño continuará su proceso de creación y nacerá en la quinta dimensión y estará atendido por Almas que se dedican expresamente a estos menesteres y sabrá perfectamente quienes fueron sus padres y éstos pueden dirigirse a él igualmente, porque son oídos y reconocidos y lo mismo ocurre pues con todas las edades de tantos y tantos niños que “regresan a casa” antes de lo que sus padres querrían. Y no hay injusticia, eso siempre encierra una lección que se aprende con dolor, pero una lección que puede hacer a esos padres más fuertes, más sabios y más amorosos.

Un niño pequeño, recién nacido ve el mundo más completo que nosotros, más real, capta una mayor gama de vibraciones porque usa mecanismos diferentes de los ojos físicos. El niño tiene que aprender a ver con sus ojos físicos y a hablar con la boca y a aprender el lenguaje que entienden los adultos para poder comunicarse con ellos, aunque en las cosas más importantes no necesita de palabra. Una sonrisa de un niño puede invadir de paz y alegría nuestro corazón, una mirada, un gesto de un niño pequeño nos puede enternecer mucho más que la mejor poesía o estrofa literaria. Cuando quedamos atrapados dentro del cuerpo físico nos vemos coartados por sus limitaciones y a la larga la capa de cultura y de creencias que nos enseñan se acaba imponiendo. El niño tiene que luchar y llorar a veces para hacerse entender porque, aunque al principio podría con su conciencia comunicarse telepáticamente con nosotros, nosotros no estamos en capacidad de captar esas señales telepáticas y por lo tanto al niño no le queda más remedio que atravesar su etapa de aprendizaje de saber manejarse con su cuerpo físico en un mundo de adultos contaminados culturalmente.

Lógicamente, el vínculo que se va estableciendo entres padre e hijos y sobre todo entre la madre y el hijo o hija, normalmente va en aumento y siempre, desde el momento de la concepción, hay allí un niño que quiere nacer, un Alma que quiere coger un cuerpo físico y el sentimiento de los padres con respecto a ese ser, y repito, sobre todo en la madre que lo siente en sus entrañas, en los casos en que, por la causa que sea, se trunca el proceso y el niño no llega a nacer, ese amor es válido igualmente al de los padres cuyos hijos han llegado a nacer. Y todos los casos de duelo según las circunstancias y la edad en que el niño haya “regresado a casa” son diferentes. Unos tienen recuerdos a los que aferrarse, recuerdos que pueden ser de muchos años de vida, otros sólo unos pocos porque se fueron muy pequeñitos. Pero la línea de amor entre padres e hijos es la misma y cuando la hay sigue intacta a través de las dimensiones. Y los padres que su hijo se les fue antes de que pudiera hablar porque tenía meses y aún no aprendió, se pueden dirigir a él porque les entiende, porque el receptor es la Conciencia del niño, no el cerebro físico del niño pequeño nacido. La Conciencia en el otro lado al no estar limitada por el cuerpo físico tiene mayor comprensión y capacidad que cuando se conecta con un cuerpo físico y tiene que expresarse a través de él. Y si los padres habían decidido poner un nombre a su hijo que no nació, lo pueden seguir manteniendo.


Cómo vemos el paso al Otro Lado y cómo es

Una de las cosas que más nos hace sufrir cuando un ser querido se nos adelanta en el camino, sea como sea, por accidente, por muerte súbita, por enfermedad prolongada, y tenga la edad que tenga, es que analizamos la situación únicamente desde la perspectiva física de lo que ven nuestros sentidos físicos. Es muy normal, sobre todo cuando se nos ha educado así y nunca se nos ha explicado que las cosas ocurren de otra manera.

Sin embargo, hay mucha documentación y muchísimos testimonios de que las cosas no son como aparentemente le parece a nuestros sentidos físicos. Si solamente pensamos y creemos en eso, el sufrimiento y dolor que se deriva en las situaciones mencionadas es muy alto, a veces no hay consuelo y no hay manera de quitarnos de la cabeza todos esos momentos pasados en el hospital o en casa.

Lo que quería decir es que tomando en consideración el Universo Multidimensional y Consciente, que es la realidad del Cosmos, cuando por la causa que sea ocurre el fenómeno que denominamos muerte, ésta lo es únicamente del cuerpo físico y se produce por la separación del espíritu que le daba vida. Es una manera de decirlo. También se puede decir que cuando se separa el Alma del cuerpo, pero precisando más, el Alma es algo que aún no tenemos plenamente desarrollado y se compone de la Conciencia y el cuerpo energético que están conectados al cuerpo físico por el llamado Cordón de Plata. Es a través del Cordón de Plata (llamado así por su color plateado) por donde circula la energía vital que pasa del cuerpo energético (también llamado cuerpo vital, cuerpo etérico, cuerpo espiritual, etc) al cuerpo físico.

El cuerpo energético o cuerpo vital es un doble exacto del físico pero en un estado de vibración de la energía que no es visible por los ojos del cuerpo físico porque éstos sólo pueden captar gamas de frecuencias que estén dentro del rango de la zona tridimensional en la que vivimos.

Cuando hay una enfermedad ésta comienza siempre en el cuerpo energético y de ahí pasa al físico. Los médicos no pueden ver el cuerpo energético porque sus instrumentos son todos físicos y no captan las vibraciones superiores de este cuerpo.

En el momento en que se produce la desconexión del Cordón de Plata, es el momento en que se pasa al Otro Lado, no antes, ni paro cardiaco ni ninguna explicación física que puedan dar los médicos de la medicina oficial, por eso hay tantos miles de casos de personas que las dan por muertas clínicamente y luego vuelven a la vida. Desde ese momento, el cuerpo físico al no recibir energía vital se enfría y se endurece rápidamente y cambia de color. Pero lo que nosotros no vemos son los procesos que se están desarrollando en el Otro Lado, en la siguiente dimensión de la vida. Y es que nuestra verdadera realidad al quedar liberada del cuerpo físico, queda liberada del dolor ya que el dolor es algo que pertenece únicamente a la fisiología de nuestro cuerpo producido por impulsos nerviosos de determinada clase según la enfermedad que se transmiten al cerebro y ese dolor avisa de que algo va mal en el cuerpo. Nuestro ser querido, en el mismo instante en que deja su cuerpo físico, deja de sufrir, deja de sentir el dolor que le podría estar atenazando o lo que sea. Y empieza a experimentar la Vida en un estado de vibración de la energía más alto, sin la atadura del cuerpo físico, con su cuerpo energético que es, como decía, un doble exacto del físico, y pasa por una serie de procesos entre los que se encuentra, cuando se ha muerto por enfermedad un corto período de descanso en que se procede a retirar cualquier vestigio de la enfermedad que sea y queda el cuerpo energético totalmente limpio y preparado para vivir la siguiente etapa de la Vida.

Por eso, aunque es muy normal que nuestros recuerdos sean únicamente de lo que ven y oyen nuestros sentidos físicos y del silencio que queda en el momento de la desconexión del Cordón de Plata, si en nuestro interior tuviéramos el conocimiento de lo que está ocurriendo en el Otro Lado, si pudiéramos simplemente imaginar lo bien, lo descansado, lo feliz, que está la persona, tenga la edad que tenga, sea cual sea la causa que haya llevado a ese momento, si lo pudiéramos visualizar en nuestra mente, en lugar de repetirnos constantemente sólo una parte de la información, la más corta, la más inexacta, que es sólo la captada por los sentidos físicos, si pudiéramos ver y sentir que nuestro ser querido está muy bien, podríamos experimentar el dolor lógico que produce la separación de otra manera muy diferente.

Y atención, esto es algo conocido perfectamente por la psicología oficial, nuestra mente tiene la tendencia a atormentarnos y si nos dejamos guiar por esas imágenes negativas que pueden generar pensamientos negativos y entrar en un círculo vicioso de dolor y sufrimiento y sólo nos quedamos con eso, nuestro dolor se puede alargar y alargar y nuestra mente nos puede torturar y torturar trayendo constantemente el recuerdo de las escenas dolorosas. Y aunque hay diversas formas de combatirlas (algunas personas hasta venden su casa y se van a vivir a otro lado para que los recuerdos no les atormenten), todo eso no sería necesario si contraponemos a la negatividad de la mente, la positividad de la Conciencia, la positividad del amor, no dejarnos caer en el pozo del sufrimiento en base a lo que siempre nos han contado, ser capaces de abrirnos a esa otra realidad del Cosmos y saber que todo está bien, que todo tiene un porqué, que las cosas no pasan porque sí, y que aunque de momento, por nuestra forma de ser, nos parezca que ha habido una injusticia, no la ha habido.

Y siempre vamos a lo mismo, a la concepción del Cosmos de una manera diferente a como siempre nos lo cuentan los poderes fácticos, por sus intereses de poder. Y cada cual es muy libre de optar por una u otra opción. Para mí está muy claro que una opción produce dolor y la otra, aunque no nos libera del dolor lógico que se genera en estas situaciones, nos puede hacer experimentarlo de otra manera y con el tiempo, si estudiamos el tema y lo vamos comprendiendo, podemos llegar a la relación positiva y posible con nuestro ser querido que está en el Otro Lado.


Cuando un ser querido se acaba de ir

Algo importante que hay que tener en cuenta al principio es que es inevitable evitar el dolor profundo y el sufrimiento que estas circunstancias generan en todos nosotros. Por ello es muy normal que el llanto sin poder evitarlo, que cualquier cosa que te recuerde a tu ser querido te haga llorar inevitablemente. No hay que reprimir el lloro. Hay personas que su mente bloquea la situación y no lloran, pero tarde o temprano esa situación cambia y cuando pueden digerir el duelo, lloran. Es mejor hacerlo desde el principio. Incluso según las circunstancias que te rodeen, las obligaciones que tengas, etc., a veces viene bien tomar un ansiolítico recetado por tu médico pues la situación de angustia, las respuestas de nuestro sistema neurovegetativo pueden ser molestas y aún hacen más difícil la situación. A veces los grupos terapéuticos de duelo sirven de ayuda, otras veces no, es cuestión de probarlo si se necesita. Yo sé de personas que les ha servido pero también sé de otras que no sólo no les ha servido sino que los han puesto peor. Pero como todo en la vida hay que experimentarlo para saberlo.

Es de vital importancia la actitud que nosotros tomemos ante ese hecho. Muchísima gente se lo toma con resignación cristiana, otros se desesperan y despotrican contra todos y contra todo, contra la vida, contra Dios si se cree en él. Cada persona tiene formas diferentes de reaccionar y que al principio son formas normales de que nuestro inconsciente libere energías negativas sobrantes. La gran mayoría pasan por un período de tristeza terrible pero hay que tener cuidado pues se puede caer en una depresión que aún va a hacer más difícil la salida armoniosa de esta situación, que la hay y puede ser muy enriquecedora, pero depende de nosotros, depende de nuestra actitud.

El llanto de los primeros días y de las primeras semanas es desconsolador, nada de lo que nos digan nos sirve porque en realidad no estamos escuchando, sólo sentimos la ausencia del ser querido y el dolor que eso nos produce. Pero poco a poco podemos empezar a escuchar, aunque a veces no se nos dice lo que más necesitaríamos. Y vuelvo a lo que estoy mencionando todo el rato, a lo que para mí he comprobado que es lo más importante, es decir, la actitud y la actitud que tengamos depende en gran manera del concepto que nosotros tengamos de la vida y de la muerte. Si tenemos la actitud de que perdimos al ser querido para siempre, eso es desolador, yo no sé si hubiera superado el dolor si hubiera pensado que mi esposa la había perdido para siempre. Afortunadamente no fue así.

Si una persona tiene creencias religiosas y confía en Dios, pues allí ya hay un motivo de consuelo, pero en estos casos sólo queda la resignación cristiana y confiar en que al estar en manos de Dios todo irá bien. Está bien y para mí es verdad, pero yo quiero ir más allá y especificar más la situación para que podamos entender mejor lo ocurrido. Nada de lo que explico está fuera del contexto de que hay una Potencia Creadora del Universo que nos cuida y nos ama, pero en líneas generales y sobre todo en la cultura de tipo occidental, los planteamientos religiosos llevan siglos ligados a los políticos y hay muchos intereses de poder de por medio y las explicaciones más científicas, sin estar reñidas con las explicaciones espirituales, nos pueden permitir adoptar una actitud más cercana a la realidad y por lo tanto más favorable, es lo que mejor nos puede servir.

Por todo ello es importante saber que aunque se habla de pérdida de la persona, en realidad no está perdida, lo que se ha perdido es el cuerpo físico. Aunque se habla de muerte de la persona, en realidad no se ha muerto, lo que ha muerto es el cuerpo físico. La muerte en realidad no existe más que para el cuerpo físico, pero éste no es más que un traje, un vehículo necesario para poder manejarnos en esta etapa de la Vida en la zona densa y tridimensional del planeta. Nuestra verdadera realidad, cuando estamos en esta fase de la vida se compone, dicho en términos sencillos de Alma y cuerpo. Pero especificando más el Alma se compone, entre otras cosas, de la Conciencia y un cuerpo energético que es un duplicado exacto del físico y que se llama así porque es el que tiene la energía vital que le da vida al cuerpo físico y ambos están unidos por lo que se llama el Cordón de Plata que es de material etérico, por eso no se puede ver por los instrumentos científicos actuales que sólo captan vibraciones energéticas que estén dentro del rango de las leyes físicas tridimensionales.

Aquí hay que hacer un pequeño inciso y entender que el Universo no se compone únicamente de lo que podemos ver con los ojos físicos, el Universo es Multidimensional y Consciente. Multidimensional porque se compone de varias dimensiones y consciente porque está regido por leyes que lo mantienen en orden. Entonces la VIDA con mayúsculas se compone de una sucesión de etapas por las diferentes dimensiones del Universo y cuando dejamos la vida física, tridimensional porque ya hemos cumplido la misión por la que nuestra Conciencia (que es una parte de nuestra Alma) había tomado cuerpo físico, abandonamos dicho cuerpo físico y seguimos con el energético llamado también cuerpo vital, doble etérico, cuerpo espiritual, etc.

El momento de abandonar el cuerpo físico está regido por leyes concisas y concretas y que no son ninguna injusticia, aunque mirado desde el punto de vista humano del que se queda en este lado puede parecer supremamente injusto hasta no conocer los porqués, cosa que todos conocemos en breve en cuanto pasamos a la siguiente dimensión.

La muerte del cuerpo físico no se produce ni por paro cardiaco ni porque ya no le llega sangre al cerebro. Se produce exclusivamente porque se desconecta el Cordón de Plata (llamado así por su color plateado) que une el cuerpo energético con el físico. Por eso hay tantos miles de casos en los hospitales y en todo lugar en que se da a una persona como muerta y a los pocos minutos, inexplicablemente para los médicos vuelve a la vida. Todo este preámbulo que ya he explicado anteriormentes, va a concluir en que se pueda comprender que el ser querido sigue vivo y que no se ha perdido.

En el momento en que una persona va a “morir” en la tercera dimensión, bien sea por accidente, asesinato, enfermedad, el motivo que sea, el Alma jamás sufre y se separa enseguida con todos sus componentes del cuerpo físico, se desconecta de él y éste al quedar sin la energía que le proporciona su doble etérico, el cuerpo vital o energético, con gran velocidad (y hablo por experiencia propia porque lo pude presenciar con mi esposa, en compañía de nuestros hijos) pierde color, se endurece y si se le mira bien, antes de que en la funeraria lo maquillen, ya no tiene parecido a la persona que era, está desfigurado, porque sin vida, ya no es la persona que conocíamos, la persona que conocíamos está ahora en el Otro Lado, totalmente viva, con el mismo aspecto porque el cuerpo energético es un duplicado perfecto del físico, solo que tiene la ventaja de que a partir de ahora, al no tener que estar ligado al cuerpo físico se va a sentir libre, feliz, porque se va a reencontrar con seres queridos o con personas que conozca que se han ido antes que él o si es el primero y no hubiera nadie, siempre hay un Alma, un Guía que nos atiende en todo momento para explicarnos y ayudarnos y enseñarnos a vivir en la nueva forma de energía.

Y nuestro ser querido desde el otro lado nos ve y nos oye, y no sólo nos oye lo que hablamos sino también lo que pensamos, porque en la Quinta Dimensión (la cuarta es la etérica y en ella está el tiempo) al no tener cuerpo físico no necesitan usar las cuerdas vocales y se comunica telepáticamente al ser energía.

Nosotros vemos nuestro cuerpo energético cada noche cuando nos quedamos dormidos y soñamos. El mundo de los sueños se procesa en la quinta dimensión de la naturaleza llamada también dimensión astral. Nuestro cuerpo físico está dormido en la cama, pero en el mismo instante en que nos dormimos, el cuerpo energético se desdobla a la dimensión astral y queda unido por el Cordón de Plata que se puede extender y encoger lo que haga falta y es el que permite, cuando despertamos que el cuerpo energético vuelva a unirse al físico.

Cuando se dice que la muerte es el sueño eterno es precisamente porque cuando se muere, o sea cuando se desconecta el Cordón de Plata, toda nuestra psicología, la conciencia, todas esas partes del Alma continúan vivas en la siguiente dimensión, en el mundo de los sueños, solo que allí se pasan por una serie de procesos que concluyen en la entrada en la zona de Luz de esa dimensión y allí continúa la vida en unos estados de felicidad muy superiores a los que aquí podamos haber experimentado.

El ser querido que ha fallecido sigue vivo y está pendiente de ti y está deseando decirte de alguna manera que no ha muerto, lo que pasa es que cuando estamos tan inmersos en el dolor y en el sufrimiento, no nos percatamos de nada más que de eso, aunque hay muchos casos en que a pesar de esa barrera, ellos consiguen imponerse y mandarnos alguna señal. La manera más fácil es a través de los sueños porque es el punto más cercano que nosotros tenemos con la quinta dimensión.

Si consideramos que nuestro ser querido nos ve y nos oye hasta lo que pensamos, no es ningún absurdo hablarle con el pensamiento, dirigirnos a él, aunque no escuchemos su respuesta, en la seguridad de que nos oye. El comprende nuestro sufrimiento y va a intentar decirnos que no suframos por él porque está muy bien, pero como nosotros no somos libres, estamos encadenados al cuerpo físico, con todas sus reacciones de pensamiento, emocionales, inconscientes, neurovegetativas, etc., pues todos los pensamientos negativos y de dolor que tengamos nos van a influir en el cuerpo físico que se puede llegar a enfermar y que no nos permite estar lo suficientemente perceptivos para captar sus señales.

Ellos están en buenas manos, nosotros somos los dolientes, los que estamos en duelo y los que nos tenemos que cuidar para que nuestro vehículo que sigue siendo el cuerpo físico no enferme. La mente siempre va a intentar torturarnos si no la dominamos y lo normal es que la mente genere pensamientos negativos, recurra continuamente a los recuerdos más dolorosos, a los sentimientos de culpa y si no ponemos un control a eso podemos ser víctimas de nuestra propia mente, por eso es bueno leer otras opciones diferentes a las que nos da la mente y que se basan en los conocimientos básicos que hemos adquirido por la educación ordinaria que como decía al principio están muy lejos de la realidad y manipulados por intereses de poder.

El tema no es simple y hay que comprenderlo, pero el primer paso para comprenderlo es conocerlo y lo podemos empezar a conocer leyendo sobre eso. Al principio es bueno llorar y necesario, pero no es bueno caer en el descontrol y la desesperación y pasarse el día llorando en la cama sin hacer nada. Es mejor llorar cuando viene el impulso y desahogarse pero si vemos que hay mucho descontrol es mejor calmarnos y aún quedarán múltiples ocasiones en que vamos a llorar. Poco a poco nos iremos reponiendo, cada persona tiene un tiempo diferente, es muy importante tener la actitud de que la persona que se ha ido, no está muerta, simplemente está pasando por el proceso de la vida y por la razón que ya conoceremos en su momento, se nos ha adelantado en el camino. Y hemos de empezar a comprender que el amor que nos une es lo que nos va a salvar. Si somos víctimas de sentimientos de culpabilidad, es mejor desecharlos, hay muchas personas que la culpa que sienten por cosas que no hicieron cuando el ser querido estaba en esta dimensión las destroza y si no tienen comprensión del tema se pueden hacer mucho daño a sí mismos y a los que le rodean. Es bueno entender que cualquier cosa que dejáramos de hacer o de decir en vida tridimensional del ser querido, éste lo comprende y nos perdona porque en el Otro Lado lo que predomina es el amor, el perdón derivados de la alta comprensión que tienen de los vivido. Es mejor dejarnos guiar únicamente por el sentimiento de amor hacia el ser querido y por él vamos a intentar mejorar en todo, muy poco a poco al principio, pero cuanto más amor le pongamos, más pronto sanaremos y saldremos adelante.

Las Navidades en duelo

Durante las Navidades, por influencias culturales múltiples, siempre es más duro llevar adelante la situación de duelo. Sólo el amor por nuestros seres queridos podrá curar nuestras heridas, sólo el amor por ellos nos dará fuerza para salir del egoísmo en que se puede caer sin darnos cuenta, llorando y llorando continuamente y transformar ese sufrimiento en alegría de estar contentos sabiendo que ellos están mucho mejor que nosotros y que los entristecemos si nos ven que no salimos del llanto y les fortalecemos y alimentamos con nuestro amor cada vez que nos ven con el coraje de seguir adelante y de dejar el sufrimiento y cambiarlo por momentos positivos que les podamos ofrecer. Ese podría ser un buen regalo de Navidad para ellos, mandarles alegría en vez de tristeza.

Todas las personas que están duelo comprenden que se está pasando por situaciones similare. Hay diferencias en cuanto al tiempo transcurrido desde la separación, si es muy reciente, cuando llevamos meses, o años. Pero la verdadera diferencia la marca la actitud que nosotros tomemos al respecto, lo que nosotros hagamos, no dejarnos arrastrar simplemente a que el tiempo pase, sino movernos y la única fuerza que en verdad nos puede ayudar es la fuerza del Amor, y no es una frase hecha. Todos hemos oído decir que Dios es Amor, pero eso es una frase, también habremos oído decir que Dios está en cada uno de nosotros y también es una frase si no lo sentimos y puede ocurrir y ocurre que alguien diga y qué hago yo si no creo en Dios, pues aunque no se crea en él, la Potencia Creadora del Universo Multidimensional y Consciente, siendo que es Amor, ha puesto una chispita de él en todos nuestros corazones y no importa si creemos o no creemos en él, sí podemos creer en el amor que sentimos por nuestro ser querido y ese amor es lo que nos puede sacar adelante y ese amor es algo real, es algo que lo sentimos plenamente hacia el ser que se nos ha adelantado en el camino y por ese amor hacia nuestro ser querido es por el que vamos a sacar fuerzas de flaqueza y vamos a mejorar, no nos vamos a dejar hundir en la miseria, vamos a luchar y salir adelante y eso lo va a sentir nuestro ser querido y va poder volar de pura alegría al sentir ese amor que le tenemos y que por ese amor hacia él somos capaces de todo, incluso de sacrificar nuestro sufrimiento y ofrecerle momentos alegres. Pero esto sólo es posible realizarlo poco a poco, primero leyendo y comprendiendo y cuando veamos que eso sí es una realidad para nosotros, entonces cada vez lo haremos mejor.

Si nos dejamos caer en la tristeza y la desesperación y no hacemos nada positivo por nuestro ser querido, entonces sólo estamos demostrando egoísmo, lloramos por nosotros no por ellos y eso no es amor, el amor es algo desinteresado y que hace que nos podamos superar y sacrificarnos por el ser querido para ofrecerle alegrías y no siempre tristeza. Esto hay que entenderlo muy bien y por eso siempre repito que se hace poco a poco, cada persona tiene un tiempo diferente, no hay reglas y el primer paso es conocer el tema si es que se desconoce. Y después viene el libre albedrío, si no lo comprendemos en un principio, a lo mejor más adelante sí, pero siempre lo hemos de elegir nosotros voluntariamente, nunca hay que hacer las cosas porque nos las digan los demás, o porque lo hayamos leído. Leer es el primer paso pero después hay que comprender y si encaja plenamente con nuestro sentimiento, entonces lo podemos hacer nuestro.

Por poner un ejemplo, la primera vez que leí el poema de San Agustín, en el que describe el lugar donde habitan nuestros seres queridos y dice “Si me amas no llores”, me costó mucho aceptarlo porque estaba en la fase del duelo en que me era imposible no llorar cada día, pero no lo abandoné, lo reflexioné, lo medité, lo practiqué, lo hablé con mi esposa, mi ser querido en el Otro Lado, y trabajándolo me di cuenta que es una gran verdad. Si en verdad amamos a nuestros seres queridos, poco a poco, por comprensión, hemos de dejar de llorar y mandarles amor y alegría y eso sanará nuestro corazón y alimentará la energía amorosa de la que ya son nuestros seres queridos que se nos han adelantado. Y ese será un buen regalo de Navidad.

Estas fechas pueden ser realmente muy malas para las situaciones en que una persona está pasando el duelo porque un ser querido se le ha adelantado en el camino. Y resultan más difíciles debido a las costumbres sociales que se han instaurado en todos los países occidentales de celebrar fiesta, tener vacaciones en el trabajo, promover el gasto con la excusa de los regalos y de las propias fiestas y es muy normal ver más alegría y jolgorio por las calles que en otras fechas, y además, los medios de comunicación, la televisión principalmente, colabora en toda esta historia que en el fondo sólo tiene un propósito, aumentar las ventas, que la gente se gaste el dinero en lo que sea. Las circunstancias de cada persona son diferentes y por ello es difícil dar consejos válidos para cualquier situación. No es lo mismo estar sólo que tener mucha familia. Lógicamente todas estas situaciones se viven de manera diferente en función del tiempo que haya pasado desde que nuestro ser querido se nos adelantó.

Es muy importante darnos cuenta de que los pensamientos negativos se instalan con mucha facilidad en nuestra mente y aprovechan cualquier situación para hacerlo, como por ejemplo ese sentimiento, esa nostalgia, esos recuerdos especiales porque es Navidad. ¿Acaso queremos más a nuestros seres queridos en Navidad, o les queremos menos el resto del año? Lo importante es mantener vivo a nuestro ser querdido en nuestros corazones y en nuestra mente y mantenerlo siempre presente en nuestro que hacer diario, sea el día del año que sea y procurar llegar a poder ofrecerles momentos alegres, momentos de verdadero amor, eso es lo que más agradecen.


Los cumpleaños de nuestros seres queridos

También es una fecha delicada. Es evidente que no se puede hacer una fiesta de cumpleaños sin la presencia física de la persona homenajeada y lo que a mi entender hay que hacer es recordarla con alegría, tenerla presente de una manera muy especial, tatar de ofrecerle lo mejor de uno, hablar mentalmente con ella, comprender que el tiempo es algo muy relativo, que la sociedad humana es la que crea una serie de costumbres y usos sociales, pero que en realidad todos los días son iguales, somos nosotros los que ponemos el énfasis y le añadimos cosas, muchas veces en función de cómo nos han educado, de las costumbres de nuestro entorno. Para ellos, para nuestros seres queridos que han atravesado el umbral el tiempo no es como el nuestro, para ellos es un eterno ahora lleno de felicidad y allí no se cuenta la estancia por años ni se celebran cumpleaños, porque todas las medidas de tiempo son artificiales, las ha creado el hombre acorde a su conveniencia y si nos fijamos es diferente en cada cultura que se examine.

La realidad cósmica universal es que el tiempo no existe, la realidad es un continuo ahora y lo que para ellos cuenta es el amor. El amor es lo más importante del universo y uno tiene ese amor, siente ese amor por el ser querido cada día, cada hora, cada minuto, cada segundo, continuamente porque esas medidas de días, horas, minutos, segundos, son ficciones creadas por conveniencias sociales que son útiles y sirven a un propósito para poner un orden en las sociedades pero que a nivel universal no existen. No se necesita felicitar ni hacer nada especial porque sea el día de su santo o de su cumpleaños, o de Navidad, o de San lo que sea. Se puede hacer si es por gusto, si en la familia es una tradición, pero yo estoy hablando de la relación exclusiva entre el ser querido y uno y el ser querido lo que más desea es vernos felices, ver que somos capaces de integrarla al ser querido en nuestras vidas con amor por ellos, que sienten ese mismo amor por nosotros y es lo que verdaderamente nos une, por eso el día de su cumpleaños se puede celebrarlo o no celebrarl, porque lo importante, la base, la esencia, es el amor hacia el ser querido y el amor consciente requiere un esfuerzo, muchas veces el amor consciente requiere sacrificios, y la mejor manera de celebrarle un cumpleaños, el mejor regalo que le puedemos hacer, es nuestra propia superación, que vea que la quieres tanto que hasta somos capaces de reírnos con ella y por ella y ofrecerle un momento de felicidad y de alegría. Eso, en una situación de duelo requiere de un gran esfuerzo, de un gran sacrificio, pero es una demostración inmensa de amor y eso es lo más importante.

La mente siempre nos quiere torturar con pensamientos negativos y hace uso de nuestras propias costumbres sociales y nos pone pensamientos para entristecernos, como por ejemplo que es su cumpleaños y no está, que si estuviera hubiéramos hecho esto o aquello. Todo son trampas de la mente. La realidad es que esa persona sí que está, no la podemos ver, no la puedemos tocar físicamente porque está en otra dimensión superior, pero está ocupando el mismo espacio, está, y aunque no la puedamos ver ni oír ella si nos ve y nos oye y sabe en todo momento lo que pensamos y lo que sentimos y su mayor felicidad es vernos felices. Por eso lo que mejor se puede hacer, en mi modesta opinión, es amarla, hacernos fuertes, integrarla en nuestra vida, intentar ser feliz por ella y para ella, cuando se pueda, nadie es feliz continuamente, eso en esta dimensión no es posible, sería absurdo pretenderlo, pero sí tenemos momentos de felicidad y esos momentos son los mejores que les podemos ofrecer, buscar la felicidad de los que te rodean, seguir viviendo de la mejor manera posible en su honor, por su amor.


El tiempo en el duelo

Siempre se habla del tiempo en los procesos de duelo, hasta hay frases hechas al respecto, como “el tiempo todo lo cura”, “no hay mal que cien años dure”, “después de la tempestad viene la calma” (ese después entre dos cosas implica tiempo), etc. Sin embargo, el tiempo es una dimensión de la naturaleza, la cuarta dimensión, que hay que entender y reflexionar en ella. Todos hemos experimentado como el tiempo pasa muy deprisa cuando somos muy felices y nos lo estamos pasando bien y como pasa muy despacio cuando nos encontramos mal. Pero eso es nuestra reacción interna al tiempo, lo que sentimos en el tiempo. En realidad lo que existe en el Universo es un “Eterno Ahora”. Somos nosotros los que hemos creado la sensación del tiempo porque lo hemos acotado, le hemos puesto límites porque nos ha interesado, para el buen funcionamiento social, por poner un orden y hasta hemos levantado efemérides, es decir, celebraciones de acontecimientos que pueden ser particulares, familiares, nacionales e incluso internacionales. Celebraciones que pueden ser de carácter religioso, social, conmemorativo, etc., etc., pero siempre por pautas que nosotros mismos creamos. Pero todo eso aunque puede estar muy bien, es importante comprender que es totalmente subjetivo, artificial, creado por que nos ha interesado. Cuando pasamos a la siguiente dimensión de la Naturaleza, el tiempo deja de existir totalmente, o mejor dicho no se procesa como aquí, en parte porque el grado de felicidad es tan alto que se hace muy corto y porque allí no le damos la importancia que le damos aquí, sobre todo en las sociedades industrializadas donde hasta se ha hecho imprescindible llevar un reloj para cualquier transacción en la vida.

Pero volviendo a lo que hablábamos del tiempo en situaciones de duelo, pues hasta los psiquiatras y psicólogos han determinado pautas temporales con respecto a lo que se puede sentir en el primer año de duelo, en el segundo, en el tercero, incluso se ha acuñado la frase “duelo patológico” si dura más allá de las pautas establecidas por los “expertos” en el tema. Sin embargo, es indudable que cada persona es un mundo, cada condicionamiento familiar y social es diferente, cada situación de duelo es distinta, y no sólo es distinta por la diferencia de parentesco que puede haber con respecto al ser querido que se nos ha adelantado en el camino, por las diferencias que puede haber en el sentido de si tenemos otros familiares o estamos solos, que edad tenemos, cómo somos, qué creencias tenemos, que creencias tienen nuestros familiares o nuestros amigos, mil cosas que hacen que las variables sean muchas pero hay algo que es, a mi modo de ver las cosas, lo más importante y que sólo depende de nosotros y es la actitud que nosotros tengamos con respecto al fenómeno del cambio dimensional, lo que nosotros pensemos y sintamos al respecto cuando un ser querido se nos adelanta en el camino de la Vida.

La edad influye muchísimo, entre otras cosas porque no es lo mismo que a un adolescente se le vayan sus padres o uno de ellos, a que eso le ocurra a un adulto que tiene ya una familia formada. No se experimente igual el duelo si el paso al otro lado se efectúa dentro de las normas naturales, cuando la persona es mayor y ya ha vivido una vida, que si ocurre antes de lo que sería natural. Yo sentí muchísimo cuando mi padre se fue y aún lo sentí mucho más cuando lo hizo mi madre, pero yo tenía una familia formada, tenía esposa e hijos y cuando la que se adelantó fue mi esposa y por enfermedad y antes del tiempo medio de vida estipulado en mi país, pues el sufrimiento fue muchísimo, pero muchísimo mayor.

Lo más normal del mundo es que cuando un ser muy querido se nos adelanta en el camino nos llenemos de dolor y el llanto se haga una reacción diaria en nuestras vidas durante mucho tiempo. Pero la frase de que el tiempo todo lo cura, de que con el tiempo se te pasará y mil frases más que nos dicen las personas que nos quieran ayudar con toda su buena intención, pero que si no han experimentado el adelanto de un ser querido, no pueden comprender lo que en verdad se siente, todo eso hay que matizarlo.

Ocurre que los seres humanos somos animales de costumbres y nos acostumbramos a todo, hasta a lo más horrible y en ese sentido pues con el tiempo una persona se puede acostumbrar a vivir con ese dolor, pero hay que saber que de manera general, con todas las variables que puede haber y que he mencionado antes, lo normal es que al principio duela mucho y ese dolor vaya en aumento con el tiempo, al revés de lo que se dice, es decir, a medida que pasa el tiempo cada vez duele más y esto es así hasta alcanzar un momento, un momento que es diferente para cada persona, en que ese dolor empiece a ceder a ratos, luego a días, después vuelve, se va y vuelve, ya no es continuo; con el tiempo, cuando vuelve, lo hace pero con menos fuerza, y esa ondulación, ese sube y baja dura y dura un tiempo diferente en cada persona y en función de nuestra actitudes con respecto a ese suceso, puede durar ese dolor más o menos, nos puede destrozar o nos puede desarrollar más como personas.

Por eso, lo que cobra más interés, es qué hacemos con ese tiempo. Si simplemente dejamos que el tiempo pase y nos limitamos a sufrir, pues va a ser peor. Si no conseguimos salir de ese sufrimiento terrible de los primeros meses, si no hacemos nada al respecto y simplemente nos abandonamos al dolor, se puede entrar en un círculo vicioso y caer en la depresión.

Nuestra psicología se compone de una pequeña parte consciente y una gran parte inconsciente. Que la parte inconsciente sea mayor que la consciente hace que en líneas generales no nos conozcamos a nosotros mismos y no sepamos cómo manejar nuestras reacciones psíquicas y emocionales ante un suceso tan doloroso como lo es el que un ser muy querido nos deje. Por eso muchas veces es necesaria la ayuda adicional de alguna sustancia que nos calme, de algún fármaco que nos de algo de tranquilidad emocional, eso va a ser una ayuda temporal que puede sentar muy bien y ser necesaria cuando hay mucha angustia, es decir cuando hay muchas reacciones inconscientes que no controlamos y que se apoderan de nuestros sistema nervioso a niveles psicosomáticos, es decir, que afectan a nuestra mente y a nuestro cuerpo.

Nuestra mente es una gran desconocida para nosotros. Tiene partes positivas pero también negativas. Se puede usar positivamente de manera consciente o podemos ser víctimas de ella sin que nos demos cuenta. La experimentación del paso del tiempo en situaciones de duelo depende mucho de nuestras actitudes mentales, de nuestras creencias, de lo que nosotros hagamos con nuestro tiempo.

En líneas generales, si bien al principio el llanto no se puede evitar e incluso al principio es recomendable no evitarlo, llorar, porque es una de las salidas somáticas, de nuestro cuerpo, a las fuerzas inconscientes que se revelan ante la pérdida física del ser querido, con el tiempo es muy importante comprender o intentar comprender lo que está pasando y no dejarse arrastrar por el desconsuelo. Una cosa es llorar y otra muy diferente desesperarse y renunciar en esa desesperación a todo en la vida. Mi esposa se me adelantó en el camino con 54 años, después de vivir juntos en armonía 32 años. Los primeros 14 meses no dejé de llorar ni un solo día. Al principio varias veces al día, con el tiempo menos, pero ni un solo día pude dejar de llorar al menos por las noches cuando me quedaba solo en nuestra habitación. Pero eso sí, no me dejé arrastrar por la desesperación sino muy pocas veces, al principio, en las primeras semanas y un rato, me dejaba llorar y tomaba el control, y no sólo por mí, sino también por ella, principalmente por ella y aquí entramos en otro punto que tiene que ver con lo que nosotros pensemos y sintamos con respecto a la vida y a la muerte.

El paso del tiempo, el llanto por nuestros seres queridos que se adelantaron, todo lo que se refiera a este tema, es radicalmente diferente en función de lo que nosotros sintamos, pensemos o creamos que ha sucedido. Poco puedo hablar de lo que experimentan las personas que piensan que cuando uno se muere, todo se ha terminado y lo mejor es olvidarlo, guardar un recuerdo en la mente y el corazón y seguir adelante. No es mi caso. Creo que no lo habría resistido, el mero hecho de pensar que ya nunca jamás volvería a ver a mi esposa me hubiera aniquilado, creo que no lo habría superado a pesar de tener a mi hija y a mi hijo y sus parejas que son quienes conforman mi familia cercana y cotidiana. Pero no fue así.

Tampoco sé con exactitud porque tampoco ha sido mi caso, cómo pueden vivir el suceso, personas que tienen una creencia religiosa determinada y su fe les da consuelo. Creo que tampoco lo hubiera llevado muy bien si me hubiera tenido que conformar con eso.

No cabe duda que lo que me ayudó y me ayuda ha sido el tener una concepción del Universo Multidimensional y Consciente, el creer firmemente en que la vida no se termina con la muerte del cuerpo físico, pero no a nivel de las creencias religiosas comunes, sino a niveles reales de energía, de procesos propios de la Naturaleza que nunca nos explican ni las religiones ni la ciencia ordinaria porque hay muchos intereses de poder entre medio. Lo que me ha ayudado es el creer a mi esposa viva, más viva que yo mismo, pues ha alcanzado una etapa de la Vida, que todos alcanzaremos cuando nos llegue el momento, en la que se es más real, en la que el cuerpo físico ya no es necesario porque sólo es un vehículo para poder moverse en la tercera dimensión que habitamos los que nos creemos vivos y no hemos experimentado aún la verdadera Vida que comienza en la Quinta Dimensión, un cuerpo ilusorio porque siempre termina desapareciendo, a diferencia de nuestro cuerpo energético que es eterno.

Aquí entramos en un terreno que pese a que hay mucha documentación y testimonios al respecto, para quien nada sabe del tema, puede ser un poco difícil de comprender, sobre todo si su entorno social y/o familiar está fuertemente arraigado en las “creencias oficiales” tanto religiosas como científicas. No es lo mismo ser religioso que ser espiritual. A niveles superiores la espiritualidad no está reñida con la ciencia porque todo es lo mismo. La Vida se compone de muchas etapas y cuando dejamos esta etapa física, la vida no ha terminado, continúa en la siguiente etapa energética y continúa con un cuerpo que es idéntico al que tenemos, el cuerpo energético y que se le ha llamado de muchas maneras, cuerpo vital, doble etérico, cuerpo espiritual, cuerpo de gloria, a veces simplificando mucho y en terminología religiosa se habla del Alma.

Hay mucho que estudiar, vivir y experimentar al respecto, pero no cabe duda de que no se experimenta igual el tiempo de duelo si das por perdido al ser querido que si lo consideras vivo en su siguiente etapa vital y aquí se puede entrar en otro terreno que es la comunicación con nuestros seres queridos que han atravesado el umbral, pero no es ese el motivo central de este escrito, sino la experimentación del tiempo de duelo que puede llegar a variar en mucho, en cómo sea nuestra relación con nuestro ser querido, si meramente es de sufrimiento continuo o si, por comprensión del tema podemos llegar a establecer una relación positiva con él y que incluso le podamos ayudar. Y en todo eso tiene mucho que ver, bueno lo tiene todo que ver, el amor. El Amor que es la energía primordial del Universo y que en función de cómo entendamos ese amor y cómo lo usemos, también variará el sentimiento del tiempo que tengamos.

En la Vida, todo requiere un esfuerzo y un sacrificio, pero si la fuerza motriz es el amor y no hay nadie que no sienta amor por el ser querido que se le ha adelantado en el camino, si la fuerza motriz es el amor, todo se puede conseguir, todo es posible.


¿Nos ven y nos oyen nuestros seres queridos?

La Vida es algo mucho más complejo y maravilloso que la manera infantil que nos explicaron en el colegio. Todo en el Universo es energía y como explicó Einstein, la energía ni se crea ni se destruye, simplemente se transforma. La Vida con mayúsculas se compone de muchas etapas, una de ellas es la etapa física y para ella es necesaria un cuerpo físico y unos sentidos físicos, pero nuestra auténtica realidad no es únicamente nuestro cuerpo físico sino que es, usando terminología religiosa, nuestra Alma y el Alma no es únicamente el espíritu como se explica de manera muy simplificada para que todo el mundo lo entienda. El Alma se compone de varias partes energéticas y es susceptible de crecer y crecer en espiritualidad. No es igual el Alma de uno cualquiera de nosotros que está pasando por la etapa física que la de un Angel, que es alguien cuya Alma está más desarrollada y aunque existe la confusión generalizada por la Iglesia de hacernos creer que cuando morimos vamos al cielo y somos angelitos, eso es un cuento totalmente infantil y que nadie se rasgue las vestiduras porque si preferimos creer en fábulas pues somos muy libres de hacerlo que por eso uno de los principios más importantes del Universo y que el Creador siempre respeta es el libre albedrío.

Como decía hay muchas clases y categorías de Almas. En terminología religiosa de la cultura occidental se las denomina como Angeles, Arcángeles, Querubines, Serafines, Tronos, Virtudes, Potestades y todo eso implica diferentes estados vibracionales de la energía. Cuando una persona tiene que pasar a la siguiente etapa de su Vida, y para ello las formas son muy distintas, a diferentes edades, por accidente o por muerte natural, por enfermedad, por asesinato, como sea, pero el hecho fundamental es que el cuerpo físico queda sin vida. ¿Qué ocurre entonces? Pues que el cuerpo físico no tendría vida si no estuviera asociado, conectado, al cuerpo vital o cuerpo energético que como la mente y la Conciencia son partes del Alma, un Alma que aún le queda camino para desarrollarse y llegar a la siguiente categoría espiritual de Angel.

Cuando se produce el fenómeno de la muerte física, es decir, que el cuerpo físico queda desconectado del cuerpo energético, éste se amarillea y se endurece rápidamente, pero nuestra auténtica realidad que es nuestra Conciencia con su cuerpo energético que es en la forma visual exactamente igual que el físico, continúa su vida en la siguiente dimensión de la Naturaleza que es la Quinta Dimensión (la cuarta es la dimensión etérica donde se procesa el tiempo) . En la Quinta dimensión hay menos leyes y por lo tanto hay más libertad y la felicidad aumenta considerablemente y por eso simplificando, las religiones hablan del cielo. El Cielo tiene muchas moradas, expresado en terminología religiosa, es decir, el Universo tiene muchas dimensiones que se diferencian unas de otras por el grado de vibración de la energía.

Cuando pasamos al Otro Lado, cuando muere el cuerpo físico, cuando cambiamos de dimensión y nos vamos con nuestro cuerpo energético y todas las características de nuestra personalidad que todo eso forman una parte del Alma, hay una serie de procesos que ocupa en nuestro tiempo y para que nos entendamos de dos a tres meses en los casos ordinarios, muchísimo más rápido cuando se trata de niños y cuanto más pequeños más rápido, tras los cuales el estado de felicidad es generalizado entre otras cosas por la ausencia del cuerpo físico, un estado que es tanto más agradable que el de la tercera dimensión que simplificando se ha hablado del cielo. Pero en ese estado, las personas siguen viviendo y tienen sus actividades y eso de descansa en paz, es otra de las confusiones culturales que nosotros hemos creado, ellos no descansan en paz ni lo necesitan porque están muy bien en su nueva forma de energía y como desde una dimensión superior se ve y se oye todo lo de la dimensión inferior, pues nos ven y nos oyen y a pesar de la enorme felicidad de que disfrutan, sí les puede entristecer si ven que sufrimos mucho, aunque lo peor para ellos es que los olviden.

Ellos intentan mandarnos señales para indicarnos que siguen vivos, más vivos que antes, más vivos que nosotros, pero muchas veces esas señales que son de muy diversa índole, de muchas clases diferentes, no pueden llegarnos, si pensamos que están muertos, que ya los veremos cuando nos muramos nosotros, o simplemente, para quien no creen en la vida después de la vida, guarda el recuerdo en su corazón o a veces ni eso y no se percata de ninguna señal.

En la siguiente dimensión de la Naturaleza existe la posibilidad de ver con nuestra conciencia y nuestro cuerpo energético, a seres más desarrollados, no solo Angeles sino también a Jesús o María u otros seres desarrollados que se les conocen de manera simplificada como Santos en el contexto de la cultura occidental y a otros Seres desarrollados en el contexto de otras culturas. La cuestión religiosa y simplificada de ver a Dios hay que entenderla muy bien. Ese Creador del Universo que se le llama por muchos nombres y entre ellos el de Dios, ama tanto a sus criaturas que en cada una de ellas depositó al crearla una parte de El que es la pequeña chispita de amor que siempre hay en nuestros corazones. Dios está en todas partes porque está dentro de cada uno de nosotros y allí es donde hay que buscarlo. Sería muy injusto si Dios solo existiera para unos y no para todos, si Dios fuera de alguna cultura en especial, si sólo existieran unos elegidos. Somos nosotros quienes en base al libre albedrío podemos elegir a Dios o no, eso mientras pasamos por los procesos de la tercera dimensión, porque en cuanto pasamos a la siguiente etapa sigue existiendo el libre albedrío y hay seres orgullosos que insisten en no creer en la Vida después de la vida y en no creer en nada, no creen ni siquiera en que están muertos físicamente, porque como se ven con su cuerpo energético que es igual que el físico, se creen que siguen vivos pero no saben donde están, pero siempre, absolutamente siempre, todas las criaturas de todas la culturas y sean como sean, y lógicamente, cuando se han pasado por los procesos de comprensión y arrepentimiento de nuestros errores, siempre se acaba entrando en la zona de Luz de la Quinta Dimensión, que es una entrada al cielo, es la parte más exterior, se puede profundizar mucho más y cuando las Almas se desarrollan y profundizan más en la sexta, la séptima dimensión y más allá, es cuando entran en contacto directo con Dios y entonces ya no tienen nada que ver con la vida en la tercera dimensión, pero el camino es muy largo y el mero hecho de pasar al Otro Lado no nos desconecta de este.

Por eso que nuestros seres queridos nos ven y nos oyen y nos sienten, pero en la zona de luz la felicidad es muy alta en comparación con la nuestra que es efímera y ondulante, y encima tenemos la mente confundida por todo tipo de teorías. Sería muy injusto e impropio de Dios si sólo se pudiera escuchar su palabra a través de algún libro en concreto, diferente para cada cultura. ¿Y las personas que no tienen acceso a esos libros, o no saben leer?. Pero como decía antes la injusticia divina no existe, solo la humana, en base a la injusticia humana y en nombre de Dios por seguir ciegamente las teorías se han cometido y se comenten crímenes atroces contra la humanidad. Dios está en nuestro interior y es únicamente allí donde hay que buscarlo y eso es justo porque está al alcance de cualquier ser humano, de este planeta o de cualquier otro planeta, porque otra cosa que demuestra la ignorancia y el orgullo humano es creer que este planeta es el centro del Universo. Existen millones de otras humanidades planetarias, y todas tenemos una cosa en común, la chispa divina en nuestros corazones, el mismo Dios Creador para todos y no sólo para unos pocos elegidos. Si en verdad sintiéramos a Dios, lo sentiríamos en cada ser vivo y no habría odio ni guerras entre hermanos, entre criaturas que han sido creadas por el Mismo Principio Universal Creador de toda vida.

El Amor es lo único que nos puede unir, el amor es la energía primordial del Universo y no hay nadie que no tenga una chispita de amor en su interior, no hay nadie que no lleve esa marca de Dios en sí mismo, aunque muchas veces está olvidada, no se siente, ciertas culturas la minimizan, la desprecian, la condicionan a lo que dicen unos u otros a través de libros llamados sagrados. El Amor por nuestro ser querido es indestructible y cuando una persona pasa al Otro Lado, no solamente queda en nuestro recuerdo y en nuestro corazón, que eso es muy bonito y real pero insuficiente, esa persona sigue viva y si las Leyes Divinas lo permiten en el momento adecuado, el contacto es posible y no necesariamente hay que esperar a que nosotros pasemos al otro lado. El amor por nuestro ser querido nos puede ayudar a superar ese vacío que queda cuando se da la separación, ese amor se puede desarrollar y puede fructificar y nos puede aliviar de nuestro dolor, porque el amor es Dios mismo que opera a través de ese amor para ayudarnos.

En fin, todo esto, en el seno de la sociedad occidental es muy complejo porque existen intereses de poder muy fuertes, principalmente religiosos pero también científicos, que no interesa que se conozca y por eso se enseñan estas cosas de manera parcial, con simplificaciones, simplificaciones que acaban deformando la realidad. Siendo un tema que hay que comprender, reflexionar, digerir, ya que la mayoría de las veces nuestro propio entorno sociocultural está en otra dirección, hay que dedicarle su tiempo y ha de ser siempre por elección propia, por libre albedrío, no porque lo diga alguien sino porque cuando lo estudiamos y reflexionamos sentimos que por allí van los tiros. Ya he escrito varias veces con anterioridaad sobre estas cuestiones, y hablando desde diferentes puntos de vista, aunque la temática general de fondo es la misma y se basa en que la muerte no existe más que para el cuerpo físico.


Motivación para la ilusión de vivir durante el duelo

A veces es difícil dar con las palabras adecuadas. En una cultura en la que ha redominado el hombre, cuando estamos tan llenos de dolor y sentimos tanto la ausencia de aquel que era nuestro sostén, nuestro mundo, con quien lo compartíamos todo, quien nos hacía que las cosas tuvieran ilusión para nosotros, aquel por el que hacíamos lo que fuera para corresponderle, aquel que era la causa de que nuestras pequeñas cosas tuvieran importancia, quien nos valoraba siempre bien hiciéramos lo que hiciéramos, cómo seguir sin esa persona tan importante, tan vital en nuestras vidas, y seguir se sigue pues no queda más remedio, pero cómo seguir pero siendo feliz de nuevo, viendo la luz y el sol y sintiendo que las cosas tienen un sentido, como cuando el esposo, la esposa, etc., estaba presente.

Hay quien es pesimista, que tiende a ver el vaso medio vacío en vez de medio lleno, que nada le ilusiona porque todo lo hacía con su pareja. Yo también lo hacía todo con mi esposa y cuando ella se fue, antes de desaparecer físicamente en el coma inducido por la morfina, me decía con una sonrisa de bondad que no dejara de hacer nada de lo que hacíamos juntos, que no dejara de hacer nada de lo que me gustaba hacer y me lo hizo prometer y se lo prometí, pero cuando ella ya no estaba, me costaba muchísimo hacer lo que me gustaba, cuando tenía que salir de casa e iba por la calle, me parecía que estaba envuelto en una burbuja y apenas oía sonidos, era como una película, veía a la gente cruzándose conmigo, iba en el autobús o en el metro y lo único que sentía era a mi Dolors del alma. El dolor por su ausencia cada día era más grande y tenía a mis hijos y tenía que seguir, pero no sólo por ellos sino por Dolors. Y cada día lloraba y así fue durante 14 meses, pero no me pasaba el día llorando, simplemente ocurría que se me escapaban las lágrimas sin poder evitarlo, pero no me dejaba arrastrar por la desesperación, me dejaba llorar un rato porque sabía que reprimir el llanto no era bueno, pero también sabía que dejarlo suelto y sin control era peor.

Algo que hice que me sirvió fue escribir, escribirle cartas a ella, le escribía cartas y releyendo de tanto en tanto esas cartas me doy cuenta de la variación que ha habido en mí, porque cuando escribes las cosas que te pasan, quedan ahí, escritas, se pueden revisar, en cambio los estados de ánimo concretos, puntuales, se pasan y se olvidan y el poder evocarlos al releerlos me he dado cuenta de cómo el dolor inmenso de los primeros días, de las primeras semanas iba cambiando, muy despacio, porque al principio el dolor iba en aumento. Releyendo esas cartas pude constatar que fueron 14 meses seguidos de llorar cada día en algún momento, de ir a la farmacia de casa donde nos conocen y pedir lágrimas artificiales para unos ojos irritados, un mes y otro mes.

Pero a pesar de todo esto, no me dejé arrastrar por el desgarro, la desesperación, el desconsuelo, porque desde el primer momento, comencé a aprender a relacionarme con ella espiritualmente, energéticamente. Yo me levanto con Dolors y me acuesto con ella y siempre está a mi lado, y nunca estoy sólo, porque he aprendido a integrarla en mi vida de manera positiva y quizás estarás pensando que cómo se hace eso, y sólo puedo decir en primer lugar que se puede hacer, que yo lo he hecho y sé de otras personas que con el mismo método también lo han hecho y todo estriba en aferrarte de manera positiva al amor que sientes por tu esposo/a, a no pensar que se ha muerto y ya no lo verás hasta que tú te mueras. Eso sólo es una mitad de la realidad, nuestra mitad, porque la otra mitad es que aunque no lo veamos o no lo sintamos, ellos si nos ven y nos sienten y si uno es desgraciado y se desespera, el ser querido que por vivir en la Quinta Dimensión de la Naturaleza (nuestro siguiente destino creamos o no en él) no puede evitar el ser y estar feliz, libre de las miserias que nos causa el cuerpo físico, le sabe mal, siente mucho vernos así, querría vernos felices, querría ver cómo salimos adelante, y si sentimos que eso puede ser, la fuerza para realizarlo nos la va a dar nuestro ser querido que va a ser nuestro sostén, quien nos anime a todo, porque el amor que nos une es el que va a hacer que se muevan las montañas, ya que por amor vamos a estar dispuestos a hacer lo que haga falta.

Y ahí está la motivación, lo que nos ha de mover en la vida, al menos en esta etapa, en estos momentos, hacer las cosas por el bien del ser querido, para que esté mejor, para que sea libre, para que se sienta orgulloso de nosotros, y todo eso que al principio cuesta de hacer, si se hace poco a poco se va generando una energía que es la energía base del Universo, la energía que todo lo puede que no es otra que la energía del amor, ese amor que os une y que hará que por él intentes salir adelante, por él, no te abandones y le empieces a poner ilusión a cualquier cosa. Tienes que ser uno quien haga el esfuerzo, nadie lo puede hacer por nosotros, pero yo doy (porque es lo que hago y lo que me ha servido), doy un aliciente, el aliciente más importante, que es empezar a hacer las cosas, si no por uno, por el ser querido, para poder ofrecerle nuestros momentos alegres, nuestros piquitos de ilusión, en lo que sea, no importa. Un día vas por la calle y ves un hermoso paisaje y su belleza te conmueve, aunque sea un poquito, y ese sentimiento positivo lo asocias al ser querido y se lo ofreces a él. Y otro día uno de tus hijos te hace reír por algo y ese sentimiento de la risa lo asocias a tu ser querido y se lo ofreces (mentalmente) a él. O un día vas al cine y aprendes a ofrecerle momentos alegres en vez de que nos vea triste continuamente.

El Amor verdadero es desinteresado e implica un sacrificio, porque el Amor verdadero es el oficio sagrado, el sacro oficio, es decir, que implica sacrificio y si en verdad amamos al ser que se nos ha adelantado en el camino, nos hemos de sacrificar por él, hemos de aprender a sacrificar nuestro sufrimiento para poder ofrecerle alegrías cuantas más veces mejor y eso generará en ti una sensación de bien estar, de saber que aunque estéis separados de momento dimensionalmente, puedes influir en él, puedes ayudarlo, puedes colaborar en su felicidad, puedes darle más libertad. Ellos tiene sus cosas que hacer porque no están muertos, están más vivos que nosotros y con su cuerpo energético que es idéntico en su aspecto al físico, debido a la zona dimensional en que viven y a las leyes de vibración de la energía propias de esa zona, pueden hacer cosas a la vez, pueden estar haciendo lo que sea que tengan que hacer y no perdernos de vista sólo que si ven que estamos bien, que salimos adelante, pues se sienten mucho mejor y más libres.

O sea, que por amor tienes que decidirte a salir, poco a poco, con tus hijos, con tus amigas y amigos, solo, pero dándole un nuevo sentido a tus salidas, ya no las vas a hacer por obligación familiar o social sino por agradar y ayudar a tu ser querido, para hacerle que se sienta orgulloso de ti y tú llegarás a sentirte orgullosa de ti misma y empezarás a encontrarle de nuevo gusto a cosas que las habías abandonado, porque ahora las vas a poder asociar a tu ser querido, y él te ayudará, sin que te des cuenta, te mandará su amor y su energía para ayudarte. Todo esto es lo que yo he hecho y hago, y si decides hacerlo ha de ser porque tú quieras, porque comprendes que puede ser una buena manera de usar tu amor por tu ser querido.


La Reencarnación

Querría explicar mi opinión sobre el tema de la Reencarnación, que he visto que a veces suscita diferencias de opiniones, cosa normal, pero lo quiero hacer bajo mi propio sentir, que me parece que puede ser el de muchas personas, principalmente en todas aquellas que creemos y hemos vivenciado que la VIDA continúa después de la vida, que la muerte no existe más que para el cuerpo físico y de la manera más sencilla posible, es decir, porque nos hemos hecho conscientes de las señales que nos envían nuestros seres queridos.

Todo lo que voy a escribir a continuación está referido a mi persona, a lo que a mi me afecta, a mis temores y a mis ilusiones con respecto al famoso tema de la Reencarnación. Mi esposa se llama Dolors y a partir de ahora usaré su nombre.

En primer lugar tendría que decir que medio mundo cree en la reencarnación y el otro medio mundo no cree en ella. Eso da igual, cada cual es muy libre de creer lo que quiera. Y esto es lo que yo creo y teniendo en cuenta que la reencarnación mal entendida podría suponer el temor de que cuando nos tocara a nosotros el momento de atravesar el umbral, nuestros seres queridos se hubiera reencarnado y ya no estuvieran allí. Ese es el quid de la cuestión. Al menos para mí, lo que me afectaría sobre el tema de la reencarnación es específicamente ese dato, que cuando me toque volver con Dolors, ella no esté porque se ha reencarnado y no me importa que se haya reencarnado en mi nieta y que cuando tenga a mi nieta en los brazos me entre piel de gallina porque diga algo que sólo Dolors y yo sabíamos y me de cuenta de que mi nieta es el alma de Dolors reencarnada. No, lo siento, eso no es lo que yo quiero. Yo me sigo relacionando espiritualmente con Dolors y acepto humildemente las reglas del Universo y cuando me toque espero que Dolors salga a recibirme, y mis padres y… pero principalmente Dolors.

Pues todo se reduce a lo que siempre insisto en explicar, en la concepción del Universo, que el Universo es multidimensional, pero no sólo eso, sino lo más importante de todo es que el Universo es una creación consciente, que no apareció por pura mecánica con el Bing Bang, con una explosión, esa es una teoría falsa como todas las teorías que sólo toman en consideración los aspectos de la Física ordinaria, la parte mecanicista del Universo y dejan de lado la mano del Creador, la existencia de leyes conscientes, de Leyes Divinas que lo regulan todo.

Cuando una persona fallece, muere, lo que muere es el cuerpo físico pero la Conciencia con su cuerpo energético que es idéntico en forma al físico y que en la siguiente fase incluso adquiere la habilidad de poder adoptar diversas formas de sí mismo, eso no puede dejar de existir jamás y ocurre que en la Quinta Dimensión de la Naturaleza, al estar sujetos a otras leyes y encima no estar atrapados en el cuerpo físico, la sensación de felicidad es enorme al comparar con los pequeños momentos felices que tenemos aquí de vez en cuando, y por supuesto que la limpieza y nitidez de la Quinta dimensión, hace que aquello parezca el Cielo en comparación con la Tierra en su tercera dimensión.

Pero hay que tener en cuenta una cosa, que la Quinta Dimensión lo es pero de la Tierra, y eso no es el Cielo. De forma literaria podemos hablar del Más Allá como del cielo y las religiones hacen lo mismo, pero hablando de una manera más científica y real, la quinta dimensión de la naturaleza es de la Tierra porque las dimensiones están en todas partes y afectan a todo el Universo y cada zona del espacio tiene sus dimensiones y si estamos en la Tierra, aquí tenemos todas las dimensiones. Pero la quinta dimensión, el paso al otro lado, no es el destino final, hay una sexta y una séptima dimensión y para penetrar en la siguiente dimensión de la naturaleza hay que cumplir unos requisitos, no todo el mundo puede hacerlo. Y aquí entramos en la consideración de que existen diferentes clases de seres en el Universo y que lo que los diferencia, entre otras cosas, es su grado de Conciencia. La conciencia no se puede desarrollar mecánicamente por evolución. La evolución es una ley de la mecánica del Universo, pero es una ley mecánica no es una ley consciente y por ello el desarrollo de la Conciencia (que no su evolución) implica esfuerzos conscientes y voluntarios porque uno de las leyes básicas del Universo es el libre albedrío y tiene que ser uno quien lo elija, quien elija el desarrollo de su Conciencia porque eso requiere de esfuerzos, de sacrificios, no es algo que sea fácil y que ocurra así por las buenas.

Cuando pasamos al Otro Lado, somos felices porque el grado de libertad es mayor, porque nuestra comprensión de nosotros mismos y de nuestro entorno aumenta y puede seguir aumentando si así lo deseamos, pero el grado de nuestra Conciencia sólo ha aumentado un poco en función del arrepentimiento y comprensión que de nuestros defectos tenemos cuando pasamos por el proceso de auto juicio y revisión de toda nuestra vida.

Pero seguimos siendo seres humanos, que habitan la quinta dimensión, y ahora sólo me estoy refiriendo a los casos más normales de las personas que entran en la Zona de Luz de la Quinta dimensión, pues este escrito se extendería mucho si tuviéramos que detallar los demás casos. Sólo tener en cuenta que el tiempo no existe tal como lo conocemos aquí con el cuerpo físico y que tarde o temprano todos entran en la Zona de Luz, es una mera consecuencia de la Ley del Amor Universal. El Creador que es el Amor puro jamás podría dejar a sus creaciones en la oscuridad y en base a ese mismo libre albedrío espera a que cada persona comprenda y se arrepienta de sus errores y solicite entrar en la Luz y a nadie se le niega eso.

Pero entrar en la Luz no nos convierte en Angeles. Recordemos que en la Biblia, un libro cargado de verdades simples y de montones de otras enseñanzas que están de forma simbólica y que hay que conocer las claves para interpretarlas correctamente, se habla de muchos tipos de seres, Angeles, Arcángeles, Querubines, Virtudes, Dominaciones, Tronos, Potestades y todo eso hace referencia a los diferentes grados de desarrollo de la Conciencia.

Desde una dimensión superior se pueden ver todas las inferiores pero desde una inferior no se puede ver la superior inmediata, según el grado de desarrollo de la Conciencia que poseamos.

Esto tiene que ver incluso para explicar porque hay personas que ven más que otras, con más claridad, otras sólo sienten, etc., porque todos somos totalmente diferentes, pero lo que predomina en la humanidad actual del planeta Tierra es seres humanos con un grado de conciencia despierta aproximadamente del 3 por ciento hacia abajo. Un cero coma más del tres por ciento ya implica la posibilidad de tener mayor percepción de la multidimensionalidad de la naturaleza.

Entonces, nuestros seres de luz, como les llamamos muchas veces, nuestros angelitos, aún les queda mucho camino por delante y en ese camino puede ocurrir un retorno, es decir, volver a coger cuerpo físico para terminar con una misión determinada con pérdida temporal de la memoria de la existencia anterior. Dicen las personas que han hablado con seres más desarrollados sobre estos temas que cuando hay un retorno puedan haber pasado entre 80 y 120 años de los nuestros, o sea que el temor de que cuando nos toque pasar al otro lado, nuestro ser querido no esté, se hace muy difícil, casi imposible.

Y llegando al tema de la Reencarnación, ningún ser ordinario, por el mero hecho de haber pasado al otro lado se puede Reencarnar. La Reencarnación es una Ley Consciente y a la que se someten voluntariamente seres que están mucho más desarrollados que nosotros, cuyo porcentaje de Conciencia despierta es mucho mayor que la nuestra y cuyos poderes y habilidades no tienen nada que ver con los nuestros. Son auténticos Iniciados que han conseguido tener existencia real en todas las dimensiones del cosmos, esos sí son auténticos Seres de Luz y pueden presentarse a quien quieren y donde quiera que sea, en la dimensión que sea. Si tuvieran parientes que estuvieran debajo de ellos (en cuanto al desarrollo de la conciencia) y los quisieran visitar, los podrían visitar y sí estos pidieran ver a su pariente más desarrollado en su conciencia, pues éste no tendría el menor problema para presentarse. Un Ser que se Reencarna lo hace exclusivamente para aumentar su grado de perfección, para intentar conseguir lo mismo que su Maestro que en nuestra zona del Universo es el Maestro Jesús que es el Ser más desarrollado conscientemente y lo hace eligiendo nacer en una situación bien difícil, en una familia pobre y llena de problemas porque ese gimnasio de dificultades le va a permitir poder seguir desarrollando su Conciencia. Ahí tenemos el ejemplo del Maestro Jesús que en su última Reencarnación eligió nacer en el seno de una familia pobre y perseguida.

Y en la Quinta Dimensión, en base al libre albedrío, podemos elegir el descansar por un tiempo, no hacer nada más que disfrutar de ese grado de libertad, pero allí tenemos la ocasión para todo el que lo elige de seguir estudiando, de seguir avanzando pero no se pueden Reencarnar sin antes haber desarrollado voluntaria y conscientemente nuestra conciencia, cosa que implica muchísimo tiempo y estamos viviendo en la eternidad, el tiempo no existe, ni siquiera en la tercera dimensión, lo experimentamos porque así se ha educado nuestra mente y porque vivimos en una zona densa del Universo. Pero la vida es eterna y jamás podemos perder a nuestros seres queridos mientras estemos unidos a ellos por el verdadero amor. Así veo yo las cosas y por eso no le tengo ningún miedo a la Reencarnación en el sentido de que eso supusiera que no vería a Dolors cuando me toque el momento de pasar al Otro Lado.


Trabajar emociones negativas, sentimientos de culpa, etc.

El amor, el perdón y la comprensión es lo que predomina en el Otro Lado. Por esa razón el ser querido, nos ha perdonado y se ha perdonado a sí mismo porque ha comprendido, porque en el Otro Lado llegamos a un nivel de comprensión muy alto de nuestras vidas y ahora sólo le queda el amor que siente por nosotros, amor totalmente puro. En este lado, nosotros podemos hacer lo mismo, aunque cuesta más debido a la presencia del cuerpo físico y a todos los pensamientos negativos que nos pone la mente y que hace que salgan emociones negativas. Si pudieras hablar con tu ser querido él te diría que no sufras, que lo pasado está pasado, ya no existe, que te ama y sabe que tú le amas a él y eso es lo que importa.

La mente tiene tendencia a hacernos daño porque no la controlamos y recurre a presentarnos hechos del pasado aprovechándose de que la mayoría de las personas no se dan cuenta de que la realidad de todo es el momento presente, que construyendo un buen presente se fabrica un buen futuro y que de nada sirve estar rememorando los errores cometidos en el pasado excepto para analizarlos y aprender de ellos y una vez comprendidos se dejan. Pero la mente normalmente no actúa así y lo único que hace es traernos recuerdos negativos para hacernos sentir culpables o tener emociones negativas de todo tipo.

Entonces lo que hay que hacer es trabajar el perdón, perdonar al ser querido si hubo algo que sentimos que hay que perdonar y perdonarnos a nosotros mismos, comprendiendo que lo más importante para los dos se centra ahora en una sola cosa, el amor mutuo.

No hay que pensar ni por un momento que el ser querido se ha tenido que ir para que podamos llegar a darnos cuenta de nuestro amor. Las cosas nunca son tan sencillas y por eso resulta muy difícil comprender en este lado el porqué se nos adelanta un ser querido en el camino de la Vida. Hay muchas causas y muchas variables que intervienen en el destino de cada persona y se comprende cuando pasamos por el Auto-juicio que siempre se hace en el Otro Lado, ayudados siempre por un Alma, un Guía que se dedica expresamente a eso, para poder llegar a una comprensión total de nuestra vida en este lado.

El Principio Creador del Universo es Amor y Compresión y nunca usa la crueldad para con sus creaciones puesto que la crueldad no existe en El, ese Dios vengador es una invención de los hombres que quieren usar el miedo para conseguir poder.

Por ello, cuando la mente viene con recuerdos negativos del pasado, no hay que identificarse con ellos, no hay que hacerles caso, hay que centrarse en el amor que nos tenemos y eso es lo único que cuenta. Hay que comprender algo tan sencillo y que se cumple tanto para el ser querido como para nosotros que es la ecuación: “Si tú eres feliz, yo soy feliz”. Tu puedes aumentar la felicidad del ser querido aprendiendo a ser tú feliz porque él desea lo mejor para ti y esto sin ningún lugar a dudas. Por eso cada vez que te esfuerzas, cada vez que consigues vencerte a ti mismo, rechazando las tristezas o los sentimientos de culpa, ofréceselo al ser querdido, cada vez que se pasa por un momento agradable, ofréceselo a él y cuando te emocionas positivamente por algo, emociónate con él, y cuando algo te haga reír, ríete con él, hazlo todo con él y para él, intenta superarlo todo por él, porque esa es la mayor demostración de amor y si actúas así, poco a poco vas a ver que cada vez te encuentras mejor, que tu corazón se va a inflamar de amor por él y esa energía amorosa te va a ayudar a superarlo todo y cuando lleves un tiempo verás que bien te vas a sentir con el ser querido. Ahora a lo mejor se hace raro, pero es así. Uno sólo tiene que poner por delante el amor que siente hacia él y desechar todo lo negativo.

Voy a poner un ejemplo extraído de mi experiencia con Dolors. Como hay montones de variables que nos influyen en nuestro estado anímico, un día sale muy lluvioso y ese gris del cielo tiende a entristecernos y entonces aparece la mente y me pone en la cabeza recuerdos de momentos desagradables de la vida, porque en esta vida no existe la felicidad continua, siempre se trata de una abanico de emociones diferentes, de situaciones distintas, y ahora la mente me trae a la memoria aquel día que discutimos. O me trae a la mente escenas de sus últimos momentos en que el cáncer le hacía daño, cualquier escusa que utiliza la mente para incordiar. Pues siendo consciente de ellos, porque mi realidad auténtica no es la mente sino mi Conciencia, con mi Conciencia rechazo todo lo que sea negativo, es como si hablaras contigo misma y tu parte positiva de una manera consciente y porque así lo deseas, te dices a ti misma que no estás dispuesta a dejarte caer en la trampa de recordar cuestiones negativas que te hacen sufrir y te pones a recordar cuestiones positivas y yo hago aún más, ahora ya ni recurro a “recuerdos buenos”, sino que haciendo uso de la imaginación consciente, que es una virtud del Alma que todos tenemos, me imagino que estoy con Dolors en un lugar paradisiaco y la abrazo y siento su amor y el mío fundidos en un solo ser y de pronto me doy cuenta que el dolor y el sufrimiento que se empezaba a genera al tener esos recuerdos negativos, se ha transformado en el amor tan grande que siento por ella y noto como mi corazón palpita de amor y todo mi ser experimenta una gran alegría que se la ofrezco a ella y le doy gracias porque sé que sin darme yo cuenta, ella me ha ayudado.

La mente aprovecha nuestra debilidad humana para mortificarnos y si nos identificamos con ella lo consigue y entramos en un círculo vicioso de sufrimiento que no sirve para nada bueno. Pero nosotros tenemos herramientas como es el uso de la imaginación consciente y podemos contrarrestar esas ideas negativas, esos recuerdos que nos hacen sufrir, por momentos alegres que no sólo pueden ser recuerdos positivos sino situaciones que nosotros mismos creamos. Eso es crear una “realidad (cuántica) positiva” para contrarrestar el efecto negativo de la mente.

Y cuando hacemos eso, cuando nos sentimos unidos por el amor con nuestro ser querido, estamos a la vez ejerciendo el oficio sagrado, el sacrificio (sacro-oficio = oficio sagrado), sacrificamos el sufrimiento de las emociones negativas, y las transformamos en amor, y lo que estamos haciendo así es usar el amor y eso es lo que siempre hace Dios con sus criaturas usar el amor, el amor verdadero y desinteresado que es capaz de sacrificar el sufrimiento. Por eso el amor lo puede todo, pero no estoy hablando de la pasión sexual que es una emoción humana, estoy hablando del amor verdadero que es la parte, la chispa divina que hay en nosotros.


Conocer a otra persona

Cuando una persona ama a otra y ésta tiene que seguir su Vida pero pasando al Otro Lado y nosotros nos quedamos aquí sufriendo en principio mucho dolor por la separación física, lo más importante, y siempre hablo según mi propia experiencia, lo que a mi me ha servido, es aferrarse al amor que se tiene al ser querido que se ha adelantado, pero ciertamente que hay muchas variaciones, muchas variables en los casos en que esto ocurre. Ciertamente no es lo mismo que se nos adelante nuestro amor, nuestra pareja cuando somos jóvenes que cuando somos más mayores o cuando somos muy mayores (personas que han estado viviendo juntas 50 o más años).

En mi caso concreto, Dolors, tenía 54 años y yo 58 y siempre le decía a Dolors que ni se le ocurra buscarme otra pareja, porque muchas veces ella me decía que si ella se fuera antes le gustaría que yo encontrara a otra mujer y mi respuesta siempre fue que no y ahora que ha ocurrido, que ella se me ha adelantado, mi respuesta sigue siendo que no, porque he aprendido a integrarla a ella en mi vida cotidiana, a tener una relación espiritual con ella y además cuando ella estuvo físicamente conmigo ya me dio todo lo que se puede dar y ahora me lo sigue dando de otra manera, pero me lo sigue dando, sigo recibiendo detalles y regalos de ella.

Pero hay que entender que si se es más joven la cosa es diferente, sobre todo si se tienen hijos. Pero sé, que hay muchos casos de personas jóvenes sin hijos que se quedan solas y ahí resulta más difícil. No obstante, lo que hay que saber y comprender es que el amor no se puede romper nunca y que en principio, lo importante es conseguir integrar al ser querido y ser capaces de salir adelante, de superar el sufrimiento y el dolor, y es precisamente ese amor hacia ellos lo que nos puede dar fuerza para seguir y superar todos los obstáculos. Es decir, que lo primero que hay que conseguir es que se pueda cumplir la simple ecuación de “si tú eres feliz, yo soy feliz”, porque es así como funcionan las relaciones con nuestros seres queridos que están en la siguiente dimensión de la naturaleza, que nos ven y nos oyen y nos cuidan y nos mandan señales aunque muchas veces no nos percatemos de ellas.

Si nosotros logramos ser felices, ellos son felices, porque en el otro lado no existen los celos, ni las envidias, ni todas esas tonterías que en este lado dificultan muchas veces las relaciones humanas. Lo más importante para nuestros seres queridos es que nosotros consigamos ser felices y lógicamente sin olvidarles, sin dejar de amarles y esto, sobre todo en personas jóvenes que tienen toda una vida por delante, se tiene que entender muy bien.

Es normal, ocurre en prácticamente en todos los casos, que se sienta que con sólo pensar en otra persona nos parezca que estamos traicionando al ser querido. Pero la realidad es que cuando las cosas ocurren de manera natural, si vuelve a aparecer otra persona en nuestras vidas y surge el amor de manera sincera, pues eso no entra en contradicción con que ya tenemos otro amor en el Otro Lado. Ese otro amor nunca dejará de existir, será el primer amor o no, ya he dicho antes que la variedad de casos es enorme, pero de cualquier manera, cuando pasa el tiempo y conseguimos superar el dolor y el sufrimiento por la separación de nuestro amor que ha pasado el Umbral, cuando, precisamente por el amor que sentimos por él o ella, somos capaces de superar ese sufrimiento y transformarlo en Amor, entonces ocurre que el amor verdadero es desinteresado y sólo busca el bien del ser amado y ese Amor lo que nos da son fuerzas para superar todo lo que se venga encima. Y si, como decía antes, aparece otra persona en nuestras vidas, de manera natural y surge un amor sincero, lógicamente la otra persona va a respetar nuestros sentimientos por nuestro ser querido y en el Otro Lado, nuestro ser querido no se va a enfadar, ni a tener celos, porque eso no existe allí, simplemente se va a sentir muy feliz de que hayamos podido encontrar de nuevo la manera de ser felices.

Conozco casos concretos en que esto ha pasado y a veces incluso se han encontrado personas que ambas están en el caso de tener la pareja en el Otro Lado y ese nuevo amor, me dicen que es diferente, que no impide que sigan sintiendo el mismo amor por la pareja que está en la Otra Dimensión, y la pregunta que nos hacemos es que qué pasará cuando nos vayamos nosotros al Otro Lado. Pues que nos saldrá a esperar nuestro ser querido y con él seguiremos, pero como podemos imaginar se puedan dar y se dan casos de matrimonios múltiples, de personas que se han casado varias veces. ¿Cómo queda eso en el Otro Lado? Pues para dar una respuesta generalizada, ya que sería absurdo escribir con detalle todos los posibles casos, sería larguísimo, en el Otro Lado vamos a seguir con la persona que más hayamos amado y a las demás las podremos ver siempre que queramos y con total normalidad porque no existen los defectos psicológicos en el Más Allá, nos hay celos, las Almas se unen por afinidades y con la persona que más hayas amado aquí, se sigue allí y no habrá ningún problema de relaciones, porque las relaciones en el Otro Lado no se mueven por los mismos impulsos e intereses que en este.

En definitiva, lo importante es que sigas amando a tope a tu ser querido, que lo integres en tu vida cotidiana y sepas superar el sufrimiento, movido en principio por el propio amor que le tenemos y para no hacerle sufrir, porque si nosotros estamos tristes eso entristece a nuestros seres queridos, pero si estamos felices eso les hace felices y si en esa superación del sufrimiento, después de forma natural surge otra persona en tu vida pues muy bien, no pasa nada, lo importante es no dejar nunca el amor al ser querido, ni olvidarlo y con él integrado en tu vida, puede ocurrir y ocurre que haya personas que vuelvan a encontrar otro amor.

Fijémonos que hay personas que ni siquiera en este lado encuentran nunca el amor, la persona adecuada, porque los porqués de las vidas de cada persona son infinitos, y las posibilidades diferentes que se pueden dar también. Y por supuesto si una persona no desea conocer más personas, ni volver a tener esa vida en pareja que tuvo con el ser querido, pues siempre lo que impera es el libre albedrío, pero hemos de desechar de nosotros cualquier sentimiento de culpa si ocurriera que el destino nos tiene preparada otra pareja. Yo no la quiero, pero no podemos conocer el futuro y lo que sí es seguro es que mi amor sigue siendo Dolors y siempre la amaré porque la llevo integrada en mi vida y lo más importante para mí es ofrecerle momentos felices, que sea libre viendo que yo estoy bien.

Creo que no hay que preocuparse del futuro en ese sentido y lo importante es vivir el presente y conseguir superar el sufrimiento en aras del amor por nuestro ser querido, para poder ofrecerle lo mejor, para que sea feliz y libre viendo que conseguimos salir hacia adelante y que les ofrecemos nuestro amor sacrificando por ellos el sufrimiento. Como siempre, todas estas cosas se ven de manera diferente en función de nuestra situación particular, de la edad que tengamos y en función del tiempo que haya pasado desde que nuestro ser querido se nos adelantó en el camino. Nada se pierde y menos el Amor que puede cruzar todas las barreras.


Las creencias erróneas a través del miedo nos hacen sufrir indebidamente

Hace muchísimos años que vivimos en un mundo en el que la mayor parte de las cosas en las que creemos, porque nos las han enseñado de pequeños, en el colegio, en la universidad, etc., son puras mentiras, la realidad controlada por los que realmente tienen el poder, es decir unas pocas “familias” que controlan todo el mundo y los gobiernos de los diferentes países son meros títeres que obedecen como perros a sus amos. Las multinacionales, principalmente las farmacéuticas han corrompido y corrompen el mundo de la medicina. La profesión médica está corrompida en su gran mayoría, hay un gran número de enfermedades que son puras mentiras, el cáncer es un negocio para los oncólogos con sus tratamientos mortales. El poder oculto es lo que lo gobierna todo creando los problemas, convenciendo a las gentes para que se crean el problema a través de los gobiernos y de los medios de comunicación y entonces ofreciendo la solución a ese problema artificial y los borreguitos hasta les apoyan y si alguien con algún tipo de influencia se sale de madre, se le elimina y listos. Todas las teorías de la educación están manipuladas. Desde que empezamos a conocer cómo es el mundo, acorde con las enseñanzas oficiales, comienza la gran mentira y ésta se ve apoyada por todos los estamentos sociales y familiares. Si uno intenta salirse del redil, siempre hay familiares que están convencidos de las teorías oficiales, siempre hay amigos, compañeros de trabajo, la televisión, las películas, los diarios, las revistas, todos los medios de información dan a conocer la verdad que interesa para mantener a la humanidad dormida, ilusionada con mentiras. La humanidad del planeta Tierra es una de las más corruptas del Universo y lo peor es que los que corrompen son muy pocos en comparación con las víctimas. Nada de lo que se ve por la televisión o se lee en los periódicos es verdad, son todo verdades manipuladas, es decir, mentiras y es muy difícil salir del hipnotismo colectivo que nos envuelve. Y podríamos hablar de este tema páginas y páginas porque no tiene fin y afecta a todas las cosas que podamos conocer, hasta algo tan importante como es saber qué es en realidad la vida y la muerte, cómo es en realidad el Universo en que vivimos. Todo está manipulado a nivel político y religioso por enormes intereses de poder, para que los que tienen el poder y las riquezas las sigan teniendo y para ello, cuando les interesa crean el problema, convencen con los “medios” de la gravedad del mismo a la mayoría de la población y entonces ofrecen la solución que les interesa. Ese es el mecanismo de cómo trabajan en la oscuridad utilizando una de las emociones negativas peores del ser humano: el miedo. Y esas teorías o creencias manipuladas hacen que en una situación de duelo suframos más de la cuenta, suframos indebidamente.


Espíritu, materia y energía

Desde hace muchísimo tiempo todo se reduce a la dualidad espíritu y materia. Sin embargo, la realidad de todo lo existente es la energía y espíritu y materia son lo mismo, son energías con frecuencia vibratoria diferente. Todo lo que existe en el Universo es Energía y dependiendo de la frecuencia vibratoria de esa energía se muestra de una u otra manera. La materia es energía con una frecuencia vibratoria lenta y el espíritu es energía con una frecuencia vibratoria mayor. Pero lo mismo que hay diferentes clases de materia, porque hay diferentes estados de vibración de la energía, también hay diferentes clases de espíritu por la misma razón de que la energía cambia de frecuencia vibratoria y cuanto más alta es esa frecuencia de vibración el espíritu es más sutil. Ya lo explicó Albert Einstein cuando dijo que la energía ni se crea ni se destruye, simplemente se transforma.

Resulta pueril y anticuado hablar únicamente de espíritu y materia. Eso es algo que las religiones han usado por muchos años y siguen usando y con ello han hecho y hacen mucho mal. También la ciencia cayó en esa trampa y de hecho hay muchos intereses creados para que todo continúe igual.

La física actual ya está descubriendo a través de la física cuántica como el Universo es multidimensional y consciente. La realidad del ser humano está compuesta de energía en muchos grados de vibración diferente. La Vida es eterna y pasa por diferentes fases una de las cuales es pasar por el mundo de la materia y para ello nuestra Conciencia se une con su cuerpo energético a un cuerpo material que nos va a permitir captar las realidades físicas materiales. Cuando se termina la etapa material, por el motivo que sea (ese es otro tema) el cuerpo material se transforma en polvo, pero nuestra auténtica realidad continua regresando a la dimensión superior de la que procede.

Lo que ocurre es que el mundo espiritual es muchísimo mayor que el mundo material y es que después de la quinta dimensión del cosmos, que es el nexo de unión entre el mundo espiritual y el material, hay más dimensiones donde el grado de vibración de la energía es cada vez más alto hasta incluso traspasar el Universo dimensional y llegar ante la mismísima presencia del Principio Creador del Universo.

Nuestros seres queridos, cuando pasan al Otro Lado, lo único que hacen es regresar a la quinta dimensión de donde provienen y donde se desarrolla la verdadera vida, pero la Conciencia puede seguir ampliándose y creciendo y dentro de esa vida eterna se puede llegar a tener la vibración energética necesaria para ir teniendo existencia real en las siguientes dimensiones.

Cuando el Espíritu ha alcanzado el grado de Conciencia y por tanto de vibración de la energía capaz de estar ante la mismísima presencia del Principio Creador del Universo, ya no tiene nada que ver con lo que era cuando estuvo en el mundo de la materia y nosotros no lo podemos comprender lo mismo que no podemos comprender al Principio Creador pero sí vivenciar una parte suya que es común a todos los seres humanos y esa parte común es la chispita de Amor que hay en nuestros corazones.

Sólo el Amor, que es la energía primordial del Universo, permite que la Conciencia se vaya expandiendo y creciendo espiritualmente acercándose así a su Principio Creador, pero eso puede llevar una eternidad. No es posible la comunicación entre la tercera dimensión y el mundo del espíritu que está más allá de la séptima dimensión del cosmos, pero eso no nos afecta porque la comunicación posible con nuestros seres queridos es y se da entre la tercera y la quinta dimensión (la cuarta es la dimensión etérica donde se procesa el tiempo).

Por eso dentro de la siempre presente Justicia Divina, nuestros seres queridos, cuando pasan al Otro Lado, cuando cambian de dimensión, pueden ser conscientes y vernos y oírnos y aunque el grado de felicidad en la quinta dimensión, en ausencia del cuerpo físico, es muy grande, sí se pueden entristecer si estamos continuamente llorando y sufriendo sin comprender que no han muerto, que siguen su vida en el Otro Lado y en unas condiciones que son muchísimo mejores que en este lado. Por eso lo mejor que podemos hacer por ellos es seguir amándolos con hechos y esos hechos son las misma superación de nuestro sufrimiento, ser capaces de, por ellos, por el amor que sentimos por ellos, superar todas las barreras y seguir con nuestras vidas en este lado hasta que nos toque pasar al otro y reunirnos con ellos que nos están esperando.

Nuestros seres queridos nos ven, nos oyen y nos cuidan, pero no están inactivos, tienen sus misiones que les proporciona mayor crecimiento espiritual y si nosotros permanecemos sufriendo continuamente, de alguna manera los retenemos un poquito y todo esto ocurre con más fuerza los primeros meses en que se ha producido el cambio dimensional de nuestro ser querido, pero a pesar de todos los pesares ellos pueden seguir su avance y crecimiento espiritual sólo que si comprendiéramos cómo es en realidad la Vida, no sufriríamos tanto y les podríamos ayudar mejor intentando recuperar la felicidad, porque la relación de amor entre dos seres jamás se rompe y todo funciona en base al Amor desinteresado, bajo la sencilla ecuación de “si tú eres feliz yo soy feliz” y cuando comprendemos esto podemos iniciar el Oficio Sagrado que es el “sacrificio” de nuestro sufrimiento en aras de la liberación y ayuda a nuestro ser querido, porque el sacrificio por amor es el Sacro Oficio (Sacrificio = Sacro Oficio) y por amor a nuestro ser querido nosotros disponemos de la fuerza que nos puede salvar de tanto dolor, pues empezamos a recuperarnos y a mejorar nuestra vidas movidos por la fuerza del amor a nuestro ser querido.

Sin embargo, como ya he dicho en varias ocasiones y lo sigo repitiendo, hay enormes intereses creados de tipo político, científico y religioso, intereses de poder, que hace que las cosas nos las enseñen de manera simplista, reduciéndolo todo a materia y espíritu y la realidad es incomparablemente mayor, majestuosa, divina, porque todo es energía y la energía puede vibrar de muchas maneras hasta llegar a su punto más alto que es su unión con el Principio Creador que muchas personas denominan con la palabra Dios.


Intentar comprender. Lo que ahora parece imposible, puede cambiar

Cuando un ser querido se nos adelanta en el camino, el dolor que se produce es tan intenso que todo nuestro mundo cambia, todo a nuestro alrededor se transforma, y las reacciones que se producen son tan variadas como personas diferentes existimos. Algo se hace común a todos y es el llanto que ese dolor produce. Eso es algo que no se debe de cortar, pero que tampoco debe uno abandonarse a ello y caer en el descontrol, la desesperación y la rabia. Hay personas que no lo pueden evitar, otras sí, ello es debido a que todos somos diferentes. Hay personas que cuando se hallan en ese profundo dolor no pueden ni siquiera oír palabras de consuelo porque se rebelan contra todo. Todas las reacciones son respetables y todas son normales y humanas, pero también es verdad que el equilibrio es bueno siempre y en cualquier situación.

Para las personas que inician el camino del duelo, el camino del llanto, es bueno que sepan que, aunque ahora les parezca imposible, ese malestar tan intenso pasará, tardará más o menos, pero pasará. La vida ya no será igual que antes, porque la persona que trascendió la vida material no puede regresar, al menos en nuestro tiempo de vida y por ello hemos de aprender a vivir sin ella físicamente, pero no es necesario vivir sin ella, podemos vivir con ella perfectamente integrada a nuestras vidas y nos puede servir de ayuda y consuelo lo mismo que nosotros la podemos ayudar con nuestra actitud y nuestra forma de vivir la nueva situación.

Una de las cosas que más puede afectar a nuestros seres queridos que se nos han adelantado en el camino, es que los olvidemos. Eso no se debería de hacer nunca, aunque existen teorías psicológicas que en su intento de ayudar a la persona a superar su duelo, recomienden un cambio total de todo, cambiar de casa e incluso de ciudad, para que nada le recuerde a la persona que se fue. Eso puede funcionar en algunas personas pero se está haciendo daño al ser querido que precisamente su olvido es una de las cosas que sí les puede afectar. Claro, esto hay que entenderlo bien, por mucho daño que se les haga en este sentido, pesa más y es mayor la felicidad en el Otro Lado por poder vivir la Verdadera Vida.

Es muy importante, hacerse cada vez más consciente de las cosas, indagar, conocer, averiguar, crecer como personas, y si actuamos con amor, por amor, por amor a nuestro ser querido, pues al cabo de un tiempo, distinto en cada persona (mínimo un año, muchas veces dos, según que personas y circunstancias menos) , nos podemos encontrar con la sorpresa de que salimos de lo que nos parecía un pozo sin fondo, de lo que creímos que era el final de nuestras vidas, y nos podemos encontrar con que hemos mejorado como personas, nos hemos acercado más al Principio Creador del Universo, sin darnos cuenta, movidos únicamente por la fuerza del amor a nuestro ser querido. Por eso sería un error muy grave tratar de olvidarlo. La vida sigue y hay que seguir adelante y no necesariamente el que no esté físicamente a nuestro lado va a suponer al hundimiento de todo, porque nuestra propia superación es una de las cosas que libera a nuestro ser querido, que le da “alas” de mayor libertad que le ayuda, por eso es cierto que nosotros podemos ayudar y mucho a nuestros seres queridos, lo mismo que ellos nos pueden ayudar a nosotros cuando la Ley Divina lo permite.

Como decía al principio, las situaciones de duelo son muy diferentes al comienzo que cuando ya ha pasado cierto tiempo. También es importante hacernos conscientes de que nosotros tenemos un poder creador de nuestro entorno, de nuestras vidas, eso en física cuántica se lo denomina “realidad cuántica” que es diferente en cada persona. Si no somos conscientes de eso y, por ejemplo, simplemente dejamos que pase el tiempo, la situación de duelo no se resuelve igual que si nosotros hacemos algo y la fuerza de ese algo siempre debería de estar fundamentada, basada en el amor por nuestro ser querido. Lógicamente, al principio cuesta más, pero tenemos que seguir adelante y se puede hacer y se puede conseguir con la fuerza del amor por nuestro ser querido, con su ayuda y eso revierte en beneficio de las dos partes, le ayudamos al ver que somos capaces de seguir adelante, lo liberamos y nos ayuda a nosotros mismos.

No olvidemos que debido a nuestro desconocimiento general de cómo es nuestra psicología, de cómo estamos sujetos a muchas influencias de las que no somos conscientes, muchas veces somos víctimas de nosotros mismos cayendo una y otra vez en la tristeza de los recuerdos dolorosos, de hacernos preguntas sin esforzarnos por entender o intuir las posibles respuestas. Las influencias planetarias y de los astros nos afectan de la misma manera que está científicamente demostrado que nos afecta la influencia de la luna, nuestro satélite. Nos afecta el clima, no se siente igual con un calor extremo, desbordante, que nos sofoca, o con un frío estremecedor, que en situaciones de temperaturas medias. Los cambios climáticos nos afectan, los cambios de estación. No se siente igual cuando llueve que cuando no.

Nuestras relaciones con el entorno inmediato, familiar, laboral, nuestras circunstancias particulares tan diferentes de un caso a otro, pero que todas dependen del valor que nosotros pongamos en esas circunstancias. Nosotros podemos elegir nuestra “realidad cuántica”. Podemos elegir el no salir del pozo de la tristeza y estar continuamente recordando eventos tristes que nos machacan psicológicamente y que en nada ayudan a nuestro ser querido en el Otro Lado ni a nosotros mismos, o buscar la alegría y la luz, la felicidad o los momentos de felicidad (que aunque ahora nos parezca imposible siguen existiendo para nosotros y volverán) y superarnos y salir adelante usando la fuerza del amor a nuestro ser querido. Y en esta vida, “todo pasa” pero está en nosotros la posibilidad de que pase de una u otra manera, mejor o peor, y todo eso depende mucho de la comprensión que haya en nuestro interior.


Qué ocurre en el duelo por animales a los que queremos con amor

En cuanto al tema de qué ocurre con los animales que hemos querido mucho y fallecen, aunque mi relación con los animales data de hace muchos años, cuando vivía con mis padres en Zaragoza, antes de conocer a Dolors, allí siempre habíamos tenido o un gatito o un perrito y sé el cariño que se les coge y además hay casos y casos. Un amigo mío, cuando se le murió un gato que había estado con él muchos años estuvo muy deprimido.

Mi hermano ama a los animales más que a las personas, dicho por él muchísimas veces y el duelo por un animal, por una mascota, puede ser tan intenso o más que por una persona en función de los diferentes casos que puede haber y hay.

Por este motivo nadie nos puede decir que estamos locos, simplemente, los que digan tal cosa, no tienen el grado de comprensión necesario y cuando una cosa no se comprende se pueden emitir juicios equivocados.

Tengo una amiga en Argentina que tuvo una experiencia muy clara de contacto con sus familiares fallecidos y se encontraba con ellos el perro que había sido parte de la familia.

En general todas las religiones dan unas explicaciones del más allá muy sencillas que se corresponden con la realidad pero de una manera muy simplificada y supeditada a normativas que marca la Iglesia que sea según la religión de la que se hable.

Otra cosa son las experiencias de miles de personas que testimonian la recepción de señales, que las hay de muchos tipos, con el Otro Lado. Yo no tengo experiencia en el tema relacionado con animales porque a mí fue mi esposa la que se me adelantó en el camino de la Vida, pero es normal que la gente se encuentre con sus animales queridos y en el Otro lado.

El tema del Alma es muy profundo, aunque esto que te voy a decir te puede sonar a sacrilegio, por favor entiéndelo, es algo que la Iglesia no difunde aunque se sepa en niveles internos de la misma. Cuando se habla normalmente del Alma se está generalizando y se está tomando la parte por el todo. El ser humano no tiene Alma desarrollada todavía, tiene "la semilla del Alma" que se puede desarrollar, esa semilla es la Conciencia y está representada en el Amor. Desarrollar el Alma plenamente es un trabajo costoso y que se realiza consciente y voluntariamente y no todo el mundo lo quiere hacer de entrada, pues con la semilla del Alma es suficiente para poder seguir en el Otro Lado y los animales, sobre todo aquellos que han convivido con seres humanos y han dado y recibido mucho amor están conectados entre ellos por el amor que es la energía primordial del Universo y es la que nos une a todos.

Es por eso que es muy normal que el perro u otros animales similares, como los caballos, que han tenido una relación de amor verdadero, amor desinteresado, no hablo de sexo, hablo de amor puro, quedan conectados como ser querido con el ser humano al que le dio y del que recibió amor y se le puede encontrar en el Otro Lado igualmente, porque además el paso al siguiente nivel dimensional, no es el fin de la Vida, la Vida es Eterna pero tiene muchas etapas y la muerte física no es más que el paso al siguiente nivel de existencia en el que no se requiere del cuerpo físico pero se tiene el cuerpo energético que es un doble exacto del físico pero sujeto a menos leyes. Y allí se puede seguir desarrollando.

Un psicólogo y esoterista ruso llamado Gourdjieff, decía que si se quería aprender a amar al ser humano, había que empezar amando a los animales y añadía “es más fácil”.


Desnudando el alma para ayudar en el duelo

Voy a intentar explicar algo que es una vivencia mía o mejor dicho la sucesión de la misma vivencia a lo largo de diferentes procesos de mi mismo duelo. Por supuesto que en mi caso, está basada en la fuerte convicción de que mi esposa no está muerta, lo que murió fue su cuerpo físico, pero ella continúa su vida y me lo ha demostrado muchas veces.

Pero lo que quiero explicar es cómo se puede vivir la misma realidad de maneras diferentes en función de cómo uno se siente o todavía más en función de cómo quiere sentirse uno. No es ninguna locura ni que nadie caiga en el error de pensar que a lo mejor me estoy volviendo loco puesto que gracias a Dios disfruto de buena salud y vivo con mis hijos, que para ellos la partida de mi esposa fue el llorar a su madre. Pero quiero explicar mi experiencia particular de un punto concreto en mi intento de explicar cómo podemos crear nuestra realidad y es algo que se estudia en Psicología y que se estudia en Física Cuántica.

Hemos oído decir muchas veces que la mente tiene capacidad de crear y es cierto, aunque la mayoría de las veces somos víctimas de nuestra mente, somos víctimas de nosotros mismos y hasta que no nos damos cuenta cabal de eso, es posible que suframos más de lo que en realidad deberíamos de sufrir en una situación como es la de duelo.

Pero allá voy sin más preámbulo a relatar un mismo hecho que vivo cada día y como lo he ido cambiando. Los últimos años de mi vida los he vivido y vivo en un piso que es un primero y tiene un largo balcón en el que hemos pasado mi esposa y yo horas y horas de charlas y entretenimiento muy agradable en las diferentes estaciones del año, de día y de noche.

Cuando ella se fue, yo tuve que seguir haciendo las mismas cosas que siempre hacíamos juntos, pero ahora, al menos aparentemente, solo. Una de esas cosas es ir a comprar o simplemente volver a casa después de un paseo o de cualquier salida. Cuando estaba mi esposa como siempre íbamos juntos pues al regresar a casa veíamos el balcón vacío.

Cuando ella contrajo cáncer y estaba con la quimioterapia, había días que no se sentía muy bien y no me acompañaba a comprar. Esos días iba yo solo y al volver a casa ella siempre me esperaba asomada al balcón con la pañoleta que se ponía para ocultar su calvicie debida a la quimioterapia.

Cuando se fue, yo no podía salir al balcón de mi casa sin echarme a llorar. Cuando regresaba a casa apenas podía mirar el balcón solitario sin llorar por la calle. Nunca me desesperé pero no lo podía evitar y el estómago se me encogía y el pecho se me ponía a respirar y sentía un nudo en la garganta evitando no llorar en medio de la calle.

Más adelante ya me atreví a salir al balcón yo solo recordándola a ella continuamente, pero sin llorar. Aún hoy en día cada vez que salgo al balcón dialogo con ella y muchas veces creo oír su respuesta. Pero volvamos al tema.

Al principio cuando regresaba a casa no podía ver el balcón vacío. Luego volvía y la recordaba a ella antes del cáncer y que estaba en el balcón esperándome. Después la recordaba asomada al balcón pero con la pañoleta tapándose la cabeza. Recordaba cómo me saludaba con la mano y me sonreía.

Esa visión, al principio me dolía, luego quise que fuera de puro amor y ya no me dolía y consciente de que soy capaz, y todos podemos hacerlo si nos lo proponemos y lo hacemos por comprensión, no porque otra persona lo diga, un buen día me dije a mi mismo que ya había que dar un salto hacia adelante y en vez de verla como estaba sonriente con su pañoleta, visionarla como la he visto alguna vez en sueños, sonriente, pletórica de felicidad, saliendo luz amorosa de su corazón.

Y en la actualidad, porque yo quiero, porque yo lo he decidido, porque sé que está viva y está mucho mejor que yo, cuando vuelvo a casa la veo, la imagino (imaginar es ver), más joven, porque en el otro lado nuestro espíritu, nuestra energía, adopta imágenes de juventud, lo mismo que nosotros cuando soñamos nos podemos ver el cuerpo físico más joven de lo que somos, y la veo radiante, jovial, luminosa, sonriente, con su mirada de amor hacia mí y su pecho se ilumina y de su corazón sale un rayo que llega hasta mi corazón y hace que me sienta lleno de vida, que la ame intensamente que mi pecho se expanda y me inunde la felicidad que me provoca el haberla conocido, el haber vivido con ella 32 años en armonía, el haber tenido con ella los dos hijos (hija e hijo que tenemos).

En una palabra, algo que había sido triste yo he ido poco a poco transformándolo en algo alegre, en algo sanador, en algo que me beneficia a mí y la beneficia a ella al verme así y esto no es locura, es la realidad cuántica que yo quiero vivir y que le quiero ofrecer a ella. Ya le ofrecí momentos de tristeza al principio porque no lo podía evitar, pero siempre controlándome y no dejándome caer en la desesperación, por amor a ella. Por eso nosotros mismos somos o podemos llegar a ser dueños de nuestras vidas, si actuamos por amor a nuestros seres queridos.

Yo sé que es posible que esto no todo el mundo lo pueda entender, pero contándolo desnudo mi alma en un intento de ayudar a otros con un ejemplo que está sacado de mi vida, de mi experiencia particular, no está sacado de ningún libro, es mi vida, como la mayoría de cosas que trato de explicar y he explicado en este artículo desde que Dolors se me adelantó en el camino.


Algunas explicaciones que no son las que se nos dan "oficialmente"

He estado escribiendo al principio sobre la quinta dimensión pero hay más, en realidad son siete aunque la ciencia actual habla en sus teorías de la posibilidad de múltiples dimensiones. Este tema sería interesante complementarlo con la explicación de la diferencia que hay entre lo que somos nosotros y lo que es el hombre considerado a la luz de estos conocimientos.

Habría que hablar del ser humano que así se incluye al hombre y a la mujer que, aunque diferentes, tienen muchos puntos en común. Nosotros no somos todavía lo que en los conocimientos profundos se conoce como "hombre". Somos "animales racionales" y lo que nos diferencia del resto de animales, que son irracionales, es la razón, la capacidad de pensar y razonar.

El verdadero hombre no sólo tiene un cuerpo físico que le permite vivir en la tercera dimensión, y un cuerpo energético que le permite vislumbrar aspetos de la quinta dimensión, cuando el cuerpo físico está dormido durante los sueños, aunque ya hemos notado que en los sueños las cosas nos ocurrren y rara vez podemos llevar nosotros la iniciativa de una manera constante.

Si estamos hablando de que hay más dimensiones, aparte de la tercera que todos conocemos, es porque el ser humano tiene la posibilidad, que casi nunca aprovecha, de hacerse real en esas otras dimensiones y cuando esto ocurre, cuando se hacer real es cuando podemos hablar de que se ha realizado. Como de costumbre, nos equivocamos cuando hablamos diciendo: "Me siento realizado", "me he relizado", porque hemos logrado algún objetivo que teníamos en la vida. Es muy superficial decir me he relizado porque he escrito un libro, o porque he plantado un arbol o porque he conseguido llegar a la cumbre en mi profesión, etc., etc., etc.

A nivel objetivo "realizarse" sólo es una cosa que es hacerse real en todas las dimensiones y ello implica que al igual que somos reales en la tercera dimensión gracias a nuestro cuerpo físico, consigamos lo mismo en las dimensiones superiores y para ello hay que crear otros cuerpos, los llamados "Cuerpo Astral", "Cuerpo Mental" y "Cuerpo Causal".

Con el Cuerpo Astral podremos tener realidad en la quinta dimensión que es la dimension astral, con el cuerpo mental seremos reales en la dimensión mental y con el causal en la séptima dimensión, aunque eso está tan lejano a nosotros que lo podemos olvidar de momento. Así que se puede decir que el verdadero ser humano tiene cuatro cuerpos, físico, astral, mental y causal y nosotros estamos muy lejos de todo eso y por ello tan sólo somos animales racionales con existencia real en la tercera dimensión con un único cuerpo, el físico.

¿Cómo se crean esos otros cuerpos? Eso es algo que tiene que ver con la verdadera alquimia, la que habla de transformar el plomo de la personalidad en el oro del espíritu, la alquimia sexual, porque de la misma manera que el cuerpo físico ser crea con el sexo interviniendo en esa creación las energías sexuales femeninas y las masculinas, aquí ocurre exactamnete igual, sólo de la unión entre un hombre y una mujer se puede crear el cuerpo astral, pero se requiere que sea siempre el mismo hombre con la misma mujer porque se ha de trabajar siempre con las mismas energías y no se puede crear nada si vamos cambiando de energías con contactos sexuales con varios hombres (en el caso de las mujeres) o con varias mujeres (en el caso de los hombres)

La energía sexual femenina se ha de unir con la masculina en el acto sexual pero con la práctica de la alquimia sexual que consiste en no derramar la energía sexual hacia afuera en el orgasmo sino redirigirla hacia adentro y hacia arriba a través del conducto apropiado que tenemos en el cuerpo vital, el cuerpo energético, hasta el cerebro. Así una y otra vez, una vez al día, con una hora como máximo de unión sexual, siempre con la misma pareja. Esta es la explicación esencial y sin entrar en pormenores. El primer cuerpo que se creará será el astral pero digo y repito que con mucha paciencia y dedicación diaria entre la misma pareja.

Es pues con el cuerpo astral con el que podremos tener existencia real en la quinta dimensión, en la dimensión astral y por donde podremos viajar y encontrarnos con otras personas que también hayan creado su cuerpo astral y por lo tanto tengan existencia real en dicha dimensión y de allí en adelante las posibilidades que se abren son inimiganibles para el cómun del ser humano que todavía es un animal reacional con solamente un cuerpo físico para moverse por la tercera dimensión.



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